
Forbes
Al panorama se suma la falta de información detallada sobre el gasto y los servicios oncológicos: CIEP; desde 2024 algunos datos desagregados dejaron de publicarse, indica.
El presupuesto público destinado a la atención del cáncer en México muestra una tendencia a la baja en varios rubros del sistema de salud, pese al incremento sostenido en la incidencia y mortalidad por esta enfermedad, de acuerdo con un reporte del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El gasto destinado a esta enfermedad presenta un retroceso, lo que podría afectar la cobertura y la calidad de los servicios oncológicos, según el documento Recursos para la atención del cáncer: variaciones, rezagos y retos para la cobertura, publicado este martes.
Tan solo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se redujo 3.4% de su presupuesto para el cáncer de 2023 al 2024, al pasar de 5 mil 990 millones de pesos (mdp) a 5 mil 785 mdp, a la par también descendió el número de pacientes atendidos en ese periodo.
El informe también indica caídas más pronunciadas en sectores específicos. El presupuesto destinado al cáncer en la mujer disminuyó 52.7% entre 2017 y 2023, pasando de 1 mil 329.3 mdp a 629.1 mdp. Con afectaciones prominentes al cáncer de mama con 75.4% de recortes y cáncer cervicouterino con 71.7%. Además, el suministro de medicamentos oncológicos hospitalarios bajó 19.9% en el mismo tiempo.
Asimismo, la población sin seguridad social enfrenta el mayor desafío financiero, El Fondo de Salud para el Bienestar (Fonsabi), tuvo una reducción de 67.2% entre 2019 y 2024, de 106 mil mdp a 34 mil 731 mdp. A ello se agrega que la transición hacia IMSS-Bienestar y la falta de reportes detallados han reducido la transparencia sobre el destino de estos recursos.
El CIEP advierte que estos recortes contrastan con el crecimiento de la carga del cáncer en el país. Tan solo en 2024 se registraron 104 mil 630 muertes por tumores malignos, equivalentes a 12.8% del total de defunciones. Y se estima que para 2050 los casos nuevos podrían aumentar cerca de 90% respecto a los registrados en 2022.
A este panorama se suma la falta de información detallada sobre el gasto y los servicios oncológicos. Desde 2024, algunos datos desagregados, como el costo promedio por paciente o el gasto por tipo de cáncer, dejaron de publicarse, lo que dificulta evaluar el impacto de los recortes y diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
El reporte señala que las limitaciones presupuestarias también impactan en la infraestructura y el personal especializado, ya que el país mantiene un déficit de oncólogos y equipamiento médico en varias entidades. Esta situación, combinada con la baja inversión pública, contribuye a que las familias enfrenten mayores gastos de bolsillo para acceder a tratamientos.
Ante este escenario, el CIEP concluye que México requiere no solo aumentar los recursos para la atención del cáncer, sino también fortalecer la transparencia y la disponibilidad de información para mejorar la planeación y garantizar la cobertura del sistema de salud frente al aumento proyectado de la enfermedad.


