Netflix reabre el caso de Cyntoia Brown, menor acusada a cadena perpetua

El caso de Cyntoia Denise Brown, niña de 16 años quien tras cometer un asesinato en 2004 y ser acusada de prostitución y robo, fue juzgada y condenada como adulto, y que después de 10 años volvió a capturar la atención de los medios, sobre todo después del llamado de liberarla que hicieran figuras del espectáculo como Rihanna, Kim Kardashian y Lana del Rey, tenía todos los elementos para convertirse en un poderoso testimonio humanista a la hora de llegar a las pantallas caseras. Y es eso de lo que el reciente documental de Netflix, “Condena y redención: el caso de Cyntoia Brown” se sirve para sostenerse pese a lo básica que resulta su propuesta, en cuanto a narrativa y manufactura se refiere.

Desde un principio, el director Daniel H. Birman —quien aquí también funge como productor— apuesta por una linealidad excesiva en la reconstrucción de los hechos y el seguimiento del trayecto legal, además de que ofrece una perspectiva limitada en relación al contexto político y social, así como a las circunstancias de los involucrados —entre ellos la madre biológica y la madre adoptiva de la chica—, amén de que evita los contrastes y deja que pasen de largo los puntos de tensión, desperdiciando así cualquier posibilidad de desarrollo dramático.

Sin embargo, hay algo que sí atina en hacer, y es retratar las diferentes etapas del proceso de madurez y búsqueda de la reivindicación ante lo irremediable, que vive la protagonista desde el encierro en una prisión de máxima seguridad en Tennessee, encontrando a través de las miradas momentos conmovedores, capturando la inquietud de los trayectos y entregando algunas pocas postales evocadoras, mientras va haciendo apuntes hacia los terribles estragos del abuso y la violencia intrafamiliar, así como al consumo del alcohol durante el embarazo, que afecta directamente al niño por nacer.

Al final, Condena y Redención: el caso de Cyntoia Brown, o Murder to Mercy: The Cyntoia Brown Story por su título original, es un acercamiento escueto que se compromete con el recuento, pero se conforma con la pobreza de la mera y simple corrección, aunque hay que reconocer que al menos le otorga voz a las víctimas, y evidencia un sistema de justicia plagado de anacronismos, cuyas reformas van destiempo con nuestra realidad. Ya por ese hecho debe verse.

La Razón

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