Nueva cepa de coronavirus sería la causa de infecciones pulmonares en China

Parte del rompecabezas se ha resuelto: un nuevo tipo de coronavirus parece ser el desencadenante de la enigmática enfermedad pulmonar en China. Un paso importante, ¿pero qué tan peligroso es el patógeno?.

El 31 de diciembre de 2019, la oficina en China de la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue informada de 27 pacientes con neumonía de causa poco clara en Wuhan, una metrópoli con 19 millones de habitantes en la provincia de Hubei.

La comisión municipal de salud informó que muchas de las infecciones podrían atribuirse a las visitas al mercado de pescado, que también vende otros tipos de animales vivos aparte de peces. El mercado ha sido cerrado hasta nuevo aviso.

Para el 5 de febrero de 2020, 59 pacientes habían sido identificados. Siete de ellos están en estado crítico, según un informe del Instituto Robert Koch. No se informaron muertes.

Además, Corea del Sur informó que su primer caso sospechoso involucraba a una mujer china de 36 años que visitó Wuhan el mes pasado, según las autoridades. Actualmente, la mujer está siendo tratada en un hospital en Bundang, al sur de Seúl.

Pacientes fuera de peligro

En la actualidad, ocho pacientes ya están fuera de peligro y, según los informes, ya han abandonado el hospital. Una vez identificado el virus, los expertos están un paso más cerca de encontrar las causas de la misteriosa enfermedad pulmonar.

Según el jefe del equipo de expertos chinos, Xu Jianguo, la secuencia del gen del patógeno ha sido descifrada. Xu aseguró que la causa es un nuevo tipo de coronavirus que se encuentra en la sangre y la saliva de 15 pacientes.

Por otra parte, Gauden Galea, un representante de la OMS en China, también confirmó el descubrimiento de la nueva cepa del coronavirus en un comunicado. Según la OMS, la rápida identificación preliminar del nuevo virus es un logro notable y demuestra la mayor capacidad de China para manejar nuevos brotes.

¿Qué son los coronavirus?

Los coronavirus se encontraron por primera vez en humanos en la década de 1960. El nombre se deriva de su apariencia bajo el microscopio: los peplómeros, las estructuras proteicas que sobresalen de la envoltura del virus, están dispuestos en forma de corona.

Los coronavirus son comunes y las infecciones a menudo son inofensivas en pacientes que solo desarrollan síntomas similares a la gripe, como fiebre, tos y falta de aire. También pueden presentarse molestias gastrointestinales, especialmente diarrea. El tiempo de incubación de un coronavirus puede variar de unos pocos días a dos semanas.

Sin embargo, los coronavirus también son peligrosos y pueden mutar. Son virus de ARN y tienen una alta variabilidad genética, lo que significa que pueden superar fácilmente las barreras entre las diferentes especies. A menudo, un brote entre humanos se origina con otros mamíferos, roedores o pájaros.

Como consecuencia, las infecciones también pueden tomar caminos más severos, causando dificultad respiratoria y neumonía, que incluso pueden conducir a la muerte.

En 2002 y 2003, por ejemplo, el agresivo coronavirus SARS-CoV desencadenó una epidemia. En ese momento, más de 8.000 personas en 29 países se enfermaron y 774 personas murieron de SARS-CoV. En 2012, se descubrió el Coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y se extendió por la Península Arábiga.

En ambos casos, los expertos sospechan que los animales fueron la fuente. Las primeras infecciones fueron las zoonosis típicas, casos en los que los patógenos logran saltar de un huésped animal a un huésped humano.

¿Cómo se transmite el virus?

Las zoonosis se pueden transmitir a través del contacto directo entre animales y humanos, así como, al igual que con muchos gérmenes, simplemente a través del aire, como al toser o estornudar.

Pero hay muchas otras formas de infección, por ejemplo, a través de alimentos o de los llamados vectores: un mosquito, una garrapata u otro insecto pueden transportar un patógeno del huésped a otro organismo sin enfermarse.

Además, las zoonosis también se pueden transmitir a través de los alimentos, por ejemplo, al comer carne o productos animales. Si no se calientan lo suficiente o si se prepararon en condiciones antihigiénicas, también podrían representar una fuente de infección.

Precauciones de cara al Año Nuevo lunar

En comparación con los principales casos de SARS y MERS, el brote actual de coronavirus es pequeño, pero los expertos dijeron que no debe subestimarse. Por lo tanto, China está ejerciendo cautela con respecto a las celebraciones del Año Nuevo lunar chino a fines de enero. Millones de personas viajan en autobuses, trenes y aviones para celebrar las vacaciones.

Wang Yang, ingeniero jefe del Ministerio de Transporte de China, dijo que las autoridades intensificarán los esfuerzos para evitar que el brote de neumonía se propague aún más durante el período de vacaciones, lo que incluye garantizar la desinfección adecuada en los principales centros de transporte público como el aeropuerto y las estaciones de tren.

¿Cómo protegerse?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. emitieron una declaración advirtiendo a los viajeros en Wuhan evitar los mercados de animales y el contacto con animales o carne cruda. Las personas en el área también deben evitar a los enfermos y lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón.

Los que han estado en Wuhan y se sienten enfermos deben buscar ayuda médica de inmediato y evitar el contacto con otros, según el informe. Antes de consultar al médico, se debe informar a la práctica o clínica sobre el historial de viaje y los síntomas. La OMS no emitió una advertencia de viaje específica.

DW actualidad

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