Aparecen los diputados “kiwis” cuando el Verde propone revivir la pena de muerte

La propuesta de los verdes sólo tuvo eco de apoyo de los llamados diputados kiwis –morenos por fuera y verdes por dentro- que respaldaron a su excompañero de partido.

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) presentó su propuesta de revivir la pena de muerte para casos como el de niña Fátima Cecilia Aldrighett Antón, asesinada presuntamente por la pareja de Mario Reyes y Gladis Giovana.

“Que paguen con su vida la de la pequeña que no respetaron”, sentenció Arturo Escobar y Vega, líder parlamentario del PVEM en San Lázaro, quien en su iniciativa plantea reformas al artículo 22 de la Constitución.

La propuesta de los verdes sólo tuvo eco de apoyo de los llamados diputados kiwis –morenos por fuera y verdes por dentro- que respaldaron a su excompañero de partido.

Los exlegisladores del Partido Verde y que hoy ocupan curules en la bancada de Morena, de ahí su mote de kiwis, son Ana Patricia Peralta, quien hasta 2017 pertenecía al PVEM. Francisco Elizondo, quien se hizo pasar por indígena para obtener la cuota de legisladores representantes de los pueblos originarios de México para esta LXIV Legislatura que domina Morena en el Congreso de la Unión. Incluso, había pedido licencia para irse a trabajar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero regresó a San Lázaro. También acudió a dar el apoyo a la asambleísta promovente Nayeli Arlén Fernández Cruz.

En su iniciativa, Arturo Escobar y Vega –que estuvo rodeado por los llamados legisladores sin partido, como Mauricio Toledo y Héctor Serrano, exfuncionario del gobierno capitalino- expone que el tipo penal al que se propone que se aplique la pena de muerte es el homicidio doloso y el feminicidio cuando la víctima sea menor de dieciocho años, así como la violación cuando dolosamente los autores o partícipes priven de la vida a su víctima y ésta sea menor de dieciocho años”, de acuerdo con la propuesta del Verde Ecologista.

Y en el caso de la pareja de presuntos feminicidas, señaló Escobar y Vega, ellos renunciaron a vivir en comunidad y su conducta, la de Mario y Giovana, los hace irreadaptables.

La pena de muerte se encuentra proscrita del orden jurídico mexicano desde el año 2005, la Constitución Política expresamente la prohíbe.

Los legisladores del PVEM dijeron que buscarán el apoyo de las mayorías en la Cámara de Diputados para aprobar una reforma que calificó de urgente ante el creciente número de feminicidios de menores de 18 años.

Sobre el tema, Mario Delgado, coordinador de los diputados de Morena, aclaró que esta propuesta del Partido Verde no la comparte.

“Entiendo lo sensible que es un homicidio contra un menor de edad, un feminicidio contra una menor de edad, lo doloroso que es, pero yo no estoy seguro que poner pena de muerte a estos delitos vaya contribuir a erradicarlos o a disminuirlos”.

La Crónica de Hoy

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