“No estamos creando un monstruo, sino un dios”: Del Toro sobre Antlers

Por Francisco Javier Quintanar Polanco
La Crónica de hoy

El cineasta tapatío habló de su trabajo como productor del nuevo filme de Scott Cooper, el cual se basa en un personaje proveniente de la mitología del indio norteamericano, que representa la venganza de la naturaleza contra la humanidad.

Espíritus oscuros (Antlers) es el nuevo filme, en el que el aclamado Guillermo del Toro se ha involucrado como productor. Dirigido por el norteamericano Scott Cooper (Hostiles, Loco corazón) se trata de un filme de horror el cual transcurre en un pueblo aislado de Oregón, donde Julia Meadows, una maestra de secundaria (Keri Russell) y su hermano el comisario Paul (Jesse Plemons) se preocupan por un enigmático estudiante (Jeremy T. Thomas), cuyos secretos oscuros propician encuentros aterradores con una legendaria criatura ancestral.

Del Toro y Scott se presentaron dentro de la Comic–Con at Home, en un panel moderado por Steven Weintraub, editor en jefe de la revista Collider, en el que hablaron de sus experiencias durante la filmación de esta cinta, y presentaron algunas imágenes nunca antes vistas del mismo.

Sobre el concepto del filme, Cooper aseveró que este representa “el horror que significa ser un individuo en la América actual y todas las crisis a las que nos enfrentamos. Crisis climáticas, adictos a las drogas, populismo, la forma en que tratamos a los nativos americanos, pobreza abyecta y todo ese tipo de cosas. Lo hace sentirse como una película con un mensaje envuelto en un filme de horror”.

Aunque también aclaró que no le interesa pontificar en sus filmes, y que los mensajes de este no se ven a primera vista. “Mi esperanza es que, si ven mis películas más de una vez, verán que hay algo muy sutil que saldrá a la luz. Algo que quizás se perdieron la primera vez. En esta película en particular, quería que fuera realmente muy horrible y aterradora, y en estos momentos ciertamente creo que lo es, pero además quería que realmente se sintiera lo que es ser estadounidense en la América de hoy y también mostrar el mundo como realmente es”.

Basada en el cuento The quiet boy, de Nick Antosca, el director norteamericano brindó algunos detalles del filme, el cual incluye a un personaje proveniente de la mitología del indio norteamericano: el Wendigo. “Tienes un niño pequeño que ves en el tráiler y que, sin querer revelar demasiado, sufre mucho dolor y está lidiando con muchos problemas familiares. Y ese es uno de los temas de la película, pero también comprenderás porque el Wendigo figura en la película. Pensaba que era un mito de los nativos americanos, que era una alegoría y que era parte del folklore, pero resulta que mis asesores nativo–americanos me comentaron que las tribus de las primeras naciones en Estados Unidos y Canadá realmente creen en ello.

Sobre lo que la criatura representa en la historia, Cooper acotó: “El Wendigo figura en la historia y el Wendigo que conocemos es un espíritu asesino que es convocado por la naturaleza para vengarse de una humanidad insensible que la ha abusado, y está claro que estamos abusando de la Madre Tierra, como mencioné que estamos abusando de los nativos americanos desde que llegamos a las costas de América. Y luego también abusar de las drogas… y se enclava en ese contexto, porque el Wendigo representa aquí la avaricia y el colonialismo”.

Sobre el simbolismo de este ser, Guillermo del Toro acotó: “Toda esta rabia, todo este abuso encarna en él. Es como una invocación para esta criatura (…) Es verdaderamente una poderosa conexión entre lo que le hacemos a la naturaleza, lo que nos hacemos unos a otros, en una metáfora encarnada”, comentó.

“El Wendigo tiene muchas claves específicas que debes seguir (…) tenemos que recordar que no estamos creando un monstruo, estamos creando un dios”, explicó Del Toro. “El diseño tiene que tener elementos que son completamente sobrenaturales, surreales y abstractos”, agregó sobre el personaje desarrollado por la compañía de efectos visuales Legacy. “Tenemos que verlo antiguo, poderoso y que es uno con la naturaleza”, añadió.

Respecto al tratamiento que Cooper le confirió a la historia, del Toro declaró: “Creo que el horror siempre es contextual… se basa en una historia corta, pero tú (dirigiéndose a Cooper) lo hiciste muy diferente, lo hiciste ‘El universo de Scott Cooper’… yo veía tus tomas diarias religiosamente y yo decía: ‘este es un momento hermoso, este también…’ pero también dije, ‘¿dónde está esa cierta energía que existe entre los espacios de esos momentos que tienen tus filmes?’ y me dije ‘¿dónde está esa energía en esta película?’. Y fue cuando me mostraste tu primer corte que dije ‘¡oh, esta es una película de Scott Cooper!’ (risas)”. Y a ese respecto, el director tapatío añadió: “Esa era una de las cosas que la gente me dice: ‘¿por qué produces?’ y yo les digo: ‘Produzco para aprender de los cineastas’”.

La plática por momentos derivó en una animada y relajada tertulia, en la cual ambos realizadores hablaron sobre sus gustos cinéfilos particulares y alabaron el trabajo de los hermanos Coen: “Para mí, los Coen son los mejores cineastas vivos del momento. Muchas de las cosas que hacen van más allá de la fe y poesía pura”, dijo el mexicano y confesó que, cuando compartió el puesto de jurado en Cannes con ellos, cada vez que podía los entrevistaba y preguntaba sinfín de cosas.

Finalmente, hablaron de algunos proyectos que les gustaría filmar en un futuro. En el caso de Guillermo del Toro, se refirió a sus sueños largamente acariciados de adaptar para la pantalla grande, las novelas Frankenstein de Mary Shelley y En las montañas de la locura, de Howard Phillips Lovecraft.

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