La aprobación de AMLO goza de salud, pese a su cuestionado combate a la pandemia

Lidia Arista @Lidstelle
Política Expansión

El presidente tiene un mayor respaldo que el que tuvieron Enrique Peña Nieto, Vicente Fox y Ernesto Zedillo aunque la oposición afirma que el descontento será evidente en las próximas elecciones.

A un año de que se registrara el primer caso de COVID-19 en México y más de 180,000 decesos por esa enfermedad después, la aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador goza de “cabal salud”: más del 60% de los ciudadanos respaldan su gestión al frente del país; sin embargo, la oposición asegura que ha habido un” manejo desastroso” de la emergencia sanitaria que le traerá costos políticos para el mandatario federal y su partido el próximo 6 de junio.

En entrevista con Expansión Política, el director de Parametría , Francisco Abundis y la presidenta de Enkoll, Heidi Osuna, coinciden que la pandemia no ha impactado negativamente en la aprobación de López Obrador, que en algunas encuestas incluso, su respaldo ha subido. ¿La razón? Los ciudadanos tienen claro que el COVID-19 es un problema mundial e incluso que su contagio de coronavirus pudo haber generado empatía, explican.

“La gente no lo está responsabilizando ni en la salud, ni en lo económico”, comentó Abundis, quien recordó que desde que inició la pandemia, el presidente ha mantenido sus niveles de aprobación entre 65 y 68%.

Con Abundis, coincide Osuna, quien refirió que pese a los problemas de salud y económicos que ha generado la pandemia, el presidente goza de una alta aprobación ciudadana.

“El mexicano se da cuenta que el COVID no es un problema generado por el presidente, los problemas colaterales y de la pandemia se están viviendo en todo el mundo, y todos los mandatarios lo están enfrentando, es un problema que está en todo el mundo”, explicó la presidenta de Enkoll .

Si bien la aprobación de López Obrador en el que es su tercer año de gobierno goza de niveles superiores respecto a su antecesor, Enrique Peña Nieto, el respaldo ciudadano sí ha mostrado descensos. El político tabasqueño arrancó su administración con más de 80% de popularidad, pero al cumplir su primer año, algunas encuestas reportaban una aprobación de entre 59% y el 72%, y al cumplir el segundo se posicionó en el 60%, pese a que él presume que aún 7 de cada 10 mexicanos respaldan su gestión.

El “Poll of Polls” de Oraculus , elaborado para obtener un promedio mensual de los principales trabajos de investigación o encuestas, revela que a 25 meses de iniciar su presidencia López Obrador se mantiene con una aprobación del 62% solo debajo de Felipe Calderón quien en ese mismo periodo contaba con 67%. Debajo de ellos se ubicaban Vicente Fox con 55%, Ernesto Zedillo con 51% y Enrique Peña Nieto con 39%.

Para el politólogo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Édgar Ortiz Arellano, la buena aprobación del presidente López Obrador se explica por dos factores: llegó a la presidencia con un amplio bono democrático reflejado en el voto de más de 30 millones de mexicanos y a que ha logrado mantener su narrativa de transformación pese a las adversidades.

“Ha sabido manejar muy bien su discurso político, además que es un gobierno que sabe muy bien deslindarse de sus responsabilidades y de los errores que comete”. Édgar Ortiz Arellano, analista político.
“Es un ejemplo de cómo un líder político puede conservar su carisma y liderazgo de las condiciones adversas de la ineficiencia gubernamental y de la mala administración de la pandemia”, planteó.

Otro factor que el politólogo considera que también ha ayudado a López Obrador a mantenerse con una buena aprobación es que diario sí o sí está en la opinión pública, salvo las dos semanas en las que tuvo que autoconfinarse a causa de su contagio de COVID-19.

Con él coincide Heidi Osuna, quien apunta a que “entre más se hable de una persona, aunque se hable bien o mal, no sé por qué razón, les ayuda a aprobación o intención de voto y del presidente se habla todo el tiempo, también está tiene una aprobación del presidente”.

Un manejo del COVID-19 que será “castigado” en las urnas
Desde que llegó el COVID-19 a México, el discurso y actos de López Obrador fueron cuestionados. Primero porque a pesar de que las recomendaciones médicas eran a guardar la sana distancia, salir solo lo indispensable y utilizar el cubrebocas, el primer mandatario se negó a seguirlas. Con el paso de los meses, a esas críticas se sumaron la falta de equipo de protección para los médicos, la saturación de hospitales y la escasez de medicamentos, mientras mantuvo la construcción de sus obras estrella.

Para la oposición, el manejo político a cargo del gobierno de López Obrador ha sido desastroso y muestra de ello es que, a un año de primer caso de coronavirus, en el país han muerto más de 180,000 personas.

“La evaluación de la pandemia y su manejo por parte del presidente López Obrador ha sido desastrosa, sigue sin estar controlada, el gobierno va error tras error”, dijo en entrevista el diputado federal Éctor Ramírez, quien también es médico de profesión.

No haber usado el cubrebocas, no haber aplicado las pruebas suficientes para detectar casos, no hacer obligatorio el uso de mascarilla y no cancelar sus “obras faraónicas” para destinar esos recursos a la salud, son los principales errores que la oposición ve en este año de López Obrador.

“La pandemia fue una verdadera crisis, a la que se sumó la insuficiencia de medicamentos, de equipos médicos, de insumos para la salud, la falta de capacidad hospitalaria, la falta de protección de los médicos, y la falta de las vacunas”, agregó el legislador.

Para el perredista Ángel Ávila, el presidente dejó solos a los mexicanos en la pandemia, y prefirió mantener sus obras estrella a canalizar los recursos al sector salud.

“No hay suficientes medicamentos, no hay cupo en los hospitales no hay apoyo al sector salud, somos el país con la mayor tasa de mortalidad, y el poco dinero que hay en las arcas públicas en lugar de ir destinado a temas de la salud, se ha ido a caprichos presidenciales como al Tren Maya, el Aeropuerto de Santa Lucía y la Refinería de Dos Bocas donde fueron asignados más de 100,000 millones de pesos”, comentó.

Tanto Éctor Ramírez como Ángel Ávila consideran que la evaluación real del manejo de la epidemia será el próximo 6 de junio, cuando los ciudadanos castiguen con su voto a Morena.

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