El gobierno de AMLO se topa con ‘piedras en el camino’, pero no cambia de rumbo

Ariadna Ortega @Ariadna_Orte
Política Expansión

En dos años, la llamada “cuarta transformación” se ha topado con obstáculos como amparos contra obras estrella, la violencia y el COVID-19, a pesar de los cuales AMLO ha optado por no hacer ajustes.

Ni la pandemia de COVID-19 y los estragos que ha dejado en el país han conseguido que el presidente Andrés Manuel López Obrador cambie el rumbo en la implementación de su proyecto de gobierno, que él define como “cuarta transformación”.

En los 24 meses que ha estado al frente de México, esta administración ha enfrentado varios obstáculos, que van desde amparos, protestas y traspiés legislativos hasta una situación inédita como la actual emergencia sanitaria causada por el virus SARS-CoV-2, pero ninguno de ellos ha ocasionado un viraje en las prioridades del jefe del Ejecutivo, de acuerdo con especialistas consultados por Expansión Política.

El pasado 22 de septiembre, cuando la pandemia ya llevaba siete meses en el país y había cobrado la vida de 74,348 personas, el Ejecutivo aseguró en su intervención ante la Asamblea General de la ONU que él y su equipo están “empeñados” en llevar a cabo la “cuarta transformación” de la vida pública de México, después de tres movimientos históricos: la Independencia, la Reforma y la Revolución.

“Estamos comprometidos en llevar a cabo la cuarta transformación de la vida pública del país, sin violencia y de manera pacífica. Y lo estamos logrando, a pesar de que estamos enfrentando dos crisis, como también se está padeciendo en otros países del mundo. Estamos enfrentando la pandemia del coronavirus, del COVID-19, esta enfermedad terrible. Y estamos enfrentando también lo que desató, o produjo, originó esta pandemia, la crisis económica, como en otros países”, dijo.

Para especialistas, hoy por hoy es claro que el presidente no ha cambiado en nada su proyecto en estos dos años de gobierno. Nicolás Loza, académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), señala como ejemplo que ni siquiera la pandemia generó variaciones en los planes estrella de esta administración.

“No se han recortado los recursos a estos proyectos. Las grandes obras, las obras insignias de este presidente, Tren Maya, Refinería de Dos Bocas, rescate de Pemex, aeropuerto Felipe Ángeles, no han sido tocadas por la pandemia”, dice el investigador.

En una entrevista con el sitio El Ciudadano TV , el académico de la UNAM John Ackerman, esposo de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, y continuo defensor del Ejecutivo, aseguró que el gobierno de López Obrador busca romper con el “sistema neoliberal”, combatir la corrupción y separar lo público de lo privado, así como en el siglo XIX Benito Juárez separó al Estado de la Iglesia.

“(La meta es) la recuperación de grandes áreas del Estado mexicano, que eran territorios perdidos, recuperar las esferas para lo público, el Poder Judicial, los policías, poner freno para el desbaratamiento de Pemex (…) Defender lo público en México es revolucionario”, afirmó el también conductor de televisión, al comparar el momento actual con otros movimientos históricos.

En contraparte, voces de diversos ámbitos señalan que este proyecto de nación no ha sido favorable para México y que López Obrador ha tenido resultados “desastrosos” en estos dos años. “La transformación puede ser para bien o puede ser para mal, esta transformación está dando muestras de ser para mal. Puede ser no una ‘cuarta transformación’, sino una tercera regresión, porque se trata de un gobierno personalista”, alerta el académico José Fernández Santillán, del Tecnológico de Monterrey.

Amparos contra obras insignia
Desde que inició el sexenio en diciembre de 2018 y los proyectos de López Obrador se pusieron en marcha, el gobierno se ha encontrado con resistencias. Desde despachos de abogados y organizaciones civiles se han presentado amparos para frenar algunos de estos planes, como es el caso de los recursos impulsados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) en contra del aeropuerto de Santa Lucía y del Tren Maya.

Aunque estos amparos detuvieron las obras durante un tiempo, estas continúan pero sí registran retrasos. Por ejemplo, el nuevo aeropuerto lleva un avance de poco más de 40%, cuando se plantea que se inaugure en marzo de 2022, es decir, en solo 16 meses tendría que quedar listo el 60% restante.

