América Latina, la región más violenta y desigual del mundo: ONU

La Crónica de hoy

Por Alejandro Páez

La región de América Latina y el Caribe es una de las más violentas y desiguales del mundo, debido a que se encuentra “atrapada” en un círculo vicioso de bajo crecimiento económico y altos niveles de inequidad , lo que se traduce en la normalización de la violencia en todas sus formas.

Así lo indica el Informe Regional de Desarrollo Humano 2021, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)  en el cual se  establece la urgencia de que los gobiernos eviten la concentración de poder en unos cuantos actores económicos , la violencia en todas sus formas y las políticas de protección social que no funcionan bien.

La brecha entre extrema riqueza y extrema pobreza que caracteriza a América Latina y el Caribe —advierte—se ha agudizado aún más a raíz de la pandemia de COVID-19.

En dicho estudio se  destaca que  América Latina es la región más violenta del planeta, y advierte que si bien la desigualdad causa mayor violencia, este fenómeno  también aumenta la desigualdad porque afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a perpetuar su estado de privación.

“La violencia limita también el crecimiento a través de su impacto sobre el capital humano (y la productividad) y sobre la inversión pública y privada que se ve distorsionada, así como por el gasto en seguridad y por la incertidumbre acerca de los derechos de propiedad”, establece

Ejemplifica que pese a tener sólo 9 por ciento de la población mundial, en América Latina y el Caribe se registra hasta 34 por ciento de las muertes violentas a escala global, y se han enraizado fenómenos como los robos, el abuso policial, la trata de personas, la violencia sexual y los feminicidios.

En conferencia de prensa virtual, Marcela Meléndez, economista jefe para América Latina del PNUD, señaló que la región se caracteriza desde hace muchos años por su baja productividad y escaso crecimiento, factores que interactúan entre sí y que han mantenido a sus países “enredados en una trampa” de la cual no han podido salir por la inexistencia de planes integrales para corregir las variables económicas y sociales.

Por su parte, el  subsecretario general adjunto de la ONU y director regional de PNUD para América Latina y el Caribe, Luis Felipe López Calva, asegura que la pandemia ha profundizado problemas estructurales de la región, que se suman a problemáticas coyunturales derivadas de esta.

 “América Latina y el Caribe ha sido la región más afectada por la pandemia, contribuimos con un tercio de las muertes por covid, aunque solo tenemos 9% de la población mundial”, sostiene.

Según el informe, la gran mayoría de los latinoamericanos está consciente que la concentración de poder,  “contribuye a mantener alta la desigualdad y bajo el crecimiento en la región”, y abre la puerta a la percepción de que los métodos legales de ascenso social y resolución de conflictos no dan resultados.

De acuerdo al estudio, para a salir de la “trampa” en la que se encuentra la región,  es necesario acotar el poder de los grandes actores económicos, quienes “distorsionan” el mercado y la política en su favor.

Para el PNUD, la falta de competencia derivada de la concentración de poder por parte de empresas con gran influencia política, los múltiples tipos de violencia y la aplicación de políticas sociales parciales e ineficientes lastran el desarrollo regional.

En su informe Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe, la ONU analiza algunos obstáculos para el desarrollo de la región y propone implementar sistemas universales de protección social para vencerlos.

     

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