
Debate
Opinión de Ricardo Alemán
Las preguntas que propongo ya se convirtieron en un clásico, no sólo en la prensa mexicana, sino en los medios del mundo entero.
¿Qué le debe la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, a Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa con licencia, para solapar su “narco-gobierno” y su pertenencia al crimen organizado?
¿Por qué la defensa a ultranza de Rocha Moya, al extremo de poner en riesgo no sólo su propio cargo, como presidenta, sino poner en peligro al Estado mexicano todo?
¿Hasta cuándo la presidenta de México seguirá defendiendo, sin pausa y sin tregua, a un criminal como el probado “narco-gobernador” de Sinaloa?
Sí, a querer o no, la respuesta a las preguntas arriba citadas, sólo tienen una manera elemental de responder.
Y es que la “presidenta”, defiende con todo el peso del Estado, a Rubén Rocha Moya, porque el gobernador de Sinaloa –con licencia–, fue una pieza clave para la victoria electoral de Morena y de la propia Claudia Sheinbaum, en la elección presidencial mexicana de 2024.
Sí, los tentáculos de Rocha Moya con los cárteles criminales –como el de Sinaloa–, fueron determinantes para obligar a millones de electores mexicanos – de buena parte del país–, a sufragar por Morena, en la elección presidencial de 2024; que hizo presidenta a “la señora” Claudia.
Por eso la defensa de Rocha, a pesar del daño al. Estado y al gobierno mexicano.
Pero tampoco es novedad alguna.
Lo cierto es que desde hace casi 30 años –desde 1996–, cuando AMLO se convirtió en presidente del PRD, aquí documenté su alianza con las bandas criminales de todo el país.
Sí, una alianza que, por ejemplo, desató el crimen de “los 43 de Iguala” a manos de una de las bandas criminales aliadas de Obrador en el estado de Guerrero; una banda conocida como “Guerreros Unidos”, que “jefaturaba” la familia de “Los Abarca”.
Sí, desde esa fecha, Obrador pactó con los grupos criminales una alianza que llevó a Morena al poder, mientras que desde esos años los cárteles criminales vivieron su mejor etapa de impunidad.
Y es que la alianza entre el poder político y el poder criminal hizo del México del nuevo siglo, una de las mayores potencias criminales.
Por eso, en el Itinerario Político del 15 de febrero de 2017 revelé los nexos de Morena y de AMLO con el crimen organizado.
Así lo señalé, en medio de críticas y mentadas de madre de muchos de los 1os que hoy se dicen sorprendidos: “Luego del crimen de los 43 de Iguala –en Guerrero–, pregunté si el narcotráfico y el crimen organizado estaban vinculados con el financiamiento del naciente partido Morena, de AMLO.
“La interrogante era obligada –a pesar de miles de mentadas de madre y que abundaron las amenazas de muerte en mi contra–, porque en Iguala y en todo Guerrero solo AMLO parecía no saber que los Abarca –el alcalde en funciones y su esposa, candidata de Morena a sucederlo–, eran los jefes reales de la más poderosa banda criminal del estado”
“Y es que como aquí lo documenté en su momento, en sus últimas decisiones como jefe real del PRD, Obrador impuso a José Luis Abarca como candidato amarillo a la alcaldía de Iguala, a pesar de que parte del pueblo sabía y exigía a gritos que no metiera al PRD al narcotráfico.
“Pero Obrador no escuchó y tampoco hizo caso a las exigencias de la gente. Impuso a los Abarca y el resto de la historia todos la saben.
“¿Por qué López Obrador no escuchó y por qué impuso a José Luis Abarca, a sabiendas de que la esposa de éste era parte de la más poderosa familia criminal en Guerrero?
“La respuesta la saben todos en el PRD, pero pocos se atreven a hablar del tema. Los Abarca fueron protegidos por López porque financiaron el activismo de AMLO en la construcción del naciente partido Morena”. (FIN DE LA CITA)
¿Pero qué creen?
Sí, la señora Claudia Sheinbaum fue parte de la claque de AMLO en esos años y, por supuesto, participó en la complicidad con los cárteles criminales que la hicieron presidenta.
Sí, de ahí viene su complicidad.
Se los dije.
Al tiempo.


