Ven debilidad en el consumo por retraso en ayudas sociales

EMPRESAS, A LA ESPERA DE QUE APOYOS SE REGULARICEN

Los beneficiarios han presentado retrasos de hasta dos meses para la entrega del dinero, generando incertidumbre entre los consumidores, señalan analistas.

La entrega regularizada de las ayudas monetarias de programas sociales detonaría una mejoría en los resultados del consumo, explicaron analistas consultados. “El año pasado no se dieron completamente las ayudas; hubo retrasos. Las mismas empresas mencionaron que, aparentemente, el gobierno presentó problemas de ejecución”, dijo Marisol Huerta, analista en Grupo Financiero Ve por Más.

Las entregas se realizaron a través de tarjetas de débito bajo la cobertura de Banco Azteca, por su proximidad e infraestructura en comparación con otros bancos.

De acuerdo con la analista, una vez entregado el plástico, los beneficiarios comenzaron a presentar retrasos de hasta dos meses para la entrega del dinero, generando incertidumbre. “Si es un adulto mayor y recibe un mes no y al otro sí, lo guarda porque no sabe si le van a dar”.

Mejora el panorama
En reportes corporativos, empresas como Kimberly Clark señalaron que uno de los catalizadores para mejorar los resultados en ventas para el 2020 son las ayudas sociales. “Confiamos en que la economía en general se recuperará este año por el gasto público, especialmente a través de proyectos de gobierno, particularmente en programas sociales en la primera mitad del año”, dijo Pablo Roberto González Guajardo, director general de la compañía.

Aunque algunos especialistas refirieron que las ayudas sociales comenzaron a incrementar el comercio informal, El Economista recabó información a través de una encuesta aleatoria donde beneficiarios dieron a conocer que el principal destino de dichos recursos lo realizan en centros comerciales, principalmente cadenas de supermercados.

“La economía informal sabemos que tiene un porcentaje bastante alto en el país y se va a seguir teniendo, pero hay que ver que mucha gente no va a destinar todos sus recursos sociales solamente a comprar en la economía informal, sino que también las tiendas de autoservicios venden insumos de primera necesidad y tratarán de buscar los mejores precios”, argumentó Gerardo Copca, director de MetAnálisis.

Cerca de 63% de los encuestados destina su ayuda monetaria por parte del gobierno a adquirir despensa, además de recibirla mensualmente; alrededor de 21% lo utiliza para la compra de papelería o artículos escolares, mientras que 15%, principalmente jóvenes, lo utiliza para recargas telefónicas, compra de tenis o para apoyo en casa.

“En adolescentes, lo primero que hacen es cambiar el teléfono celular, ropa, y al ser población de bajos recursos su principal lugar de búsqueda son los mercados sobre ruedas o formatos más accesibles. Muy pocos lo guardan para la escuela, pero una parte importante a tecnología y ropa, y madres solteras, a consumo básico”, refirió Huerta.

En contraste, el número de ventas realizadas por apoyos sociales reportó un decremento de 84% anual, al pasar de enero a marzo de 620 millones de pesos a 99 millones de pesos, explicó previamente Vicente Yáñez, presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, Jóvenes Construyendo el Futuro, contará con un monto de 25,641 millones de pesos, y la Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez tiene un presupuesto de más de 28,990 millones de pesos.

Respecto a la Pensión de Adultos Mayores, que se estima que favorezca a alrededor de 8 millones de personas, cuenta con más de 120,000 millones de pesos para este año.

El Economista

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