Colombia, Argentina y Perú restringen el ingreso de todos los extranjeros para contener el coronavirus

Los Gobiernos sudamericanos también suspenden las clases presenciales en colegios y universidades públicas.

El Gobierno de Colombia ha decidido restringir a partir de este lunes la entrada a su territorio de todos los ciudadanos de otros países que no sean residentes como parte de las medidas para contener la propagación del coronavirus, ha informado este domingo el presidente Iván Duque. “Todos los pasajeros colombianos y residentes extranjeros” en el país, explicó el mandatario, deberán someterse al aislamiento preventivo obligatorio durante 14 días que las autoridades sanitarias ya habían impuesto. Por la noche, los presidentes de Argentina y Perú hicieron anuncios similares. Al cierre de las fronteras, los Gobiernos sumaron la suspensión de las clases en todos los colegios y espectáculos masivos.

Los anuncios de nuevas acciones para contener el contagio del SARS-CoV-2, el virus que causa la Covid-19, avanzan a velocidad vertiginosa. La medida anunciada por Colombia extiende a todos los extranjeros el anuncio de la noche del viernes, cuando el Ejecutivo ordenó restringir el ingreso de aquellos que hubiesen estado las últimas dos semanas en Europa y Asia. Desde que se informó el viernes 6 de marzo del primer análisis positivo, los casos confirmados en Colombia han escalado hasta 34 en nueve días, según el balance del ministerio de Salud divulgado la mañana de este domingo.

“A raíz de las últimas noticias, no solo de los nuevos casos aparecidos en Colombia, sino lo que ha sucedido en otros países donde los casos han aumentado de manera sustancial (…) el Gobierno Nacional ha adoptado ampliar esa medida a cualquier extranjero proveniente de cualquier país del mundo”, detalló en una rueda de prensa la ministra de Transporte, Ángela María Orozco. “Es muy complejo identificar en este momento qué país está libre de la cadena [de contagio] y qué país no”, explicó. Además de colombianos y residentes, las excepciones incluyen a las misiones diplomáticas.

El Gobierno también cerró desde el sábado todos los pasos fronterizos con Venezuela. Lo hizo “como medida de precaución ante la situación que se está presentando también en el vecino país”, según lo anunció Duque en su breve alocución televisada del viernes, después de una jornada de reuniones con su equipo. Durante las semanas de preparativos para mantener a raya la pandemia, una de las mayores preocupaciones de las autoridades colombianas ha sido el impacto del desordenado flujo migratorio a lo largo de una porosa frontera de más de 2.200 kilómetros con un vecino que ha sufrido el colapso de su sistema de salud. Con más de 1,7 millones de migrantes en su territorio, Colombia es de lejos el principal país de acogida del éxodo venezolano, y una ruta de tránsito a otros lugares del continente.

Duque mantiene abierto hasta ahora el otro gran cruce terrestre, la frontera con Ecuador, pero planeaba redoblar los controles migratorios. El mandatario declaró el jueves la emergencia sanitaria en el país como parte de la fase de contención de la pandemia, lo que ha permitido al Gobierno tomar medidas como cancelar todos los eventos masivos, suspender el desembarco de cruceros y fomentar el teletrabajo.

En otra nueva medida, Duque anunció al final de la tarde del domingo que a partir del lunes los estudiantes de instituciones de educación pública “no tendrán más clases presenciales para proteger la salud de todos”. Durante la próxima semana, explicó, los maestros y directivos prepararán “planes y metodologías no presenciales de estudio, para ser desarrollados por los estudiantes desde sus casas”. El período de vacaciones se adelantará entre el 30 de marzo y el 20 de abril, cuando se decidirá si el resto del calendario académico será presencial o virtual “teniendo en cuenta la evolución de coronavirus en el país”. Varias instituciones privadas, tanto colegios como universidades, ya habían decidido suspender las clases presenciales a partir del lunes.

Argentina se cierra
El Gobierno de Alberto Fernández también ha radicalizado las medidas de prevención en Argentina. En una rueda de prensa desde la residencia de Olivos, donde se reunió con ministros, gobernadores y sanitarios, el presidente anunció que ningún extranjero podrá entrar en el país, ya sea por aire o por tierra durante los próximos 15 días. “Lo hacemos porque el coronavirus no viene solo de Europa y está empezando a afectar a los países limítrofes y a nosotros mismos. Debemos tratar de que tarde lo más posible en transformarse en un virus autóctono, para ganar tiempo y administrar la cuestión sanitaria y de la salud”, dijo. La limitación no alcanza a los argentinos nativos o extranjeros residentes que quieren regresar al país.

