Juegos Paralímpicos: ¿Cuántas personas en el mundo tienen una discapacidad?

El Heraldo de México

15% de la población mundial tiene alguna capacidad diferente, lo cual equivale a 1.2 billones de personas.

Los Juegos Paralímpicos de Tokio abren este martes 24 de agosto por fin, luego de un año de atraso provocado por la pandemia de Covid-19, mientras el coronavirus aún amenaza a Japón, que se enfrenta a un fuerte aumento en los contagios entre su población, lo que le han denominado la quinta ola.

Apenas el pasado jueves se registraron 25 mil nuevos casos de Covid-19 y médicos en todo el país advierten que los hospitales están cerca de la saturación, mientras los casos graves alcanzan su nivel más alto de la pandemia.

Las competiciones se celebrarán, al igual que la justa que finalizó hace un par de semanas, bajo estrictas medidas sanitarias que incluyen la ausencia de espectadores en casi todos los eventos y restricciones tanto para atletas como equipos de asistencia.

Las competiciones se celebrarán, al igual que la justa que finalizó hace un par de semanas, bajo estrictas medidas sanitarias que incluyen la ausencia de espectadores en casi todos los eventos y restricciones tanto para atletas como equipos de asistencia.

Sin embargo, ni la quinta ola ni la ausencia de público en las gradas han minado el ánimo de los atletas que entusiasmados se aprestan a participar en una competencia que es suya, el esfuerzo y la preparación han sido quizá el doble de fuerte que para los atletas que cuentan con todas sus habilidades físicas.

Tal es el caso de la abanderada nacional de nuestro país, Amalia Pérez, multimedallista olímpica, la rival a vencer en su competencia (Powerlifting), un referente mundial y orgullo no solo nacional sino mundial para quienes padecen alguna enfermedad o limitación que no les permite desarrollar sus capacidades físicas al cien por ciento, sin embargo, el corazón lo reemplaza y los saca adelante por encima de muchas personas.

La discapacidad en México

Pérez sale a colación porque es sólo una de las más de seis millones de personas que viven con una discapacidad en México, de acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda del 2020, en el país viven 6 millones 179 mil 890 personas con una o varias limitaciones físicas.

De ese universo, el 47 por ciento son hombres y el restante 53 por ciento son mujeres, como Amalia, quien padece artrogriposis congénita, una condición en la que hay múltiples contracturas articulares que afectan dos o más áreas del cuerpo antes del nacimiento.

El panorama es complicado en México si tomamos en cuenta que el número de personas con discapacidad va en aumento debido al envejecimiento de la población y al incremento de enfermedades crónicas.

El Instituto identifica a las personas con discapacidad como aquellas que tienen dificultad para llevar a cabo actividades consideradas básicas, como: ver, escuchar, caminar, recordar o concentrarse, realizar su cuidado personal y comunicarse.

¿Y en el mundo?

El 15 % de la población mundial o un billón de habitantes (mil millones), experimentan algún tipo de discapacidad, y la prevalencia de la discapacidad es mayor en los países en desarrollo. Entre 110 millones y 190 millones de personas, o sea la quinta parte de la población mundial, se ven afectadas por discapacidades importantes.

Las personas con discapacidad tienen más probabilidades de sufrir resultados socioeconómicos adversos, como menos educación, peores resultados de salud, niveles más bajos de empleo y mayores tasas de pobreza y si sumamos una pandemia que lleva más de año y medio el resultado puede ser trágico.

Dado que el Covid-19 sigue teniendo impactos de gran alcance en todo el mundo, es importante señalar que las personas con discapacidad se ven especialmente afectadas por la pandemia en áreas como la salud, la educación y el transporte.

Las personas con discapacidad también pueden correr mayor riesgo de contraer el virus porque la información sobre la enfermedad, incluidos los síntomas y las maneras de prevención, no se proporciona en formatos accesibles (por ejemplo, materiales impresos en Braille, interpretación de lenguaje de señas, subtítulos, contenidos audibles y materiales gráficos).

Además, los obstáculos a la inclusión social y económica plena de las personas con discapacidad son la inaccesibilidad de los entornos físicos y el transporte, la falta de disponibilidad de dispositivos y tecnologías de apoyo, medios de comunicación no adaptados, las deficiencias en la prestación de servicios, y los prejuicios y estigmas sociales discriminatorios.

Con información de Banco Mundial e INEGI

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