“La IP debe ofrecer más espacios para las mujeres, no sólo por una cuota de género”

TRABAJO CONJUNTO ENTRE SECTORES PÚBLICO, PRIVADO Y SOCIEDAD

Montserrat Galván

Desde su conceptualización en el 2001, Silvia Singer lideró la creación del primer Museo Interactivo de Economía (MIDE) en el mundo, con un modelo de trabajo que permitió la independencia y sostenibilidad financiera.

Para lograr la equidad de género por la que tanto luchamos las mujeres se debe realizar un trabajo en conjunto entre el sector público, el privado y la sociedad civil, enfocándose principalmente en la familia, asegura Silvia Singer, directora general del Museo Interactivo de Economía (MIDE).

En entrevista con El Economista, la directora se mostró optimista y aseguró que las mujeres ostentamos capacidad y poder, por lo que es mejor enfocarse en lo positivo de lo que hemos logrado y en lo que nos falta, que en las cuestiones negativas y que nos detienen.

A la pregunta expresa de qué han logrado las mujeres en términos de equidad de género, Singer sostuvo que los problemas en este tema dependen del nivel educativo y socioeconómico y son muy diferentes para cada segmento de la población femenina, aunque enfatizó que sí hay problemas graves y comunes que le tocan a todas, como la inseguridad y la violencia de género.

“Algunas mujeres hemos ganado en México; otras no han ganado nada. Yo creo que algunas mujeres, que pertenecemos a los grupos privilegiados de mayor educación, reflejamos la situación de lo que han ganado las mujeres en nuestro país, pero se necesita hacer visible a aquellas que no han podido avanzar en otras áreas”, enfatizó.

¿Qué nos falta por conseguir?
Desde su perspectiva, algunas de las cosas que nos faltan por conseguir tienen que ver con el ámbito de las mismas mujeres y otras con el de la sociedad.

Por ejemplo, el que haya menos pobreza y más acceso a la educación es algo que se necesita para llegar a la equidad de género, que es un problema educativo y de estructura social.

A decir de la directora, a las mujeres nos hace falta creérnosla, empoderarnos, saber que se puede, pero no sólo en el terreno de las adultas, sino que desde niñas sepan que pueden incursionar en cualquier área que tradicionalmente está dirigida para los hombres.

Esto es un trabajo en conjunto del gobierno, sector privado y la sociedad civil, en el que el gobierno tiene la obligación de hacer políticas públicas al respecto para educar, mientras que la Iniciativa Privada debe ofrecer más espacios para las mujeres, no sólo por una cuota de género, si no que esos puestos se ocupen por personas capaces y talentosas que ostenten dichos cargos.

Singer explica que desde la familia se debe educar, a hijos e hijas de manera igual y equitativa para comenzar a romper estos patrones y estereotipos que permean en nuestro país.

“No se trata de tener el mismo número de mujeres y hombres contratados en el mismo espacio, pero esos espacios de trabajo se deben otorgar por la capacidad de las personas. No se debe contratar a personas sólo por cubrir cuotas de género, se debe esforzar en buscar a las personas correctas para el puesto y buscar una equidad”, aseguró.

Progresos y problemas
La directiva señala que la falta de equidad y de los problemas que atacan a las mujeres provienen de una cuestión cultural, y mientras no tengamos una educación que permita transformar los patrones culturales y dejar de discriminar a las mujeres, los logros otra vez van a estar acotados a esas personas que están en los niveles de privilegio de la sociedad.

Señala que cuando una mujer empieza su desarrollo en México, si proviene de un grupo socioeconómico castigado, de una familia que se ha hecho con mucho esfuerzo, donde la movilidad social no ha sido muy grande, el camino que tiene que recorrer para llegar a una posición directiva y de liderazgo es gigante y el esfuerzo es enorme.

En cambio, cuando se piensa en una mujer pero que nace en un nivel socioeconómico privilegiado, su camino a las posiciones de liderazgo es mucho más fácil.

“Las mujeres tenemos el mismo talento que los hombres y el derecho de tener las mismas posiciones y las mismas remuneraciones”, aseguró.

El Economista

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