Por pandemia, las personas han tomado créditos desventajosos

Por Antimio Cruz Bustamente
La Crónica de hoy

La recomendación es pagar lo antes posible o buscar una reestructuración: Violeta Rodríguez, investigadora de la UNAM. Hay datos que permiten afirmar que se redujo el crédito al consumo, dice César Salazar.

Aunque muchas personas en México se han visto obligadas a tomar créditos desventajosos por la crisis económica generada por la pandemia de COVID-19, en el país todavía más de la mitad del crédito a las familias está en hipotecas. Esto es relativamente positivo porque son créditos de intereses bajos y después de pagarlos las familias tendrán un bien inmueble. Así lo explicó ayer Violeta Rodríguez del Villar, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIE-UNAM).

Al presentar la conferencia ¿Cuál es el estado de salud del bolsillo de los mexicanos?, junto con César Armando Salazar López, del mismo instituto; Rodríguez del Villar señaló que cuando se habla de acceso a crédito, la sociedad mexicana se ha dividido en dos grandes grupos a raíz de la crisis económica generada por la Pandemia de COVID-19: quienes tradicionalmente no tenían facilidades para obtener préstamos por no tener certidumbre sobre sus ingresos han caído en un grupo que tiene que tomar los préstamos más onerosos e incluso recurrir al crédito informal; mientras que aquellas personas que sí tienen ingresos seguros están recibiendo ofertas ventajosas, con tasas de interés más bajas y cancelación de comisiones.

“Algunas personas que han perdido el empleo tienen que recurrir al crédito informal como las cajas de ahorro vecinales o barriales, pero muchas veces son muy onerosas pues cobran un interés de hasta 3 por ciento semanal, lo cual, proyectado a un año lo hace muy caro”, dijo el doctor Salazar López, poco antes de recordar que hay créditos hipotecarios con intereses anuales de menos de 8 por ciento.

La doctora Rodríguez del Villar indicó que la crisis dividió en dos grupos muy claros a la población, según la certidumbre que tienen de obtener ingresos a futuro. Para los bancos, si el riesgo es alto, el crédito es oneroso. Por ello la recomendación es que, si ya se tomó un crédito de este tipo se pague lo antes posible y también que se busque una reestructuración.

DOS PARÁMETROS. La doctora Violeta Rodríguez dijo que cuando una persona o familia está frente a la decisión de tomar o no un crédito hay dos parámetros que tiene que tener muy claros en su mente:

“El primer parámetro para decidir es analizar y entender cómo está el gasto familiar pues no sólo se tiene que pensar en lo que se puede comprar o pagar en el presente, es muy importante pensar que pagar el nuevo crédito va a requerir usar una parte del ingreso familiar durante mucho tiempo. El segundo parámetro es preferir que el dinero del crédito se use para comprar bienes duraderos y que incrementen la riqueza de la familia, como puede ser al adquirir una casa, o que ayuden a incrementar los ingresos, como puede ser la compra de un auto para trabajo”, dijo la universitaria.

El doctor Salazar dijo que ya hay datos que permiten afirmar que se está experimentando una reducción en el llamado crédito al consumo y el uso de tarjetas de crédito. En mayo de este año el crédito al consumo fue 0.9 por ciento menor que el mismo mes de 2019, y en junio bajó más, al ubicarse en -2.87 por ciento, en comparación con junio 2019.

En uso de tarjetas de crédito en México, en mayo 2020 el uso de crédito con tarjetas fue -2.74 por ciento, comparado con 2019, y para el mes de junio cayó más, al ubicarse en -4.34 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior.

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