AMLO no ha traicionado sus banderas, pero se ha traicionado a sí mismo: Jorge Zepeda

El periodista aseguró que Andrés Manuel López Obrador no es el mismo hombre modesto y discreto que parecía ser.

El periodista Jorge Zepeda Patterson consideró que, a pesar de continuar siendo fiel a su obsesión de beneficiar a los pobres y combatir la corrupción, el presidente Andrés Manuel López Obrador dejó de ser el hombre modesto y discreto que aparentaba. “[…] no ha traicionado sus banderas, pero en más de un sentido se ha traicionado a sí mismo”, afirmó.

En su columna de opinión en el diario El país, el comunicador expresó su desilusión cuando López Obrador fue retratado feliz y sonriente con niños cantando un himno adulando a su persona. “El luchador social que yo aprecio habría tenido un ataque de pudor ante la burda exaltación del culto a la personalidad y de coraje ante la obvia manipulación de los pupilos por parte de un maestro oportunista.”, destacó, resaltando la similitud de la escena con una pieza propagandística digna de Kim Jong-Un de Corea del Norte.

Zepeda Patterson es economista por la Universidad de Guadalajara, maestro en Ciencias Sociales por Flacso, UNESCO, y realizó sus estudios de doctorado en ciencias políticas en la Sorbona, París. Su formación como periodista inició en El País de Madrid, España, de 1999 a 2001 y entre 2008 y 2010 fue director del periódico El Universal. Desde julio de 2011, el comunicador fundó y dirige el diario digital sinembargo.mx.

Como parte de sus intereses periodísticos destacan los temas de política, razón por la cual realizó un perfil biográfico de López Obrador para el libro Los Suspirantes 2006, mismo que profundizó y actualizó para la versiones de 2012 y 2018. Durante las campañas electorales del actual presidente, el comunicador dice haberse encontrado “un ser humano con virtudes y defectos, tozudo e implacable con sus principios y determinaciones, sencillo en sus planteamientos, austero, digno y honesto.”

Asimismo, señaló las muestras de “servilismo” de periodistas afines al mandatario, a quienes este ha dado preferencia cuando se trata de participar durante las conferencias de prensa matutinas. “Pensé que tales muestras de oportunismo y pobreza profesional serían poco a poco desahuciadas por el sentido común de un hombre que, a mi juicio, tenía una trayectoria marcada por el decoro.”

Por otra parte, el periodista destacó que de no cambiar la forma en la que está manejándose en el poder, Andrés Manuel va a terminar pareciéndose más a presidentes en la historia mexicana como: Luis Echeverría y José López Portillo, y no Benito Juárez o Francisco I. Madero, como pretende y pone de ejemplo. Esta cuestión, señaló, depende de que el mandatario mexicano disminuya los índices de pobreza, inseguridad pública y corrupción, mismos que lejos de haber mejorado en un año, se estancaron o empeoraron.

“El presidente repite una y otra vez que no nos hemos dado cuenta de que ‘esto ya cambió’, pero no es así. Y allí están los asesinatos diarios para contradecirle, próximamente el desempleo galopante y los escándalos de corrupción de los que nos vamos enterando.”, apuntó.

En la columna que el comunicador tituló: ¿López Obrador en el punto del no retorno? se mira con ojos incrédulos la posibilidad de retorno al “estadista que lleva dentro” del presidente. Añadió que era muy improbable que las élites permitieran que un hombre comprometido con los que menos tienen llegara al poder, por lo que se necesitará de un milagro para que el mandatario descienda del pedestal en el que él mismo y sus simpatizantes lo han puesto.

“Pelearse con las mujeres, con la prensa nacional y extranjera, con los ecologistas, con los inversionistas, con la parte de su Gabinete que no es servil e incondicional, con las clases medias, con intelectuales, científicos y artistas y un creciente etcétera, puede haber sido imprescindible para producir un cambio y eliminar privilegios y distorsiones.”, aseveró.

“¿Hay posibilidad de retorno?”, cuestionó Zepeda Patterson, ante su convicción de que muchos de los mencionados desencuentros se originan por “[…] la soberbia. La simple y llana convicción de creerse que es más sabio que todos los demás, y ufanarse de ello con el aplauso de su caterva de zalameros”.

Infobae

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