México ya rebasó los 100,000 homicidios dolosos en los primeros tres años del actual gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

En su informe especial “Crimen organizado y violencia en México”, la organización Justice in Mexico hizo un análisis sobre la incidencia delictiva en nuestro país, y afirmó que “(Andrés Manuel) López Obrador asumió el cargo con la violencia en el nivel más alto que cualquier administración anterior, y el número de homicidios mensuales se ha mantenido por encima de las 2,200 víctimas, con múltiples picos”.

Resaltó que en los primeros dos años del gobierno hubo más de 72,000 asesinatos. “Ninguno de los sucesores recientes del presidente se enfrentó a niveles tan altos y sostenidos de violencia: en comparación, hubo 33,635 asesinatos bajo el presidente (Vicente) Fox; 30,572 bajo (Felipe) Calderón, y 41,688 durante la presidencia de (Enrique) Peña Nieto en el mismo período”.

Actualmente la cifra se ubicó en 102,830 si se suman los 30,693 homicidios hasta noviembre del 2021, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Sin embargo, el actual gobierno federal insiste en que ha logrado contener los homicidios desde diciembre del 2018. Su argumento es que en julio del 2018 se presentó el pico más alto de homicidios en un mes, con 3,074 víctimas, y a partir de entonces no ha habido un registro similar, de acuerdo con un informe interno del gabinete de seguridad. No obstante, el país mantiene una tasa promedio de 2,856 homicidios por mes.

Dicho informe mencionó que el número de víctimas de homicidio doloso en noviembre del 2021 (2,593) fue 4.1% inferior respecto a octubre del 2021 (2,704); 3.5% menor respecto a noviembre del 2020 (2,687) y 11.5% respecto a noviembre 2019 (2,931), “por lo que, noviembre 2021 es el noviembre más bajo en lo que va de la presente administración”.

Situación en entidades

Reconoció, sin embargo, que entre enero y noviembre del 2021, el número de víctimas de homicidio doloso aumentó en 11 estados (Zacatecas, Nayarit, Morelos, Sonora, Campeche, Nuevo León, Michoacán, Chiapas, Baja California, San Luis Potosí y Tlaxcala), y disminuyó en 21 entidades.

El informe identificó que entre diciembre del 2018 y noviembre del 2021, son 15 municipios donde concentraron los 23,806 homicidios dolosos entre los que destacan: Tijuana, Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua y León, Guanajuato.

Por ese motivo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana; la Secretaría de la Defensa Nacional; la Secretaría de Marina y el Centro Nacional de Inteligencia, mantienen una estrategia de contención en 50 municipios prioritarios.

Justice in Mexico asegura que, “varios recuentos sugieren que el número de homicidios intencionales atribuibles a los grupos de crimen organizado mexicanos son sustanciales, y el problema del crimen organizado en México es uno de los peores del mundo”.

Mencionó que “al menos un tercio, y tal vez hasta dos tercios, de todos los homicidios intencionales en México en los últimos años tenían características de violencia empleados por grupos del crimen organizado”.

¿Por qué no baja la violencia?

Justice in Mexico dijo que ha pasado más de una década de la violencia en nuestro país sin que se vean indicios de una reducción real, y esto se debe en mayor medida a la impunidad sobre todos los delitos.

“En todas las categorías de delitos, existe un grave problema de impunidad en México, lo que subraya la urgente necesidad de reformas y mayores recursos para fortalecer el sector de la justicia penal del país. De hecho, la gran mayoría de los delitos en México no se denuncian, no se investigan ni se castigan, principalmente debido a falta de confianza en la integridad y eficacia de las autoridades gubernamentales”, mencionó.

Otro fenómeno que impide la reducción de la violencia, según el informe, es que las bandas del crimen organizado y el narcotráfico buscan constantemente nuevas formas de negocios con los delitos, las armas y drogas.

“El crimen violento es un problema de larga data en México que presenta una amenaza real para individuos, comunidades, empresas y la gobernabilidad. Si bien los delitos violentos se han asociado estrechamente con el tráfico de drogas durante varios años, cada vez más esos delitos son asociados con una amplia gama de otras actividades delictivas organizadas. Algunas de esas violencias se dirigen a funcionarios gubernamentales, candidatos, políticos y periodistas. Mientras tanto, otras formas de comportamiento violento, en particular domésticas, violencia sexual y relacionada con el género, también han tendido a aumentar junto con la violencia delictiva organizada”, detalló.

Insiste oposición en modificar la estrategia de seguridad pública

En el arranque del 2022, Marko Cortés, presidente nacional del PAN, urgió de nuevo al presidente Andrés Manuel López Obrador a cambiar la estrategia en materia de seguridad pública porque no ha funcionado.

Desde su óptica, la táctica de “‘abrazos, no balazos’ ha sido un rotundo fracaso”.

Además de inteligencia policial, afirmó, se requiere de la acción de los cuerpos de seguridad contra la delincuencia organizada, que amenaza y asesina a miles de mexicanos todos los días ante la inacción del gobierno federal.

En ello coincidió Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, para quien “la inseguridad se ha desbordado ante la inacción, abrazos, indiferencia y cerrazón del gobierno de Morena.

“¿Cuántas tragedias más hacen falta para que los responsables de la seguridad en México entiendan que la delincuencia crece a pasos agigantados y que cientos de comunidades han sido abandonadas a su suerte?”, cuestionó el priista.

Mientras las autoridades del gobierno federal aseguran que no se han creado nuevos grupos delincuenciales, dijo, en realidad son docenas los nuevos grupos que ante la omisión gubernamental han surgido para extorsionar, comerciar sustancias ilícitas, traficar con personas y atentar contra el patrimonio de las personas de bien.

“Esta situación se sufre a lo largo y ancho de la República, mientras las autoridades federales no se dignan a atender el asunto…No es faltar a la verdad sostener que la inseguridad en México se ha agravado y miles de personas han sido víctimas de ella desde el 1 de diciembre de 2018, cuando se inauguró un gobierno alejado de la gente y amistoso con el crimen”, finalizó. (Rolando Ramos)

jorge.monroy@eleconomista.mx