Vuelve la mula al trigo

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com

Vamos para dos semanas de aquella jornada electoral donde los ciudadanos expresamos y definimos contundentemente quien va a gobernarnos, y todavía corre el odio.

No obstante haber soportado por dos meses el bombardeo de millones de spots en radio y televisión, la propaganda política, la guerra de lodo entre candidatos y permanecer promedio hora y media bajo el inclemente sol el pasado 6 de junio para votar, a Juan Carlos Loera, el perdedor, el ardor de la derrota lo impulsa a impugnar la elección.

Cierto, esos recursos los prevé la ley en la materia para cuando existen indicios y elementos sólidos de que la elección porque que el ganador echó mano de argucias para obtener la mayoría de sufragios en las urnas.

El caso de Chihuahua es singular porque los argumentos que el perdedor Loera presenta públicamente para motivar sus hipótesis, son las que violentaron en su campaña.

Lo explico:

El perdedor Loera supone que la candidata del PAN-PRD rebasó el tope de campaña y que habría sido beneficiada en la cobertura por los medios de comunicación, entre otras estupideces.

Paradójicamente, este ciudadano tuvo la oportunidad de recorrer los municipios de Aldama, Cuauhtémoc, Santa Isabel, San Francisco de Conchos, Camargo, Delicias y ciudad Juárez. En todos ellos, incluida esta ciudad capital, la propaganda en espectaculares era sobradamente superior del candidato perdedor con relación a la ganadora de los comicios.

Si hacemos un poquito de memoria, durante el período de precampaña, el perdedor Loera tapizó las principales ciudades del estado con cientos de carteleras, cuyo costo, según estimación de expertos en estos menesteres, el moreno gastó no menos de 5 millones de pesos, dizque para promover un libro del que nadie se acuerda. La renta de espectaculares en la constitucional superó tres a uno a su precampaña.

En la capital del estado, el equipo perdedor de Loera obsequió no menos de 500 mil playeras, decenas de miles de bolsas para el mandado y souvenirs propios de campañas electorales. Esto, sin contar los más de 200 mil engomados y microperforados colocados en casas y automóviles. Eso regalos hormiga también cuestan y cuentan.

En materia de medios, Loera el perdedor favoreció a un par de digitales de la capital y a algunas estaciones de radio controladas por el todavía gobernador, de ahí en fuera, ignoró de su agenda al resto de la prensa del estado. Documentado.

Como es típico de la falsaria izquierda mexicana que, como decía un buen amigo, “piensan como Carlos Marx y quieren vivir como Carlos Slim”; les encanta hacerla de tos en todo lo que les perjudica, como lo hizo AMLO en 2006 al bloquear la Avenida Reforma de la CDMX, que costó la pérdida de cientos de empleos y millones a los comerciantes

Requetebuenos para estar jodiendo el alma y regando el tepache, estos hijos putativos del chantaje electoral quieren amargarle la fiesta democrática a los chihuahuenses.

Como demonio de muchos cráneos, el monstruo con los rostros de Loera, Corral, Lucha Castro, Castrejón y Víctor Quintana, seguirá intentando hacer rehén a Chihuahua de sus amarguras, pero no os preocupéis porque aquí, en tierra de hombres y mujeres libres, se la van a pelar.

Si la autoridad electoral hizo su chamba, debe contar con la información que constate todos los gastos de precampaña y de la constitucional, al menos de Loera, Lozoya y por supuesto de Campos.

Dejad de llorar como mojinas, mejor aprendan a trabajar, o de perdis inscríbanse en los programas sociales del gobierno de México, pero hagan algo de provecho por amor de Dios.

Es cuanto.

P.D. ¿Tendrán la desfachatez de sacar otra vez las bonitas casas de campaña que estrenaron con el plantón en el CDJ, cuando presionaban, como acostumbran, al poder judicial para saciar su sed de venganza?.

 

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