Coneval: 40.7% en México no puede comprar la canasta alimentaria básica

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l Coneval estimó, a través del Índice de tendencia laboral de la pobreza (ITLP), que en el cuarto trimestre de 2020 cerca del 40.7% de la población no pudo comprar la canasta alimentaria con su salario, lo que se denomina “pobreza laboral”. Esto implica que alrededor de 51 millones de mexicanos se encuentran en un hogar en el que, fruto de su esfuerzo, no se puede adquirir la cesta básica de alimentos.

Estos datos son preocupantes pues implican un aumento de la pobreza laboral con respecto a lo que sucedía en el IVT/2019, cuando el 37.3% de la población sufría esta lamentable condición de ingreso. Sin embargo, el mismo dato de 40.7% para el final del 2020 también representa una mejora con relación al IIIT/2020, cuando el 44.5% estaba en la pobreza laboral.

La pérdida de empleos o la reducción de salarios durante los meses de contagio creciente y con mayores periodos de confinamiento explica la tendencia al alza de la pobreza laboral. Y es que la pandemia significó la contracción de 10.3 millones en el volumen de la población ocupada en México durante el segundo trimestre de 2020 en comparación con el primero, lo que significa una caída del 19% en la población ocupada, según datos de Inegi.

A pesar de que comenzó una pequeña recuperación en el último trimestre del 2020 en los niveles de empleo debido a la reactivación de las actividades económicas de manera parcial, aún falta recuperar 2.4 millones de empleos para poder recuperar los niveles del 2019, según información de BBVA.

Esta cifra es alarmante pues implica la peor caída en el trabajo desde que se empezaron a establecer registros en 2005. De hecho, la cifra es mucho mayor a la pérdida de empleos registrada durante la crisis financiera del 2007-08, cuando se perdieron 450 mil empleos en México.

Contrario a lo que “normalmente” pasa, no se dio una transferencia de empleos formales a informales pues, de hecho, la caída en este último fue mayor. Si se perdieron 684 mil empleos formales, la caída de un millón, 669 mil en los empleos informales dejó sin opciones a muchas familias.

Esta situación tuvo una de las peores consecuencias en tiempo de una pandemia y que fue la reducción de las personas y familias con acceso a los servicios de salud, pues al perder su empleo también perdieron sus prestaciones laborales. Durante el segundo trimestre del año pasado 3 millones de mexicanos perdían el acceso a la salud por mes en promedio.

La pandemia no sólo afectó el volumen de personas empleadas, también significó la caída en el ingreso para las familias, lo que también causó el incremento de la pobreza laboral. La desigualdad en la distribución del ingreso también ha sido creciente. Estimaciones con base en la ENOE dejan ver que durante el cuarto trimestre del año pasado tuvo lugar una caída en la población ocupada con una remuneración salarial mayor a 2 salarios mínimos.

Por su parte, los trabajadores con un ingreso superior a los 3 y 5 salarios mínimos también se redujeron, del 10.9% al 8.2%. Finalmente, el conjunto de trabajadores con una remuneración mayor a los 5 salarios mínimos disminuyó del 4.4% al 3.4%. El resultado de todo esto fue que la población trabajadora con un ingreso laboral de entre 1 y 2 salarios mínimos se incrementó radicalmente, al pasar de 28% al 41.7%.

Coneval señala en su informe que “la mayor disminución anual se observa en el 20% de la población con menor ingreso laboral (primer quintil) al pasar de $158.72 a $94.36 pesos reales”. Además, continúa el informe, si se observa el coeficiente de Gini, un indicador que refleja mayor desigualdad entre más se acerca a la unidad, se muestra un “aumento anual de la desigualdad del ingreso laboral promedio per cápita, al pasar de 0.488 a 0.513 entre el cuarto trimestre de 2019 y el cuarto trimestre de 2020.”

Toda esta situación representa la peor situación laboral desde finales de 2017, momento en que la pobreza laboral llegó al 41% de la población. Se espera que la recuperación del mercado laboral comience a medida que se despliegue la vacunación contra el Covid-19 entre la población trabajadora y que se de una mejoría notable en la reducción de los contagios.

Autor: Ismael Valverde-Ambríz

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