Corrupción

Por: Francisco Flores Legarda

(Incluyendo al Fiscal Peniche)

Primero que nada, quiero felicitarles, no por querer caerles bien, sino porque me parece muy buena idea fomentar este tipo de actividades entre nosotros los jóvenes; es una manera de expresar nuestras inquietudes, y aunque muy probablemente serán ignoradas por las autoridades superiores y no se noten cambios tajantes, por lo menos se está sembrando una semilla de interés por los problemas que sufre el país, y tal vez en generaciones futuras se refleje el progreso. Este ensayo no es una maravilla, pero lo escribí con todo mi entusiasmo y espero que esta ansiedad de querer ayudar a los demás no sea una etapa de la adolescencia y pueda transmitírsela a otros, y mejor termino pues no quiero hacer creer que este párrafo es para abarcar más espacio.

Opté por hablar sobre corrupción porque es un tema que me causa gran indignación y por ser un enorme problema al cual ningún país es inmune. En Europa, durante estos años, muchos países han sufrido serios casos de corrupción política.

Sin embargo, es en los países en vías de desarrollo, como el caso del nuestro, en los que se sufre con mayor rigor el efecto del soborno, tanto interior como transnacional. Además de ser un reflejo de peores problemas, como voy a aclarar en el presente ensayo, la corrupción inhibe el progreso de la democracia, por lo que es urgente el establecimiento de medidas para erradicarla paulatinamente. Para no causar malentendidos, expresaré lo que para mí es corrupción, aunque no creo que difiera mucho del concepto de los demás.

La corrupción consiste en un acuerdo ilegítimo entre un corruptor y un corrupto, en el cual abusan de su poder público para el logro de beneficios particulares, que no favorecen al bien común. Por eso causa malestar estomacal, es cruel e inhumano que habiendo tanta gente necesitada existan personas egoístas a quienes no les importa a quiénes aplastar para estar en la cumbre y abusan de la confianza y poder que se les otorgan para ser instrumento de desarrollo.

CORRUPCIÓN EN EL MUNDO

Según revela el informe de Transparencia Internacional sobre la corrupción en el mundo, África, América Latina y Asia (en ese orden) son los continentes con peor reputación. Argentina ocupa la posición 97, lejos de Uruguay (puesto 32°), y muy lejos de Chile, ubicado en el lugar 21° y considerado el país más transparente de la región.

Como ya sabrán, el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) mide la forma como es percibida la corrupción vigente entre los políticos y funcionarios públicos, por medio de entrevistas que realizan diversas instituciones internacionales a hombres de negocios, académicos, analistas de riesgos y expertos nacionales. En más de las dos terceras partes de los 159 países cubiertos por el estudio, se registran índices inferiores a 5, de un máximo de 10 posibles, reflejando graves niveles de corrupción en gran parte del mundo. En Colombia se han presentado algunas particularidades que terminaron agravando la situación, una larga convivencia con el narcotráfico y el afán por el enriquecimiento fácil se convirtieron en la medida y en la forma de ascenso social; el narcotráfico permeó a la sociedad en su conjunto, a la política, a la economía, a la agricultura, al deporte.

En la Cuba actual no se manifiesta el fenómeno de la corrupción en la magnitud y complejidad que preocupa y ocupa a la mayor parte de los países. En el IPC, Paraguay logró su mejor puntaje (2,8) desde 1998 (1,5) y subiendo por segundo año consecutivo. Gran parte de los países desarrollados de Europa, Norteamérica, Australia y Asia tienen puntuaciones relativamente altas. Los países que se perciben como de menor corrupción en el mundo son Islandia, Finlandia, Nueva Zelanda y Dinamarca, todos con índices de 9.5 hacia arriba.

