Rafael Márquez es un referente, más no un ídolo para aficionados del Atlas

Los logros en la carrera de Rafael Márquez como futbolista a nivel de clubes no se puede negar ni ocultar, son logros y metas reconocidos a nivel global, pero más allá del alcance que tuvo su carrera a nivel internacional y el poco tiempo que tuvo en México para mostrar todo su potencial, la afición de Atlas reconoce sus objetivos cumplidos, aunque no todos lo ven como el gran ídolo del club.

Rafael Márquez comenzó y terminó su carrera con los Rojinegros, con una extraordinaria trayectoria entre el inicio y el final tanto con clubes como con la Selección mexicana.

Su paso por la organización y lo que representó para Atlas también es reconocido ampliamente, sin embargo en algunos quedó la sensación de que pudo hacer más por el club en un mejor momento de su carrera.

ESPN indagó con fanáticos del segmento de personas nacidas entre 1970 y 1980, que vieron otra cara del club rojinegro y conocieron buenas y malas de la organización que hoy está bajo las riendas de Grupo Orlegi. Entre dicho segmento, Rafael Márquez es reconocido por su trayectoria, pero no es considerado como un ídolo de la organización.

“Me parece que no. Probablemente al exterior, a medios y públicos ajenos al atlismo sin duda lo es. Para el atlista de cepa, difícilmente es el canterano referente. Nombres como los de Alfredo ‘Pistache’ Torres, ‘Pepe’ Delgado, Héctor Brambila, Felipe Zetter, Jesús del Muro, el ‘Gallo’ Jáuregui, Roberto Aníbal Masciarelli y otros tantos tienen más significado para el seguidor de años. Rafael Márquez dejó mucho más para la polémica que en el terreno de juego, eligió dejar sus últimas cuotas de futbol en el León y su vuelta al Atlas no pasó de lo anecdótico. Por mucho Márquez no es el referente de la cantera rojinegra”, opina al respecto Javier Ángeles.

“Sin dudarlo, es el jugador de la cantera que más alto llegó y que más logros ha tenido. Recuerdo muchos entrenamientos de aquellos años de 1998-1999, cuando aún no tenía nombre ni era conocido, verlo ahí parado en la alambrada del Club Atlas Colomos y nadie lo pelaba. Jugador con mucha clase, con liderazgo y referente, sin duda. Ya lo que pasó después es muy aparte. Se le ha cuestionado mucho sobre su amor a los colores, sobre todo tras esa decisión de irse a León cuando regresó a jugar a México, creo que lo marcó mucho”, asegura al respecto Felipe Álvarez, quien tampoco olvida algunas acciones del mismo Márquez.

“Le dio la espalda al equipo cuando pasaba un momento crítico y prefirió irse a otro lado (…) Fue una decisión que a los atlistas de toda la vida nos dolió, una especie de traición. Peor aún que tuvo oportunidad para redimirse en su paso por la directiva y también desaprovechó esa vitrina para buscar algo mejor al equipo de lo que hizo”, recordó Álvarez.

Pese a sus acciones fuera del campo, que son evaluadas por muchos, lo que entregó en el campo es reconocido también.

“He visto a muchos jugadores en el equipo, buenos, muy buenos, malos y peores, pero ninguno logró llevar al equipo a jugar una final, cierto que estaba muy joven, pero estuvo ahí y después trascender tanto a nivel internacional”, expuso Luis González.

Sin embargo, hay otros que pese a reconocer su valía en la organización, no le otorgan del todo el beneficio de la duda.

“Me queda una espinita, si me preguntas quién es mi ídolo del Atlas te digo que (Alberto) el ‘Loco’ Mariscal o (Juan Carlos) ‘la Pájara’ Chávez… jugó poco en Atlas, cuando regresó fue con más pena que gloria y siento que pudo hacer más”, aseguró Alberto Guzmán.

En el mismo sentido se manifestó Fernando Moncada: “Es un referente de la cantera por su trayectoria sin duda. Ídolo o símbolo atlista, creo que le faltó. Estuvo muy poco tiempo en el equipo cuando debutó, pero cuando regresó a México lo hizo para León cuando aún le quedaba futbol, cuando vino al Atlas literalmente lo hizo para retirarse”, aseguró.

Rafael Márquez regresó dos veces a México, uno para jugar con el León y otro para ponerle fin a su carrera con el Atlas. Con los esmeraldas, el defensa mexicano brilló al ganar el bicampeonato, como rojinegro salvó el descenso en el Clausura 2018.

El Káiser regresaba a México, a los 33 años, y no para jugar con el Atlas. El zaguero aceptó el contrato del León y se puso bajo el mando de Gustavo Matosas. En los esmeraldas, pidió al preparador físico de la institución una rutina especial, para recuperar condición física y volver a ir a un Mundial. Lo consiguió.

Gustavo Matosas decía que “Rafa Márquez era el líder” de los esmeraldas que ganaron dos campeonatos de Liga MX de forma consecutiva entre 2013 y 2014, venció al América en la final y fue al Mundial de Brasil 2014. Lo que no hizo con el Atlas, lo hacía con el equipo que representa a una ciudad que se dedica a hacer zapatos.

El teléfono de Rafael Márquez volvió a sonar después del Mundial, en Italia lo buscaban para jugar con el Hellas Verona y el ex jugador del Barcelona aceptó. Los dos años en el Calcio fueron un curso intensivo de lo que iba a venir a vivir a México, olvidó la costumbre de pelear campeonatos a luchar por evitar el descenso.

Rafael Márquez, Atlas, vs León durante el torneo Clausura 2018. Getty
En 2016, con 37 años, volvió a casa. El ciclo cerraba en el Atlas, en el lugar que se quedó a un penal de salir campeón con un club por primera vez en su casa y al que le había prometido sus últimos minutos en el futbol.

Como rojinegro, enfrentó a los aficionados y les prometió que volverían las viejas glorias. No lo consiguió. La Academia peleó, junto con Rafael Márquez, por evitar el descenso y en el Clausura, en el antepenúltimo juego del Káiser como profesional lo consiguió.

La carrera de Márquez se apagó en el estadio Hidalgo, como rojinegro, en un empate a cero. El originario de Zamora, Michoacán, cumplió su promesa.

ESPN

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