¿Por qué gobernar Chihuahua?

Por: Manuel Narváez Narváez
Email: narvaez.manuel.artuto@gmail.com
Está clarísimo que la o el próxima/o gobernador/a de Chihuahua para heredar fianzas mega comprometidas, el tercer lugar de las entidades más violentas del país y un sistema de salud insuficiente para nuestros tiempos.
Cuando veo el entusiasmo de muchos para inscribirse como aspirantes al gobierno del estado, lo cual es legítimo y legal, me pregunto: ¿tendrán claro el panorama que guardan las arcas públicas?, ¿están conscientes de los desafíos que deben enfrentar?, ¿tienen el talento para responder a las expectativas? y ¿contarán con un plan viable para sacar adelante a Chihuahua?
De entrada, la que o el que gane la elección hereda de la actual administración una deuda cercana a los 48 mil millones de pesos, no toda se contrajo en este quinquenio, pero sí la hizo crecer en al menos 8 mil millones. Esto representa dos terceras partes del presupuesto anual.
En materia de seguridad, la administración actual registra diez mil homicidios dolosos desde el 2016, cifras espeluznantes que colocan a Chihuahua en el tercer lugar del tablero nacional del otro semáforo rojo, el de las muertes violentas relacionadas con el crimen organizado.
En lo que respecta a salud, la entidad ha alternado el primero o el segundo lugar de 32 en mortandad por el covid-19, es decir, arriba del 22%, el doble de la media nacional. La ocupación hospitalaria estuvo rebasada en dos de las semanas de noviembre, por lo que tuvimos que regresar al semáforo rojo, la primera que lo hizo en el país.
Por lo que refiere a la infraestructura carretera, quienes han viajado por las carreteras del estado en lo que va del año han constatado el gravísimo deterioro en que se encuentran. Los tramos federales y los estatales tienen centenares de kilómetros en pésimas condiciones, por no decir “del nabo”.
Las condiciones de desarrollo del estado se han estancado en algunos rubros y otros han retrocedido significativamente, reconociendo que un gran porcentaje se debe a las devastadoras consecuencias de la pandemia.
Ciertamente la administración actual ha sido mala, sin embargo, la indolencia del gobierno federal con Chihuahua ha recrudecido los problemas en salud, seguridad e infraestructura, sin duda alguna.
En tanto eso sucede, una casta de parientes, amigos, afines, cónyuges y amantes gozan la vida loca con ingresos de primer mundo y como si estuviésemos en bonanza.
Unos cuantos cientos de personas, algunos de ellos con las capacidades y honestidad que amerita la responsabilidad, se repartieron este año 1,500 millones de pesos en salarios, primordialmente, determinadas obras y operaciones que no traen beneficio a la sociedad ni contribuyen al desarrollo humano.
Organismos autónomos como el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (FICOSEC) $198,923,707, el Fideicomiso Social del Empresariado Chihuahuense (FOSECH con la FECHAC) $397,847,414, la Auditoría Superior del Estado (ASE) $155,139,508, el Fondo de Apoyo de la Delegación de la Cruz Roja $53,084,289, el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública (ICHITAIP) $58,267,45º, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) $83,904,223, el Instituto Estatal Electoral (IEE) $357,150,425, el Tribunal Estatal Electoral (TEE) $55,769,012 y el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa 50,000,000.00.
A lo anterior hay que sumarle el dispendioso gasto, porque eso sí que es gasto y de lujo, es la burocracia dorada que cada cambio de gobierno llega con el que toma protesta.
Es evidente que las finanzas públicas de Chihuahua están bastante mal y que hay poco margen de maniobra para resolver los requerimientos más apremiantes en materia de salud, seguridad e infraestructura.
La o el próximo gobernador/a tiene la obligación de atender la urgencia de reestructurar la obesa burocracia dorada y replantear los ingresos del personal que labora en los organismos autónomos, desconcentrados o como carajos quieran nombrarle.
Ya no hay pretextos para hacerle cirugía mayor a la ley orgánica de los tres poderes, y la administración pública en general; o actúan con responsabilidad o me quedará muy claro que el único afán que los mueve para gobernar Chihuahua es el alimentar el ego personal, acrecentar el peculio propio y satisfacer los apetitos de poder de un grupúsculo de indecentes.
Es cuanto

Comentarios