
Integrantes del Centro de Derechos de las Mujeres (Cedem) realizaron este domingo una intervención en la Plaza de Armas para visibilizar el caso de Erika, una mujer sentenciada a 13 años de prisión por el delito de explotación infantil junto con su pareja, pese a que, aseguran, era víctima de violencia física y económica.
De acuerdo con las activistas, Erika vendía dulces en la vía pública acompañada de su hija, ya que buscaba evitar dejarla sola con el padre de la menor.
Señalaron que la mujer enfrentaba un contexto de violencia constante y tenía limitadas opciones para proteger y sostener a su familia.
Durante la actividad, que se desarrolló de las 9:00 a las 11:30 horas, se realizó una dinámica informativa para llamar la atención sobre lo que consideran una falta de perspectiva de género en la impartición de justicia, al argumentar que en el proceso judicial no se tomó en cuenta la situación de violencia que vivía ni el impacto de ésta en sus decisiones.
Las participantes señalaron que el caso de Erika es uno de muchos ejemplos en los que, afirman, las sentencias se dictan sin considerar plenamente los derechos humanos y las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres víctimas de violencia.
Con esta acción, Cedem buscó generar reflexión entre la ciudadanía sobre la importancia de juzgar con perspectiva de género y garantizar que los procesos judiciales contemplen el contexto de violencia que enfrentan las mujeres.



