Vaticano aún oculta a 900 curas pederastas

De los involucrados en “casos creíbles”, la Iglesia reveló más de 5 mil, pero activistas denuncian opacidad; 400 señalados sirvieron en diócesis que todavía no se transparentan.

Desde hace varios años, defensores de víctimas de abuso sexual en el seno de la Iglesia católica han criticado al Vaticano por no ordenar la publicación de nombres de sacerdotes involucrados en “casos creíbles”. Ahora, a pesar de que las diócesis entregaron casi 5 mil 300 nombres —la mayoría en los últimos dos años—, los críticos aseguran que las listas siguen “muy incompletas”.

Un análisis de la agencia AP, publicado el fin de semana, halló que más de 900 miembros del clero señalados por abuso sexual infantil no aparecen en dichos listados.

El tip. La semana pasada, el Papa Francisco abolió el polémico secreto pontificio, que impedía compartir denuncias internas de abuso sexual infantil con las autoridades civiles.
La empresa de noticias llegó a esa conclusión al comparar los informes oficiales con las bases de datos de sacerdotes acusados registrados por la ONG BishopAccountability.org y luego rastrear documentos de bancarrota, demandas, información de acuerdos, informes de jurados investigadores y reportes de la prensa.

Más de un centenar de exmiembros del clero que no estaban en las listas de las diócesis u órdenes religiosas han sido denunciados por delitos sexuales, entre ellos violación, solicitar relaciones sexuales y recibir o ver pornografía infantil.

Además de eso, AP encontró cerca de 400 sacerdotes y miembros de la Iglesia adicionales, acusados de abusar de menores de edad mientras servían en diócesis que aún hoy no publican listas.

“Nadie debería pensar ‘ah, los obispos publican sus listas, no queda más por hacer’”, declaró Terence McKiernan, cofundador de BishopAccountability.org, una organización que durante casi dos décadas ha monitoreado la crisis de abusos y ha etiquetado a sacerdotes implicados.

Funcionarios eclesiásticos alegan que, ante la ausencia de una admisión de culpa, tienen que sopesar si publican el nombre del sacerdote en cuestión y dañar su reputación, en caso de que pudiera resultar inocente.

Algunas diócesis han excluido a toda una clase de miembros del clero de sus listas: sacerdotes de órdenes religiosas, religiosos fallecidos que sólo tuvieron una acusación en su contra, curas ordenados en otros países y, en ocasiones, diáconos o seminaristas expulsados antes de ser ordenados.

El caso de Richard Poster es notable. El sacerdote estadounidense cumplió una sentencia en prisión por pornografía infantil, violó su libertad condicional al tener contacto con niños, reconoció masturbarse entre los arbustos cerca de un colegio católico y en 2005 fue incluido en el registro de agresores sexuales. Sin embargo, apenas este mes fue agregado a la lista de miembros del clero sobre quienes pesan señalamientos creíbles de pederastia, después de que AP preguntara por qué no estaba incluido.

El nombre de Poster no se incluyó cuando la diócesis de Davenport, Iowa, publicó la primera lista de una veintena de sacerdotes con señalamientos creíbles en 2008. La Iglesia aseguró que su delito de poseer más de 270 videos y fotografías de pornografía infantil en su computadora no calificaba como ofensa porque no había una víctima directa.

“Fue un descuido”, declaró el diácono David Montgomery a AP, vocero de la diócesis. Se mantuvo informada a la gente sobre el caso a través de comunicados de prensa publicados desde que se arrestó a Poster hasta que lo expulsaron del sacerdocio en 2007, agregó.

La Razón

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