La dexametasona da un rayo de esperanza en el tratamiento contra COVID-19… pero, ¿qué es?

El Financiero

Este corticosteroide redujo las muertes de hasta un tercio de enfermos graves hospitalizados en Reino Unido, dijeron los investigadores de la Universidad de Oxford.

La dexametasona, un medicamento barato y accesible en el mundo, podría ayudar a salvar vidas de pacientes graves de coronavirus, según reveló este martes un estudio realizado por la Universidad de Oxford. Pero, ¿cuáles son las bondades de este fármaco?

El esteroide llamado dexametasona redujo las muertes de hasta un tercio de enfermos graves hospitalizados, dijeron los investigadores. Ahora el Gobierno británico autorizó inmediatamente su uso en todo el Reino Unido para enfermos similares a los que mostraron buenos resultados en el estudio.

Los investigadores dijeron que publicarán próximamente los resultados, y varios expertos independientes dijeron que era importante conocer los detalles para saber qué clase efecto tendría la dexametasona y en quién.

¿Qué es la dexametasona?
Es un corticosteroide, es decir, es similar a una hormona natural producida por las glándulas suprarrenales. Por lo general, se usa para reemplazar este producto químico cuando su cuerpo no fabrica suficiente.

El fármaco alivia la inflamación (hinchazón, calor, enrojecimiento y dolor) y se usa para tratar ciertas formas de artritis; trastornos de la piel, la sangre, el riñón, los ojos, la tiroides y los intestinos (por ejemplo, colitis). También se usa para tratar alergias severas y asma. La dexametasona también se utiliza para tratar ciertos tipos de cáncer.

El estudio de la Universidad de Oxford se basó en una prueba amplia y estricta que suministró el medicamento a 2 mil 104 enfermos escogidos al azar, a los que comparó con 4 mil 321 enfermos que recibieron el tratamiento habitual.

Se suministró el medicamento por vía oral o intravenosa. Después de 28 días, el medicamento redujo en un 35 por ciento las muertes de enfermos que requirieron tratamiento con respiradores artificiales y en un 20 por ciento de los que solo requirieron oxígeno. Aparentemente no ayudó a los enfermos menos graves.

Los investigadores calculan que el medicamento impediría una muerte por cada ocho enfermos con respirador y una de cada 25 muertes de enfermos tratados solamente con oxígeno.

“Son resultados importantes”, dijo el doctor Martin Landray, uno de los autores del estudio. “No es una cura, pero sin duda es un gran paso hacia adelante. Una buena noticia es que la droga es “notablemente barata, quizás 20 o 30 dólares para todo un tratamiento”, añadió.

Los esteroides reducen la inflamación que suele producirse en los enfermos de COVID-19 como reacción del sistema inmune al combatir la infección. Esta reacción excesiva lesiona los pulmones y puede ser fatal. La Organización Mundial de la Salud y otros aconsejan no utilizar los esteroides en etapas tempranas de la enfermedad porque pueden impedir la eliminación del virus.

“Es un resultado extremadamente positivo”, dijo en un comunicado Peter Horby, de la Universidad de Oxford, uno de los jefes del estudio. “El beneficio de supervivencia es claro y amplio en los enfermos suficientemente graves para requerir el tratamiento con oxígeno, de manera que la dexametasona debe ser desde ahora el tratamiento estándar para estos enfermos”.

El estudio abarcó a más de 11 mil enfermos en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, a los que se dio el tratamiento estándar o este mismo más uno de varios tratamientos: la combinación de medicamentos para VIH lopinavir-ritonavir, el antibiótico acitromicina, el esteroide dexametasona, el antiinflamatorio tocilizumab o plasma de convalecientes de COVID-19 que contiene anticuerpos para combatir el virus.

La investigación continúa con los demás tratamientos, financiada por agencias de salud del Gobierno del Reino Unido y donantes privados como la Fundación Bill y Melinda Gates.

Con información de AP

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