Arabia Saudita insiste en recorte de 400,000 barriles de crudo de México para destrabar acuerdo

De acuerdo con las fuentes consultadas por Energy Intelligence, dada la negativa de México de moverse respecto de su contraoferta, otros delegados de la OPEP+ han manifestado su interés en sacar adelante el acuerdo de recorte productivo aún sin contar con la cooperación de México, pero el gobierno saudí no está dispuesto ceder sin la participación de este país.

Luego de tres días de negociaciones en el seno de la OPEP+, el acuerdo que daría lugar a la mayor baja coordinada de producción global de petróleo continúa en el aire debido a la negativa de Arabia Saudita de aceptar la propuesta mexicana para sumarse al pacto.

De acuerdo con fuentes con conocimiento del tema citadas por el portal especializado Energy Intelligence, el planteamiento de que México recorte su producción, no en los 400,000 barriles diarios requeridos en la reunión del jueves 9 de abril, sino únicamente en 100,000 barriles y que Estados Unidos abone otros 250,000 en su nombre, no ha caído bien en Riyad, la capital saudí, debido al escepticismo de que Washington pueda cumplir con su cuota.

A diferencia de la gran mayoría de países de la Organización Mundial de Productores de Petróleo y aliados (OPEP+), Estados Unidos no tiene el control de una empresa o empresas estatales dominantes a través de la que pueda hacer recortes de primera línea.

No está claro cómo Washington conseguiría que las numerosas petroleras privadas que operan en su territorio y aguas territoriales reduzcan su producción para conseguir la meta definida, pues éstas operan bajo mecanismos de mercado.

La víspera, México y Estados Unidos negociaron un pacto para que este último ayudara al primero a cumplir con las exigencias de la OPEP+, según revelaron, Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, mandatarios de ambos países, respectivamente, sin que ventilaran los detalles del acuerdo.

En su reunión del jueves pasado, los miembros de la OPEP+ consensuaron que la contribución de México para lograr el histórico recorte productivo de 10 millones de barriles diarios fuera de 400,000 barriles diarios, cosa que el país rechazó, al encontrarse en medio de un proceso de reactivación de la producción petrolera, según ha explicado Rocio Nahle, secretaria de Energía y quien representa a México en las reuniones de la OPEP+.

La afirmativa de México destrabaría un acuerdo que es ansiado por los miembros de la OPEP+ para, a través del recorte productivo, impulsar al alza las deprimidas cotizaciones del petróleo, luego del fracaso de un primer acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia y de que la pandemia del Covid-19 tirara la demanda hidrocarburos.

De acuerdo con las fuentes consultadas por Energy Intelligence, dada la negativa de México de moverse respecto de su contraoferta, otros delegados de la OPEP+ han manifestado su interés en sacar adelante el acuerdo de recorte productivo aún sin contar con la cooperación de México, pero el gobierno saudí no está dispuesto ceder sin la participación de este país.

La falta de claridad del mercado llevó a Saudi Aramco, la petrolera estatal saudí, a retrasar la emisión de sus precios de venta oficiales de mayo del 4 al 5 de abril para permitir que las conversaciones de la OPEP más el 9 de abril lleguen a su conclusión primero.

Otros productores del Golfo hicieron lo mismo. Esos precios se han retrasado aún más a medida que se estancan las conversaciones, pero deben emitirse pronto para evitar serias interrupciones en el ciclo mensual mundial del comercio de petróleo, refirió Energy Intelligence en una nota.

Por lo pronto, cuanto más se demore la ratificación del acuerdo de recorte, más probable es que la negativa de México a cooperar en los términos requeridos descarrile el mayor corte coordinado en la larga historia de la industria petrolera.

El Economista

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