En China se han dado fuertes casos de corrupción a pesar de estar sancionada con pena de muerte. Aquí en México en el año 2003, el Presidente Vicente Fox firmó la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción y fue llamado el “paladín hemisférico y mundial en la integridad de los gobiernos en todo el mundo” por John Ashcroft, procurador de Justicia de los EU, al hacer de la lucha contra la corrupción un tema de alta prioridad en nuestra tierra. Sin embargo, en el IPC México logró una puntuación de 3,5, que está muy lejos del 5 como puntaje aceptable y del 7,4 de Chile. Obtuvimos la posición sesenta y cinco, aunque estos resultados no sorprenden a muchos, puesto que diariamente nos enteramos de malos manejos de dinero por reconocidos hombres de negocios, funcionarios públicos o líderes sindicales.

Según una reciente investigación desarrollada y dada a conocer por el Control Risk Group, con sede en Londres, relativa a la corrupción en el comercio internacional, en la que fueron encuestados empresarios de las empresas importadoras y exportadoras más importantes de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Escandinavia, y EUA, las cuatro razones más importantes que explican el soborno y la corrupción, de mayor a menor importancia son:

• Ganar un nuevo contrato.
• El beneficio personal.
• Asegurar influencia política.
• Mantener un contrato existente.

La legislación designa a los partidos como los únicos instrumentos para acceder al poder político, pero si tales instrumentos están viciados, en poco o nada podrán contribuir a que se fortalezca la democracia de nuestras naciones, pues la corrupción encontró puertas abiertas en las diferentes administraciones públicas, enfrascadas en atender los problemas de seguridad interna. Esos grandes problemas de la corrupción tienen su base en la ausencia de la ética. Se ofrece al funcionario público cualquier objeto de valor u otros beneficios como favores, promesas o ventajas, a cambio de que realice u omita cualquier acto en el ejercicio de su función pública, relacionado con una transacción de naturaleza económica o comercial que lo beneficie injustamente. Ahí es donde éste demuestra su falta de valores, tales como la responsabilidad, la lealtad, el respeto y la honestidad, y es una pena que personas con tan baja calidad representen a nuestro pueblo, legislen o vigilen nuestras leyes y puedan llegar a cargos importantes.

Con temor a salirme del tema, quiero subrayar que esa manera errónea de jerarquizar el valor de las cosas es también el origen de incontables problemas sociales y de salud actualmente; provoca encumbrar lo material (dinero, prestigio, belleza, etc.) y no cultivar el verdadero valor de una persona, que se encuentra en sus principios. Ejemplos son la anorexia, la bulimia, el narcotráfico, el secuestro, los asaltos, los homicidios y claro, la corrupción.

CONSECUENCIAS DE LA CORRUPCIÓN

La clase política sufre las consecuencias de la corrupción en la falta de confianza de la gente hacia los partidos, que sólo se explica a partir de que la sociedad civil se percata de que los políticos han beneficiado indebidamente a sus allegados y a sus familias, y que una vez que éstos salen del ejercicio activo del poder político, lo hacen en condiciones substancialmente mejoradas como producto del enriquecimiento ilícito en el que participaban y promovían, justificándose a partir de la impunidad de que se han rodeado.

Quizás es el efecto más pernicioso de la corrupción, ese falseamiento del sistema democrático y un clima de desconcierto en la sociedad que observa cómo su funcionamiento diario gira en torno a escándalos, abusos, y en general

ello es necesario que aquellos que tienen la responsabilidad realicen una autocrítica, analicen en qué fallan, se enmienden y sean capaces de aportar soluciones.
• Los gobernantes deben dar muestras de voluntad para castigar ejemplarmente a los funcionarios involucrados en actos de corrupción, los cuales deben ser castigados con más rudeza que un ciudadano común por cargar con mayor responsabilidad.

• Es necesario establecer un código de ética para la función pública. Una campaña permanente para llegar a una toma de conciencia, por parte de todos los mexicanos, sobre la necesidad de la ética para la supervivencia de la democracia. Hoy más que nunca se hace necesaria una mayor sensibilidad hacia los derechos humanos, una mayor conciencia ecológica y una mayor operatividad del concepto de la dignidad de la persona.

