Rusia: miles de detenidos en protestas a favor del opositor Alexéi Navalny

Los agentes desplegados para contener las movilizaciones convocadas este domingo en varias ciudades de la nación en respaldo al líder opositor Alexéi Navalny han detenido a más de 3.000 manifestantes.

Miles de simpatizantes de Alexéi Navalny salieron a las calles de las principales ciudades de Rusia este domingo para expresar su respaldo al líder político de 44 años, como ocurrió el pasado 23 de enero, día en el que más de 3.000 manifestantes fueron detenidos.

Según los reportes difundidos por agencias internacionales de prensa como Reuters, en el transcurso de esta nueva jornada de marchas no autorizadas han sido arrestadas más de 3.000 personas.

Las protestas en apoyo a Navalny, quien permanece detenido tras haber retornado al país luego de haber sido envenenado en agosto de 2020, avanzan bajo el lema “Rusia libre”.

En cercanías al lugar en el que el opositor estuvo hospitalizado en la ciudad de Tomsk, antes de ser trasladado para recibir atención médica en Alemania, se registraron plantones en los que los asistentes participaron con pancartas y banderas.

Aunque las bajas temperaturas representaron un desafío para los manifestantes, ni la nieve logró detener a los cientos que acudieron a esta nueva cita para señalar también al gobierno de Vladimir Putin de corrupción y represión.

Coreando arengas como “Putin, ladrón”, muchos de los manifestantes se resistieron al bloqueo de las marchas por parte de los agentes de seguridad desplegados en los mayores ejes viales.

Uno de los reclamos de los partidarios de Navalny reforzados este 31 de enero fue el de libertad para los que consideran como presos políticos, así como la salida del poder por parte de la actual Administración.

Desde Moscú hasta San Petersburgo se han escuchado las peticiones de los manifestantes que, en algunos puntos, han logrado ser dispersados por las fuerzas de seguridad.

En cumplimiento a lo recomendado por las autoridades, decenas de restaurantes y comercios han cerrado sus puertas, así como varias estaciones del Metro.

Como en las multitudinarias marchas convocadas hace una semana, los manifestantes volvieron a exigir la liberación de Navalny, quien en virtud de la orden dictada por un tribunal permanecerá bajo prisión preventiva al menos hasta el 15 de febrero.

A raíz de las detenciones masivas vistas el pasado domingo, Human Rights Watch señaló a las autoridades rusas de “pisotear el derecho a la protesta”.

Las acusaciones que pesan sobre Navalny son por violación de la pena de prisión suspendida de 3,5 años que afrontaba, luego de que su familia solicitara su traslado a Alemania para ser atendido médicamente luego de haber sido envenenado.

Con Reuters y EFE

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