Piden justicia por el asesinato de Abel Murrieta

Mediante redes sociales, la Adrian LeBaron insistió  en exigir justicia a las autoridades estatales por el asesinato del abogado Abel Murrieta.

Noventa personas dedicadas a la política, entre ellas treinta y nueve candidatas y candidatos a un puesto de elección popular, fueron asesinadas en México durante 2021. La noticia es fresca y, sin embargo, a tres meses de celebrados los comicios el tema perdió sorprendentemente importancia.

No habría de esperarse hasta 2024 para que la desmemoria se descongele y el monstruo de la violencia política vuelva a ser relevante. Un caso, entre otros, sirve para reclamar contra la indiferencia: el homicidio del candidato de Movimiento Ciudadano a presidente municipal por Cajeme, Sonora, Abel Murrieta Gutiérrez.

La mañana del jueves 13 de mayo, mientras recorría las calles de su localidad recibió diez tiros que lo condujeron al hospital San José, de Ciudad Obregón, donde finalmente perdió la vida.

Abel Murrieta fue antes procurador general de su estado y también abogado de la familia LeBarón, quien el año previo igualmente fue victima de un atentado horrendo.

Según consta en las investigaciones del caso, los presuntos autores materiales del asesinato del ex candidato habrían sido Carlos Abraham Salmerón Pérez y su auxiliar, Omar Alejandro Sayula Torres.

Ambos pertenecerían a la organización criminal dominante en Cajeme, la cual tiene como cabeza a Alfredo Olivas Valenzuela, conocido como El Chapo Alfredo.

El lunes 5 de julio, Carlos Salmerón cayó herido en una refriega entre bandas rivales en la colonia Óscar Russo Vogel, también de Ciudad Obregón.

Hay registro de que habría sido trasladado al mismo hospital donde dos meses antes perdió la vida Murrieta.

No obstante, a penas pudo ponerse en pie sus protectores lo ayudaron a fugarse y desde entonces no ha vuelto a saberse de él.

En cambio, su ayudante, Omar Sayula —cuyo valor dentro de la organización sería menor— fue detenido el martes 10 de agosto para contar con un chivo expiatorio que aplacara los ánimos.

Zoom: el secretario de Seguridad Pública de Cajeme, Cándido Tarango, tendría que explicar por qué la muerte de Abel Murrieta continúa impune. Lo mismo habrían de hacer tantos otros funcionarios en todo el país que se han lavado las manos de la tragedia que significó esa ola grande de violencia política.

 

Tags: