Sin tiempo que perder

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com

Urge que los chihuahuenses conozcamos la realidad que guarda la administración pública estatal en materia de RECURSOS, SEGURIDAD Y SALUD.

La rispidez en la entrega-recepción del poder ejecutivo entre Corral y su equipo que ya se largan y el de Maru Campos que llega, puede dificultar el tránsito a la nueva administración para el cierre del año.

Como una reedición de lo ocurrido en la entrega-recepción de 2016, cuando el equipo del gobernador saliente César Duarte puso piedras en el camino al equipo de transición de Javier Corral, éste lo hace ahora con Campos

Emperrados en ocultar los estados financieros y la radiografía real que guarda el estado en todos los rubros de su responsabilidad al sucesor (a), a Duarte en su momento y Corral en la actualidad, se les olvidó que el cargo es prestado, la información es pública y las consecuencias por su obstinación tiene costos que, eventualmente, se pagan.

Ocho o diez semanas es poco tiempo para conocer la situación de cada secretaría del ejecutivo estatal. Igualmente, es imperativo contar con información precisa de los compromisos pendientes como pago de salarios y aguinaldos a todos los empleados gubernamentales, deudas con proveedores y ministraciones pendientes con los otros dos poderes.

La gobernadora electa y su gabinete no pueden llegar a la toma de protesta con una hoja simple de cálculo del dinero en caja y los pagos pendientes, ni asumir el mando de la seguridad de los ciudadanos con meras explicaciones subjetivas de los encargados actuales, como esas ligeras y sin razonamientos lógicos que replican ante la prensa.

El hecho de que la siguiente administración en ciernes haya dado un paso al frente para acelerar la reunión con funcionarios estatales de primer nivel, implica aprovechar los tiempos para saber que es real y que son fanfarronadas.

A simple vista y por la percepción que se tiene de lo que ha sido este quinquenio desastroso, se advierte que NO HAY DINERO en las arcas públicas y que lo poco que pudiese existir no va a alcanzar para hacer frente a los compromisos de septiembre a diciembre de este año.

De corroborarse en los hechos la inviabilidad financiera del gobierno de Chihuahua, la nueva administración 2021-2027 se vería obligada a continuar con la inercia tramposa de solicitar más deuda para tapar los hoyos que le herede Corral.

No es opción perder el tiempo, energías y esfuerzo en fincar responsabilidades a sus predecesores, ya llegará el momento en que a Javier Corral Jurado le entre toda la cruda realidad por el desastre que hereda, porque lo importante será atender desde el primer día los compromisos de un gobierno que no puede darse el lujo de caer en demagogia.

También es de elemental importancia la frágil seguridad que tenemos los ciudadanos. La entidad está controlada por el crimen organizado en vastos territorios y está presente en todos los municipios, porque la estrategia de Corral y el desdén del presidente López Obrador, la elevaron a niveles peligrosos y sin posibilidades de recuperarla.

Las urgentes reuniones a que son convocados los funcionarios de Corral, por parte del equipo Maru Campos, tiene como propósito conocer de primera mano el estado que guardan los avances de la inoculación contra el Covid-19, pero también si los “héroes de la salud” están recibiendo lo que por ley les corresponde, y si los hospitales cuentan con lo elemental para atender la emergencia sanitaria.

Javier Corral ya se va, y le vale madres lo que digan de él y como deje la administración. Soy uno de los convencidos de que su destino es ejercer la ciudadanía americana, esconderse al norte del río Bravo como lo hizo Duarte, para escapar de sus pillerías.

Por estas razones, como ciudadano estoy alarmado por el estado que se vaya a entregar la administración, porque hace 5 años la entregaron casi en la ruina. En esta ocasión puede ser devastadora.

Es cuanto.

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