El avance de la quinta ola precipita el retorno de las restricciones más duras

El País

JESSICA MOUZO|EMILIO SÁNCHEZ HIDALGO

Con la incidencia disparada en España por encima de los 368 casos por 100.000 habitantes, la Comunidad Valenciana aprueba el toque de queda en 32 municipios, Canarias también lo pide y Cataluña adelanta el cierre de actividades y limita las reuniones sociales.

La covid no da tregua en España y la curva epidémica sigue desbocada en esta quinta ola de crecimiento explosivo. La incidencia acumulada a 14 días se ha disparado un 80% en la última semana y, a falta de dos comunidades (Baleares y Cataluña) que este lunes no han reportado los datos, ya alcanza los 368 casos por 100.000 habitantes. La campaña vacunal se ha convertido en el factor clave que marca la evolución de la pandemia y, con cerca del 46% de la población española con la pauta completa, los contagios se ceban con los menores de 30 años, el grupo poblacional que todavía no ha accedido de forma masiva a la vacuna: así, la incidencia acumulada en los veinteañeros se ha disparado a cerca de 800 casos por 100.000 habitantes. Con este escenario sobre la mesa, las comunidades apuran la puesta en marcha de nuevas medidas y vuelven al tablero de juego las restricciones más duras: la Comunidad Valenciana, por ejemplo, ya ha conseguido el aval de la justicia para decretar un nuevo toque de queda en 32 municipios y la limitación de reuniones en todo su territorio. Canarias también ha pedido la restricción de la movilidad nocturna y Cataluña, que la semana pasada cerró el ocio nocturno, ha aprobado adelantar el cierre de las actividades no esenciales a las 0.30 y limitar las reuniones sociales a un máximo de 10 personas. En una línea parecida, desde este marte Asturias cierra el interior del ocio nocturno. Otras comunidades, como Madrid, descartan aplicar nuevas restricciones en este momento.

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha admitido este lunes que la previsión es que los contagios sigan creciendo en los próximos días. “En dos días estaremos subiendo por encima de 400 [casos por 100.000 habitantes a 14 días]″, ha dicho el epidemiólogo. El pico de la curva epidémica, ha indicado, se prevé cercano, pero no se ha atrevido a concretar una fecha. Ha puntualizado, eso sí, que “se está observando una reducción de la velocidad del incremento”.

En la calle y a las puertas de los centros de salud, sin embargo, no hay visos de esa ralentización del crecimiento: la pandemia sigue imparable y amenaza con desbordar la atención primaria. De hecho, Cataluña, que tiene la tasa de contagios más disparada de España (más de 2.000 casos por 100.000 entre los veinteañeros) ya ha anunciado que dejará de hacer pruebas diagnósticas a contactos estrechos asintomáticos ante el aluvión de casos y la presión asistencial que asedia a los centros de salud. “La presión ahora la están soportando los servicios de atención primaria y salud pública. Si continuamos teniendo incidencias muy grandes en no vacunados, podemos tener impacto en hospitales y puede haber comunidades que tengan una presión excesiva”, ha advertido Simón.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, durante una rueda de prensa para informar sobre la pandemia de Covid-19. En vídeo, declaraciones de Fernando Simón sobre el avance de la quinta ola en España.R.RUBIO.POOL (EUROPA PRESS)

Como el grueso de los contagios se produce en gente joven y la inmensa mayoría de la población vulnerable ya está plenamente vacunada y, por tanto, protegida, la evolución de este nuevo envite del virus se presume distinta a lo ocurrido en otras olas. La mayoría de los jóvenes pasan la enfermedad de forma leve o asintomática y no requieren ingreso, así que, previsiblemente, la ocupación hospitalaria será mucho menor que en otros momentos de la pandemia. Aunque Simón advierte de que el riesgo cero no existe: una de cada 100 personas menores de 30 años acabará ingresada. “Cuando empezamos a aumentar el número total de casos, al final, los hospitalizados en número brutos serán un número importante y se irá notando en los niveles de ocupación hospitalaria”, ha alertado. La ocupación hospitalaria todavía está lejos de la presión asistencial alcanzada en las últimas olas, pero ya ha crecido un 43% en la última semana —hay 3.892 personas con covid ingresadas— y también la cifra de los enfermos en cuidados intensivos (UCI) se ha incrementado casi un 17% en siete días —hay 719 personas en estado crítico—.