Argentina ya había impuesto una cuarentena de 14 días a todas las personas que ingresasen desde países considerados de riesgo, como Estados Unidos, China, España, Italia y Francia. Su puesta en práctica, sin embargo, ha sido un problema. Este domingo, la policía expulsó a 270 turistas que se negaron a acatar la cuarentena. De ellos, 90 estaban en un hotel de lujo del centro de Buenos Aires y el resto regresó al origen apenas aterrizado en el aeropuerto internacional de Ezeiza.

Para disminuir el movimiento de personas, el Gobierno anunció también la suspensión de las clases en todos los colegios primarios y secundarios, tanto públicos como privados, hasta el 31 de marzo. Decidió además licenciar a todos los trabajadores mayores de 60 años y suspender “las aglomeraciones, sean deportivas, recreativas, turísticas o de cualquier otro tipo”.

Fernández hizo los anuncios acompañado del gobernador de la provincia de Buenos Aires, el kirchnerista Axel Kicillof, y el alcalde de la ciudad Buenos Aires, el opositor macrista Horacio Rodríguez Larreta. Fue una foto de unidad política en un momento de especial complejidad para Argentina. El Gobierno se resiste aún a decretar una cuarentena obligatoria y el cierre de comercios no esenciales, porque debe hacer equilibrio entre las necesidades epidemiológicas y la crítica situación económica que atraviesa el país. “No podemos paralizar la economía, porque puede ser aún peor”, advirtió Fernández, quien adelantó que el lunes habrá anuncios para paliar el impacto económico de la crisis. Argentina presenta 56 casos confirmados de coronavirus, once de los cuales se detectaron este domingo.

Perú también echa el cierre a las fronteras
El presidente peruano Martín Vizcarra ha decretado la noche del domingo el estado de emergencia nacional, el cierre total de la frontera y el aislamiento obligatorio por dos semanas. Las autoridades sanitarias del país sudamericano notificaron el primer caso positivo el pasado 6 de marzo. Nueve días después se han reportado 71, 58 de ellos en Lima. Perú registra una de las cifras más altas de contagio entre los países sudamericanos y asiáticos, informó el médico e investigador Paul Pachas, del Instituto Nacional de Salud (INS). El neumólogo Gonzalo Gianella ha explicado a EL PAÍS que esto no necesariamente significa una expansión más rápida. La cifra podría deberse “a que el único laboratorio que procesa las muestras tiene trabajo acumulado”, indicó el médico.

El Gobierno peruano ha dispuesto que solo puedan circular las personas ligadas a la prestación y acceso a los bienes esenciales, y dijo que las cadenas de producción y abastecimiento de alimentos y energía están garantizados. Vizcarra precisó que, si bien queda suspendido el transporte internacional aéreo, marítimo y terrestre de pasajeros, se mantiene el de mercancías y carga.

“Lo que preocupa es que no tenemos capacidad en Perú más allá de un laboratorio. Ecuador, por ejemplo, tiene más de 15. Debemos exigir eso”, añade el neumólogo Gianella. El viernes, el primer ministro Vicente Zeballos anunció que en los próximos días abrirán laboratorios en nueve ciudades de Perú. Se prevé que en Cusco, la región con el mayor atractivo turístico del país, la ciudadela de Machu Picchu, un centro de descarte de Covid-19 empiece a operar el lunes.

Chile suspende las clases
El Gobierno de Chile anunció que a partir de este lunes se suspenden las clases de todos los establecimientos educativos del país por dos semanas, empujado por la decisión de la asociación de alcaldes de aplicar la medida. Las universidades, en tanto, se adelantaron al Ejecutivo de Sebastián Piñera, al suspender sus actividades y apostar por el teletrabajo.

Con 75 contagiados confirmados y ningún fallecido, Piñera dio a conocer este domingo una batería de medidas para intentar hacerle frente a la pandemia. Se anunciaron restricciones para las residencias de adultos mayores y beneficios carcelarios para este grupo de mayor riesgo: un proyecto de ley para sustituir la pena de privación de libertad por arresto domiciliario total para todos los mayores de 75 años y para quienes tengan entre 65 y 74 que les reste menos de un año para cumplir su condena.

Piñera anunció además restricciones para los cruceros: a partir de este domingo y hasta el 30 de septiembre, se prohíbe hacer escala en todos los puertos chilenos. Caleta Tortel, en el sur del país, es un pueblo que se encuentra en cuarentena, después de que un pasajero infectado y toda la tripulación bajaran a la localidad y compartieran con la población, incluidos niños y estudiantes. Informa Rocío Montes desde Santiago de Chile.

El País

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