Las matemáticas y computadoras apuntan a calendarios de NFL más justos

Hace cuatro años, un grupo de investigadores de la Universidad de Buffalo presentaron un estudio a la MIT Sloan Sports Analytics Conference, delineando una aproximación matemática mediante la cual NFL podría potencialmente producir un calendario materialmente justo y en términos generales desprovisto de disparidad.

Los ejecutivos de la NFL no estaban demasiado seguros, en un principio. Crear el calendario anual es una tarea complicada, y un vocero de la liga ofreció una refutación pública, pero suavizada, notando que los investigadores se enfocaban “solamente en la justicia” sin tomar en cuenta una serie de ataduras inevitables, incluyendo acomodar a socios televisivos y trabajar alrededor de limitaciones de estadios. Pero conforme la NFL se prepara para revelar su calendario del 2019 esta semana, la liga y los investigadores de Buffalo –liderados por Mark Karwan, Ph.D., un profesor de investigación de operaciones– ahora trabajan juntos.

La NFL acordó un fondo para investigación de tres años en noviembre del 2018 para proveer un método anual y prueba de calendarización. La liga confirmó el acuerdo, pero declinó hacer mayor comentario.

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“Es un campo en el que he trabajado por 46 años, incluyendo 43 como profesor”, dijo Karwan vía telefónica la semana pasada. “He trabajado en problemas muy difíciles que se toman más de 12 horas en la supercomputadora para resolver. Y éste es, por mucho, el más difícil de resolver que nosotros hayamos visto”.

De hecho, Karwan calcula que existen más calendarios posibles de la NFL (10 a la tricentésima potencia) en un año dado, que átomos en el universo (10 a la octogésima potencia). 80th). Y, de modo intuitivo, la mayoría de nosotros nos percatamos y aceptamos que el calendario siempre contendrá elementos extraños, ya sean tres partidos consecutivos de visita o una larga racha sin un duelo divisional. Calmamos esas preocupaciones con la noción de que esas disparidades se compensan a lo largo del tiempo, pero la investigación inicial de Karwan demostró que no siempre es el caso.

Todo el proyecto inició, de hecho, por el equipo de su ciudad, los Buffalo Bills, quejándose de cuán a menudo enfrentaban a equipos que salían de su jornada de descanso o de un partido de jueves por la noche, lo que brinda a los oponentes una ventaja en cuanto a los días de recuperación. Al final, resultó que entre el 2002 y el 2014, los Bills tuvieron el doble de esos partidos que otros equipos. Los Bills estaban aparentemente, en una perpetua desventaja.

La NFL ha conseguido crear una fiesta de la revelación del calendario, en parte porque nos hace sentir que la llegada de la temporada es inminente, y en parte por la ira y el debate que genera. Y con la lista completa de limitantes a la mano, Karwan y su equipo –incluyendo a uno de sus estudiantes de doctorado, Zach Steever– determinaron que es imposible eliminar la totalidad de disparidades o peculiaridades. Pero trabajando con una computadora dedicada, encadenada a una pared, por seguridad, en una conexión segura de internet en un cuarto que requiere una contraseña para ingresar –“Es como trabajar para el Departamento de Defensa”, dijo Karwan– el equipo está enfocado en disminuir ese número de resultados indeseables.

Al desarrollar el calendario, la NFL asigna “puntos penalizados” a situaciones como tres partidos de visita en fila, juegos entre equipos con tiempo de descanso dispar, y juegos de gira después de un partido de “Monday Night Football”, de visita. En su prueba de concepto final del 2017, antes de recibir el dinero, Karwan y Steever tomaron el calendario del 2016 y disminuyeron la totalidad de puntos penalizados por 20 por ciento.

¿Cuál es la estrategia? Es, en una palabra, complicada. Karwan y Steever sugirieron considerar cada calendario de la NFL como un grano de arena. Incluso para una poderosa computadora, la playa es demasiado grande para considerar todos los granos de arena. Así que el reto es reducir las posibilidades de un modo en que las computadoras de la NFL encuentren mejores posibilidades en “áreas más inteligentes de la playa”, dijo Steever.

El primer paso está basado tanto en las matemáticas como la realidad. Antes de crear el calendario, la NFL identifica un número pequeño de juegos –usualmente entre 40 y 50– para fijar. La liga se refiere a esto como “la siembra”. Ayuda a acomodar las expectativas de los socios televisivos para ciertos partidos clave en ciertos horarios, así como unas 200 peticiones anuales de propietarios que prefieren que sus estadios no sean utilizados en ciertas semanas por conciertos, encuentros de béisbol, maratones y otras potenciales complicaciones.

Ese paso también es crucial para las matemáticas, no obstante. Establecer un partido –que además significa asignarle una semana, un horario, una cadena de televisión y un estadio– elimina numerosos múltiplos de posibilidades de calendario.

“Sin eso”, explicó Karwan, “hay demasiadas posibilidades para cualquier computadora que se tenga. Nunca resolvería”.

En ese punto, la NFL pide a sus computadoras ejecutar simulaciones de calendario hasta encontrar una con un total de puntos penalizados aceptable. Usualmente, eso significa malabarear los 40 a 50 partidos sembrados. Karwan y Steever creen que la clave para mejorar el calendario es elegir de mejor manera esos partidos sembrados, permitiendo a la computadora ver calendarios más sólidos que de otro modo serían bloqueados por las elecciones iniciales a través de un proceso denominado programación entera.

Matemáticamente, ellos creen, hay modos de identificar juegos que minimizarán la eliminación de buenos calendarios. Una combinación más inteligente de los grandes duelos obvios que con otros que fueran más amigables con las matemáticas podrían, en teoría, disminuir el total de puntos penalizados y, por consiguiente, disminuir las disparidades de los calendarios.

Incluso si todo resulta en los años entrantes, solamente el más arduo análisis revelará las mejorías esperadas. Pero existen bastantes ventajas secundarias desde un punto de vista más amplio, explicó Steever.

“La esperanza sería que se notara en la calidad de los partidos”, dijo. “Cada equipo conoce a sus oponentes antes de que se revele el calendario, pero dónde se colocan en el calendario importa. Si se crea un calendario que minimiza, digamos, viajes largos en semanas cortas, o ayuda a disminuir el resto de las disparidades, ese tipo de cosas puede ser factor en la calidad del juego”-

Si estás suficientemente motivado, nunca vas a fallar a la hora de identificar las ofensas en contra de tu equipo –reales o percibidas– cuando se revela el calendario de la NFL. Pero en los años entrantes, podrías tener que buscar con mayor detenimiento para hallarlas.

ESPN

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