Varias personas en la playa de la Barceloneta durante la noche del 3 de julio.
Varias personas en la playa de la Barceloneta durante la noche del 3 de julio.MASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

Con este panorama al acecho, algunas comunidades han empezado a tirar de la artillería pesada y han desempolvado algunas de las restricciones de los momentos más duros de la pandemia. Incluso sin el aval del estado de alarma, que funcionaba como un paraguas jurídico para las medidas que implicaban limitaciones de derechos fundamentales, la Comunidad Valenciana ha logrado imponer un toque de queda de 1.00 a 6.00 en 32 municipios de más de 5.000 habitantes y limitar las reuniones a 10 personas en todo su territorio. El Tribunal Superior de Justicia de la comunidad ha dado su aval a la decisión del Gobierno valenciano al considerar que se trata de una medida “equilibrada” y que cumple con el criterio de “proporcionalidad”.

El tribunal ha aludido a la explosión de casos, al riesgo de colapso de la atención primaria y a la amenaza de la variante delta, que es hasta un 60% más contagiosa, según el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), para avalar las restricciones en la Comunidad Valenciana. Canarias, por su parte, también ha pedido a su tribunal superior de justicia que permita aplicar el toque de queda a las islas que se encuentren en nivel 3 de alerta, una condición en la que ahora mismo solo se encuentra Tenerife, informa Efe.

También Cataluña, que ya tomó una decisión contundente la semana pasada al cerrar el ocio nocturno (salvo en exteriores), ha ido un paso más allá y este lunes el Govern ha anunciado la limitación de las reuniones públicas y privadas a un máximo de 10 personas y el cierre de toda actividad no esencial a las 00.30, la última frontera antes de solicitar el toque de queda. La limitación de reuniones atañe a un derecho fundamental, así que el Ejecutivo catalán necesitará el visto bueno de la justicia para ejecutar esta medida.

Navarra también encontró la semana pasada el aval de la justicia a su decisión de adelantar a la una de la madrugada el cierre del ocio nocturno. Los jueces consideraron que se trataba de “una medida idónea, necesaria y proporcionada para contener la propagación del virus entre la población no vacunada, los jóvenes, por la relación directa entre el elevadísimo índice de contagios entre los jóvenes no vacunados y las actividades de ocio una vez concluido el curso escolar, con relajación de las medidas de autoprotección tanto en los viajes de fin de curso como en las reuniones sociales y el ocio nocturno”. Asturias cierra el interior del ocio nocturno desde este martes.

Este martes, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que descarta nuevas restricciones en la región: “Por ahora vamos bien en Madrid. Estar atentos, por supuesto, pero lo que tenemos que hacer ahora es no seguir afectando más al comercio y a la hostelería mientras no sea necesario”, ha comentado Isabel Díaz Ayuso. La incidencia en la comunidad es alta, 224 diagnósticos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas, pero está casi 150 puntos por debajo de la media nacional.

Negativas de la justicia

El retorno de las restricciones más duras también ha vuelto a traer consigo, sin embargo, la disparidad de parecer entre los distintos estamentos judiciales autonómicos. Así, si bien la justicia avaló medidas en la Comunidad Valenciana o en Navarra, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha tumbado la limitación horaria en la hostelería impuesta por el Ejecutivo regional: la justicia ha atendido la petición de las asociaciones de hosteleros y, pese a que la comunidad tiene una incidencia acumulada por encima de los 420 casos por 100.000 habitantes —más de 1.300 en veinteañeros y adolescentes— ha anulado cautelarmente las medidas que afectaban al aforo y al adelanto del cierre de la hostelería a las 23.00 y del ocio nocturno a las 00.30 horas. El Gobierno de Aragón ya ha recurrido.

La justicia también ha rechazado la decisión de la Junta de Andalucía de aplicar un confinamiento perimetral en el municipio de Peal de Becerro, en Jaén, al considerar que la orden de la Consejería de Salud no cumple los principios de motivación, proporcionalidad, necesidad e idoneidad necesarios en relación con la intensidad de la medida pretendida.

Con información de María Fabra, Juan Navarro y Bernat Coll.

Comentarios