El pacto patriarcal, explicado por una víctima

Por Indira García
La Crónica de hoy

El Presidente no parece haber entendido lo que es el pacto patriarcal y por qué hay que romperlo. Va más allá de no postular a un violentador: se trata de desbaratar estructuras, en este caso ministeriales, que trabajan a marchas forzadas para no creer en la versión de las mujeres y proteger a los hombres (“algo habrán hecho los que defienden”).

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México está encabezada por una mujer, Ernestina Godoy, pero el pacto patriarcal está vigente pues las denuncias por violencia de género suelen ser desestimadas y minimizadas; ahora resulta que la Fiscalía ayuda a mi agresor a acusarme de violencia intrafamiliar, señala Fabiola, una arquitecta a la que su expareja trató de asfixiar. La víctima explica, pues parece oportuno, qué es el llamado pacto patriarcal.

La justicia en este caso, señala, se ejecuta cuidadosamente para llegar a la conclusión de que la mujer que denuncia miente (de allí que una premisa feminista sea partir del “yo sí te creo”). El dictamen psicológico que le practicaron a Fabiola en la FGJCDMX es un reflejo de ello: la psicóloga Abigail Aquino Pérez modificó el testimonio que dió Fabiola para acomodarlo a la conclusión de que se encontraba bien, “yo le dije que no sabía quién era en ese momento, porque la Fabiola que existía antes del 15 de agosto había muerto ese día”, declara. Sin embargo lo que resultó sobre el papel, convenientemente para el agresor, fue la descripción de cómo había sido su vida hasta antes de eso, antes de que tuviera que tomar medicamentos para controlar la ansiedad y tener que tener miedo en su propia casa, como ella describe. La sicóloga determinó que Fabiola podría estar evadiendo preguntas y fingiendo, a pesar de que hubo testigos del intento de feminicidio y de que presentaba aún las marcas de la agresión.

Resumen para quienes necesitan explicaciones sobre el pacto patriarcal: todo se maneja bajo la lógica de que la agresión a la mujer es perdonable.

El pacto patriarcal estuvo presente desde aquella madrugada que la agredieron, señala Fabiola, ya que el policía que acudió al llamado tomó partido del lado del agresor y no le ofreció a ella llevarla al MP para el proceso jurídico que debió iniciar esa misma noche, pero tampoco quiso hacer la más mínima anotación del altercado. Que esa información no estuviera anotada en la bitácora contribuyó para que el caso se empantanara. “Ese pacto patriarcal estuvo presente cuando fui a declarar y fui prejuzgada por ser mujer; está presente aún en cada persona que sigue defendiendo a los hombres agresores y prefieren culpar a las mujeres de las agresiones. Está presente con la MP María Teresa Zaragoza Vela que mandó mi carpeta al archivo sin notificarme, tan solo veinticinco días después de mi entrevista”, señala Fabiola.

Cuando se le pide que describa el pacto patriarcal en pocas palabras, la arquitecta dice que es el acuerdo tácito en la sociedad, que crea estereotipos en el que todo varón es un ser rebosante de virtudes, con una armadura que lo glorifica y protege de los ataques. Con base en eso, la responsabilidad sobre cualquier situación de agresión a la mujer recae en ella. “El pacto patriarcal es seguir defendiendo a violentadores”, resume, “el gran peligro de continuar fomentando y solapando esto es que se está alejando a las víctimas de su derecho a una justicia imparcial y veraz”.

Fabiola quiso denunciar ante la Fiscalía capitalina a quien intentó matarla, quiso que se calificara el hecho como intento de feminicidio, una tipificación pensada para disuadir a violentadores, pero lo que le dijo el MP “si la hubiera querido matar lo hubiera hecho”, resumió la actitud indiferente de la autoridad ante su caso.

Peor aún, en el pacto patriarcal, otro MP no cuestionó nada cuando el agresor presentó una acusación por amenazas contra Fabiola, ni tampoco cuando quiso cambiar la tipificación a violencia intrafamiliar (¡De ella contra él!) para además exigir que Fabiola le haga un pago económico de resarcimiento.

Los datos duros también son devastadores: el varón que intentó asfixiar a quien era su pareja no ha declarado por esos hechos. Por la querella que interpuso él, Fabiola recibió un total de 16 apercibimientos en su domicilio por 9 días seguidos (en plena pandemia).

“Existe un protocolo para juzgar con perspectiva de género que está en marcha desde 2007, pero eso no ha hecho desaparecer las acciones patriarcales que continúan aplicándose para beneficio de los indefensos hombres”, ironiza Fabiola.

El pacto a veces se ve incluso con familiares o cercanos; en el caso de Fabiola un amigo suyo le pregunto: “Pero, ¿qué tanto te ahorco? porque yo a veces lo hacía con mi esposa, pero sólo para que se callara”.

El pacto está allí, aunque la ceguera en las esferas más altas obligue a explicarles, una y otra vez, de qué se trata, sin que entiendan demasiado.

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