
Proceso
El colapso de la aerolínea dejó pasajeros varados, trabajadores sin su quincena y cuentas sin pagar a Aeropuertos y Servicios Auxiliares.
La familia Bojórquez, ligada a Morena en el sureste del país, no sólo dejó a cientos de pasajeros varados y a trabajadores sin recibir sus quincenas con el colapso de Magnicharters. También dejó un adeudo al Estado mexicano por 63 millones de pesos.
De acuerdo con el último estado financiero de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), con corte al 31 de marzo, la aerolínea de origen regiomontano dejó de pagar por la turbosina que le suministraba el organismo, lo que además generó intereses moratorios.
“La cuenta por cobrar considera un adeudo a cargo de Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V. (Magnicharters) por la cantidad de 60.4 millones de pesos más 3 millones de pesos de intereses moratorios calculados al 31 de marzo de 2026, lo cual asciende a un total de 63.4 millones de pesos”, se lee en los estados financieros.
ASA detalló que la falta de pago implicó la “suspensión del Servicio de Suministro de Combustible a partir del 1 de abril 2026, por lo que se inició el proceso de recuperación”.
El fin de una era
El fin de Magnicharters, propiedad de la familia Bojórquez, comenzó a hacerse visible desde diciembre de 2025, cuando un piloto de la hoy extinta aerolínea secuestró un avión tras ser despedido en pleno vuelo.
Ese fue el preámbulo de una situación financiera cada vez más complicada, que terminaría por colocar a Magnicharters en la lista de aerolíneas mexicanas que terminaron cerrando sus operaciones, como ocurrió con Interjet.
Durante la Semana Santa de 2026, la aerolínea, con tres décadas de trayectoria, anunció la suspensión de sus vuelos. Días antes ya circulaban versiones en Estados Unidos sobre presuntos problemas para cubrir los pagos de turbosina.
Posteriormente, el gobierno federal anunció la suspensión temporal del Certificado de Operador Aéreo de Magnicharters, luego de que la empresa informara que dejaría de operar durante dos semanas bajo el argumento de problemas logísticos.
“Desde el mes de enero de 2026, la AFAC realizó una verificación técnica administrativa (VTA) a Magnicharters, de acuerdo al Artículo 84 de la Ley de Aviación Civil, en la que se identificaron y notificaron hallazgos”, sostiene el documento de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).



