A Chihuahua le conviene la moderación

Por: Manuel Narváez Narváez
Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com
A menos de un año de la jornada electoral, se perfilan dos formas de gobernar; la que entrega dinero sin invertir en obra pública, por lo tanto, no hay buena fuente generadora de empleos bien remunerados, y la que realiza obra pública, pero desatiende a los grupos vulnerables, además cobra salarios muy elevados.
En la lógica del presidente de México solo hay de dos sopas (igual en Estados Unidos de América): eres de derecha o eres de izquierda (bueno o malo, según su discurso). Esta visión de geometría política divide a la población en dos bandos pragmáticos: los huevones a los que le regalan dinero y los que obtienen ingresos por medio de la transa.
Bajo esa tesitura los partidos más competitivos se encaminan hacia la elección en la que habremos de elegir gobernador/a, legisladores y síndicos. La confrontación será consecuencia de ese radicalismo, pues “por la víspera se saca el día”. El que no lo crea, que se aviente un clavado por las redes sociales, amén de chutarse una mañanera del mandatario federal.
Dadas las circunstancias de encono que prevalece y la experiencia de los gobiernos tricolores de los 70s, 80s y 90s, que retacaban las urnas con el voto del hambre, es decir, a cambio de despensa, láminas o 50 pesos (evolucionó hasta los 500 pesos por sufragio). Por lo visto en año y medio de la 4T, seguramente MORENA le apostará al cobro de favores por las becas y pensiones a los beneficiarios de los programas sociales.
Se especula que en el estado de Chihuahua más de 600 mil personas están inscritas en padrones de beneficencia gubernamental, solo un poco más de los que existían en administraciones federales tricolores anteriores, con el doble de ración para adultos mayores de 68 años de edad, aunque rasuraron a los que tienen entre 60 y 67 años, pero recuperaron cautivos con “los jóvenes construyendo futuro”.
A la vista de millones de mexicanos y chihuahuenses este modito de repartir el dinero de los contribuyentes solo mantiene la pobreza y favorece electoralmente al partido que impulsa este tipo de política pública, práctica común de gobiernos como el de Cuba, Venezuela y Corea del Norte (China y Rusia son economías mixtas, de mercado y de moral).
En el caso de la visión roja (con ese color se identifican a los comunistas), la economía neoliberal o de libre mercado tan salvaje que se practica en casi todo el orbe, ha abierto una soberana brecha entre ricos y pobres. En menos del 10% de la población mundial se concentra el 80% de la riqueza.
En México, el número de personas en diversos niveles de pobreza se calcula en más de 65 millones. Obviamente éstas personas no cayeron en esa situación vulnerable en el año y medio de gobierno del oriundo de Tabasco.
En contraste, en nuestro país, al menos 10 magnates acumulan una riqueza valuada en más 160 mmdd (chingo de lana). Dinero fondeado por mexicanos que consumen mucha comida chatarra, que pagan muebles hasta tres veces su valor con abonos chiquitos, que adquieren tecnología como país de primer mundo y reciben los salarios más miserables de los países de la OCDE, organismo en el que México ocupa el penúltimo o último lugar en muchos rubros.
Sin duda, la burocracia dorada creció como hongos de temporada lluviosa, muchísimos de ellos enquistados en la 4T y en MORENA (deberían, por congruencia, devolver lo cobrado al pueblo en la época neoliberal), y otros tantos se disfrazan de humanistas o pertenecen a la chiquillada mercenaria.
Innegablemente la transa grande (corrupción) creció exponencialmente en todos los órdenes de gobierno y en los tres poderes de la unión. Esto, en los últimos 45 por años costó al erario poco más de 6 billones de pesos, el presupuesto federal de un año.
Entretanto, una delgada clase media surgió a raíz de la implementación del Tratado de libre Comercio, el que recién se renovó con EUA y Canadá. Las fuentes de empleos generadas por la apertura y expansión comercial mejoraron sustancialmente para muchas familias, pero esas oportunidades no permearon para millones que se rezagaron.
Con las cartas marcadas, el juego electoral que se viene, pondrá a prueba la capacidad de convencimiento de los candidatos y la oferta política de los “comunistas” y los “conservadores”. Por un lado, van los que regalan dinero sin crecimiento económico y por el otro, los que le apuestan a enseñar a pescar, pero quedándose con gran parte de la pesca.
Desafortunadamente, no visualizo por ninguna parte un compromiso equilibrado que modere los extremos radicales. Donde haya un soporte definido y asegurado para los grupos vulnerables, sí, pero que inicie con una reingeniería de la administración pública que reduzca la nómina burocrática dorada, adecúe los ingresos del sector público a una verdadera medianía republicana, e impulse, sin mezquindades, a los emprendedores y active el sistema de cooperativas (como en Alemania).
Si los dos bandos se montan en su macho, o sea, que unos se aferren con las mismas medicinas para el enfermo crónico, y por el otro lado, los inamovibles se emperren con sus ideas de concentrar toda la riqueza en el presidente y repartirla a diestra y siniestra; el destino de Chihuahua pinta desolador.
Once meses y medio parecen muchos, pero en verdad son muy pocos para construir una propuesta que motive a los chihuahuenses a salir a votar por una oferta política que, no solo garantice austeridad, honestidad, desarrollo humano y crecimiento económico, sino que sancione y castigue el incumplimiento de la norma y la ética política,
A mí me gusta el chocolate espeso y las cuentas claras. Hace tiempo que dejé de tomar atole.
Es cuanto.

Comentarios