Maru Campos arrolla a Madero y compañía.

Por: Manuel Narváez Narváez
Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com
Ya están definidas las candidaturas al gobierno del estado. Maru Campos va por el PAN.
Vienen las definiciones para las candidaturas a las 67 alcaldías, los síndicos, los 22 aspirantes al congreso estatal, y de los 9 distritos federales.
Al PAN y a MORENA todavía les va a llevar tiempo para calmar a los inconformes con la designación y los resultados de la elección interna. Esto puede llevar semanas, meses, y quizás nunca haya cicatrización de las heridas por los agravios proferidos desde la cúpula nacional de MORENA y desde el gobierno del estado.
En las contiendas internas para los que aspiran a ser alcaldes, síndicos, diputados locales y federales, donde las habrán, porque en muchos casos todos los partidos con registro designan, y eso molesta a su militancia; se espera que haya campañas de desprestigio en contra de los favoritos.
Así que quienes pensaban que lo peor de la guerra de lodo y estiércol entre los aspirantes a los cargos de elección popular, se van a quedar con las ganas. Por lo menos en el PAN y en MORENA, los partidos con mayores posibilidades de ganar los cargos en disputa, se dan con todo, ya que la paga para esos puestos de elección es de primer mundo.
Entre tanto se resuelven todas las candidaturas municipales, distritales y federales, y arrancan las campañas constitucionales, es preciso reflexionar sobre lo que tenemos enfrente los ciudadanos.
Al margen de las simpatías partidistas, las fobias y las filias, naturales hasta cierto punto y que afloran en tiempos electorales, es imperativo informarse de la trayectoria y capacidad de cada candidato o candidato que vaya a pedir el voto.
Por salud mental, por la memoria de los que se han adelantado en el camino esperando que las promesas de muchas campañas se reflejen en mejores condiciones de vida para los habitantes de este gran estado y por respeto a nuestra inteligencia, no debemos votar con el hígado, con las vísceras ni con el corazón, sino con la razón.
Las finanzas del gobierno del estado están en quiebra, la infraestructura carretera colapsada, la inseguridad muy probablemente va a continuar en los niveles de la última década y el presente de nuestros jóvenes y de la población económicamente activa está comprometido.
No podemos volver a cometer el error de entregar las riendas del estado, la ciudad y el congreso a demagogos, a vividores de la política ni a falsos redentores que se pliegan a los pies de mesías o caudillos.
Los malos gobiernos desde Reyes Baeza, pasando por César Duarte y ahora el de Javier Corral, nos han colocado en una muy difícil que nos llevará, en el mejor de los casos, dos sexenios para estabilizarla.
Tenemos de aquí al primer domingo de junio para informarnos, conocer la hoja de vida de cada aspirante y reflexionar sobre qué es lo mejor, sí, para los menos favorecidos en primer lugar, para nuestros jóvenes que egresan de las escuelas técnicas y universidades, para los padres de familia de 40, 50 0 60 años en edad productiva y para esos adultos mayores de 61 a 67 años que se encuentran en el limbo.
Pero es de elemental importancia exigir de la próxima o el próximo gobernador, que responda a nuestras prioridades como gente de trabajo y emprendedores que requerimos de oportunidades para desarrollarnos y crecer, no migajas o paliativos empobrecedores.
Chihuahua ya no aguanta un gobierno peor del que tenemos ahora.
Es cuanto.

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