La refinería de Dos Bocas, otro proyecto insignia, está prevista para arrancar el 1 de julio de 2022, para celebrar los cuatro años de las elecciones que ganó López Obrador, pero en estos últimos meses la obra se ha visto afectada por las lluvias e inundaciones en Tabasco.

En el caso del Tren Maya, este suma ya seis juicios de amparo de organizaciones civiles y grupos ambientalistas. “Algunos (recursos) tienen suspensión provisional, lo que no impide el desarrollo del proyecto y en ninguno se ha dictado sentencia definitiva”, se argumenta sobre el tema en el Segundo Informe de Gobierno.

2 años de protestas y movimientos
Pero las estrategias jurídicas no han sido las únicas ‘piedras en el camino’ para este gobierno. En estos dos años se han registrado varias manifestaciones contra el presidente, tanto en la Ciudad de México como en otros estados. En mayo de 2019, la convocatoria #AsíNoAMLO reunió a más de 16,000 personas, y en septiembre y diciembre de ese año se repitieron estos ejercicios.

Las manifestaciones más significativas han sido las de mujeres y grupos feministas. Desde la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en marzo de 2019 —en el primer año del sexenio—, se han registrado movilizaciones que han ido tomando fuerza.

En 2020, tras la toma de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y las protestas por feminicidios y detenciones con abuso de la fuerza pública, el Ejecutivo aseguró que hay gente infiltrada que busca perjudicar a su proyecto.

En respuesta, mujeres, familiares de víctimas de violencia de género y colectivos en varias ocasiones han dicho al mandatario que su reclamo busca que se haga justicia y no haya más agresiones. Según las propias cifras oficiales, entre diciembre de 2018 y octubre de 2020, en el país se han cometido 1,864 feminicidios.

Además, a estas manifestaciones se suman las encabezadas por padres de menores con cáncer, quienes ante los problemas de desabasto presentados en esta administración realizaron varias movilizaciones para exigir insumos. En año y medio, en promedio se registraron al menos seis reportes diarios por falta de medicinas, mientras el gobierno rechaza que haya un problema grave.

En tanto, las protestas más recientes han sido las realizadas por el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENA) , dirigido por el empresario Gilberto Lozano, quien afirma que su meta es que López Obrador deje el poder antes de 2024, y desde los estados, un grupo de gobernadores decidió salirse de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) para conformar la Alianza Federalista , desde donde estos mandatarios busca incidir en las decisiones gubernamentales que no les parecen adecuadas.

Ivonne Acuña, politóloga de la Universidad Iberoamericana, señala que hay muchos intentos de empresarios, intelectuales y otros grupos para deslegitimar al presidente, pero “de momento el presidente sigue manteniendo el apoyo”. La aprobación del Ejecutivo federal se mantiene en alrededor de 60%, mientras que 34% lo desaprueba, de acuerdo con la plataforma Oraculus , que recopila varias encuestas.

En contraste, Fernández Santillán considera que López Obrador genera polarización. “Hay mucho descontento en diversos sectores del país, están los empresarios, los sindicatos, la clase media que está movilizando, están los partidos políticos, los gobiernos de los estados, están los presidentes municipales, ese es el asunto, que ha polarizado al país”, asegura.

La inseguridad, el talón de Aquilés
Pero si bien el apoyo al presidente se ha sostenido, la inseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de la población, sumada ahora a la salud y la pandemia. Una encuesta del Instituto Belisario Domínguez del Senado señala que este rubro “está en todo momento como uno de los problemas que muchas personas perciben como prioritario”, al menos en los últimos tres sexenios.

El gobierno sostiene que la violencia se debe atacar desde las causas y no en un combate frontal, pero desplegó a la Guardia Nacional, lo que ha levantado críticas sobre una posible “militarización” en el país , mientras las cifras de violencia no han disminuido. En 22 meses de gobierno, se han registrado en promedio 108 homicidios por día y 2020 se perfila como el año más violento, incluso con el confinamiento por el COVID-19.

Comentarios