El factor información es esencial para no perder nunca de vista la realidad sobre las acciones que se están llevando a cabo dentro del gobierno, tanto negativas como positivas. Por lo que los medios de comunicación tienen el deber de comunicarlo al público, pero con suficientes argumentos y pruebas verídicas, y el gobierno no debe limitarlos al respecto.

• Se requiere fortalecer la educación de los pueblos, ya que es la única vía que contribuye a revitalizar los valores morales, cívicos y espirituales de la persona, como una necesidad para lograr las aspiraciones de un mundo mejor, más humano en donde se imponga la cultura de la transparencia y la honestidad.
Como medida preventiva, yo implantaría la materia de Axiología desde primaria, pero no con el método tradicional de memorizar conceptos, sino realizando dinámicas grupales y describiendo diferentes casos de problemas morales donde los alumnos tengan que proponer soluciones, estos casos, lógicamente irían aumentando su grado de dificultad cada grado. También daría prioridad a cultivar el hábito de lectura y establecería normas más concretas para programas de entretenimiento infantil, como:

• ☻ No se deben mostrar personajes ni comportamientos impulsivos, sexuales, violentos o de cualquier tipo que puedan provocar daños a la salud mental de los niños.

• ☻ Los programas deben contener material educativo fácilmente asimilable por los niños.

• ☻ Se deben cultivar los principios de la moral social, la dignidad humana y los vínculos familiares, como expresa el Art. 5° de la Ley Federal de Radio y Televisión.

Para educar en valores a la población adulta, habría que emprender una gran campaña, también en los medios de comunicación, y fomentar la lectura mejorando las condiciones de bibliotecas públicas, sobre todo en áreas rurales. También se requiere la ética pública en la educación previa al ingreso a la administración y, por supuesto,
antes y durante el tiempo en el que se ocupen cargos públicos.

• Conviene simplificar las cosas y tener las leyes básicas que permitan la justicia, pues imponer leyes vanas, triviales o excesivamente duras sólo crea la reacción contraria a la finalidad deseada. Las leyes, la legislación en general, tiene mucho que ver con la corrupción. Vivimos en un mundo en que hay muchas normas, en el que la maraña jurídica es tan densa que es muy difícil su cumplimiento. Por ello la simplicidad en las normas, un lenguaje sencillo y accesible para todos los operadores jurídicos, funcionarios, jueces y ciudadanos, son factores esenciales para hacer de las leyes un instrumento eficaz en la lucha contra la corrupción.

• En conclusión, para combatir la corrupción se necesita la participación de todos y no solamente de los gobernantes porque es común que las personas se quejen y reclamen sus derechos a éstos sin exigirse nada a sí mismos. Debemos tomarnos muy en serio este tema desde el seno familiar inculcando valores y difundiendo la honestidad y responsabilidad.

• En mi opinión, todas nuestras dificultades sociales, económicas, administrativas, etc. disminuirían considerablemente si se mejoraran nuestros niveles de educación y se añadiera educación moral, y no sólo implantando materias para promover el amor patrio, sino también hacia la dignidad de todo ser humano. Y para esto se necesitarían profesores preparados que sean capaces de transmitir con su ejemplo y estrategias de aprendizaje el valor, en su nivel holístico.

• Necesitamos que esta país avance, pero no puede solo; cada quien debe poner su granito de arena diariamente, esforzándose por cumplir con sus obligaciones con pulcritud y calidad, manteniéndose informado para expresar disconformidades y alternativas de solución para éstas, pensando en el bienestar de todos sus compatriotas y no sólo en el suyo, y luchando por superarse cada vez más, estando dentro del marco de la ley.

Salud y larga vida

Profesor por Oposicion de la Facultad de Derecho.

@profesor_F

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