¿A qué o a quién le teme el Nuevo Amanecer?.

Por: Manuel Narváez Narváez
Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com
No me queda duda, el gobernador del estado se aferra a forzar la candidatura del insaciable depredador político y senador panista plurinominal. Incluso, si fracasa en el golpe a la democracia, guarda en la chistera la posibilidad de entregarse al aspirante de MORENA (al tal Espino o Loera), aunque eso signifique reventar las posibilidades de su propio partido.
Cobardemente, se aprovechan de la crisis sanitaria para imponer una reforma electoral que atropella cualquier principio democrático sin someterla al escrutinio público; es decir, ponerla a la consideración de los sectores sociales y productivos, y de la sociedad en general.
Por más que me esforcé en encontrar en la plataforma legislativa del PAN del 2016 y 2018, así como de la plataforma de gobierno para el quinquenio 2016-2018, no encontré ninguna de mención sobre elecciones primarias o segunda vuelta. Esto confirma que se la sacaron de la manga.
Ahora bien, los argumentos de que dicha propuesta de reforma es una formulación ciudadana, es falso de toda falsedad; porque no tiene asidero en ningún sector representativo de la sociedad. Lo que sí, es que es un copy paste de una legislación argentina, que en todo caso sería lo más relevante.
Si de lo que se trata es de estrenarse como un demócrata (en 2000 reprochó a Ramón Galindo ese estatus, cuando el juarense desconoció los resultados de la elección interna para senador, que a la postre le costó un año de suspensión de sus derechos partidistas); pos que se ponga al frente de la mesa para temas que sí son del interés general. Al cabo que se las traga ardiendo.
Pero los tiempos establecidos por la ley ya estén encima, sin embargo no demerita, este sí genuino, el interés de la sociedad por debatir a fondo las prerrogativas a los partidos, los diputados de lista, el acaparamiento de cargos de dirigentes partidistas y cargos públicos, las sanciones al nepotismo, la obligatoriedad constitucional de la declaración patrimonial de los candidatos y representantes populares, los ingresos de la burocracia dorada, de los representantes populares y de los organismos autónomos y desconcentrados. Lástima que la premura solo tiene ojos para la siguiente elección y no en las próximas generaciones.
Para acabarla de amolar, el titular del poder ejecutivo puso en manos de vividores de la política la imposición del capricho. Figuran entre los “defensores” de la reforma electoral personas que no aceptarían jamás una exposición abierta de ideas, porque su pasado y presente político, entiéndase la voluptuosidad del patrimonio adquirido por ellos y familiares, discrepa de principios doctrinarios y de la ética.
La verdad que esta concepción legislativa forzada es de muy mala leche, pero lo más dramático para los chihuahuenses es que está en riesgo de caer en manos del peligroso régimen del comunista de Macuspana.
Es cuanto
P.D. Lo que mal empieza, mal acaba. Las disculpas no remedian el daño causado cuando se tiene la oportunidad de evitar el desastre. Sé que no son tontos, pero no quieran vernos la cara.

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