Aaron Rodgers acepta que Packers han ganado de una manera distinta

No malinterpreten a Aaron Rodgers, el quarterback de los Green Bay Packers todavía quiere sus temporadas de 4,000 yardas y 30 touchdowns, o más.

“Definitivamente, me importa”, dijo este jueves Rodgers.

Y aquellos que le rodean dicen que todavía es capaz.

“Nunca diría que tiene que ver con que disminuyen sus habilidades, o que está envejeciendo, o algo así, porque veo al mismo tipo todos los días”, dijo el receptor abierto Davante Adams.

Pero los números de Rodgers no están a la par de su producción usual. De cara al cierre de temporada regular frente a los Detroit Lions este domingo, necesitará sumar 321 yardas para alcanzar las 4,000. Ha tirado para al menos 321 yardas en un juego solamente dos veces en el año, y ni siquiera ha llegado a las 250 yardas en ninguno de sus últimas siete salidas.

Solamente una vez en la carrera de Rodgers no ha llegado a las 4,000 yardas en una temporada en la que jugó los 16 partidos de temporada regular. Eso ocurrió en el 2015, el año en que perdió a Jordy Nelson, su receptor abierto N° 1, por una lesión de rodilla en la pretemporada.

Aun así, bajo el head coach de primer año, Matt LaFleur, Rodgers y los Packers han ganado 12 partidos y podrían asegurar el descanso en la primera ronda de los playoffs de la NFC con su decimotercera victoria.

“Pienso que el nivel de éxito y el modo en que siento que estoy jugando es diferente en la ofensiva este año”, admitió Rodgers. “No necesito lanzar 40 touchdowns para que ganemos. Necesito estar muy bien en mis lecturas, ser tan eficiente como sea posible. Necesito cuidar el ovoide”.

Durante la victoria del lunes por la noche por 23-10 sobre los Minnesota Vikings, Rodgers lanzó para apenas 216 yardas sin touchdown y con una intercepción. Marcó la primera ocasión en que Rodgers ganó un juego en que lanzó intercepción sin touchdown. Fue su tercer partido en la campaña sin pase de anotación, pero los Packers han ganado los tres. Entrando a la temporada, Rodgers estaba 4-10 en esos encuentros.

“Siento que el último partido fue uno de mis mejores en la campaña”, explicó Rodgers. “Miras las estadísticas y dices, ‘OK, te vas con (26) de 40 para doscientas y tantas, sin touchdowns. ¿De qué hablas? ¿De verdad estás bajándote el nivel de exigencia tanto?’. Y respondo, ‘No, nunca me voy a bajar mi nivel de exigencia’.

“Las expectativas son la grandeza, pero mi responsabilidad fue meternos a buenas jugadas. Mi responsabilidad era meternos en el esquema de protección correcto y cuidar el balón, y aunque lancé una intercepción, siento que hice lo que tenía que hacer en el juego, estaba ejecutando a un nivel ganador. Pero cualquier quarterback desea lanzar cuatro o cinco touchdowns por semana. Simplemente no ha sido el caso este año. No lo hemos necesitado para ganar 12 juegos”.

Rodgers ranquea N° 12 entre todos los quarterbacks en yardas por pase (3,679), empatado en undécimo en pases de touchdown (24) y N° 18 entre los quarterbacks calificados en porcentaje de pases completos (63.4). No obstante, tiene la menor cantidad de intercepciones lanzadas (tres) y la mejor relación touchdown-a-intercepción.

Rodgers, de 36 años de edad, podría ser mejor a lidiar con esos números que antes en su carrera.

“Pienso que tuvimos un equipo diferente entonces”, dijo Rodgers. “Tuvimos a ese grupo en la Sports Illustrated [cubierta del 2011]. Tuvimos un periodo –ustedes saben de ese tiempo– donde tuvimos casi 50 partidos sin un corredor de 100 yardas. Así que nuestro enfoque, nuestro plan de ataque con Mike [McCarthy] durante esa época era, ‘Ey, vamos a ser agresivos tirando el balón. Vamos la lanzar 40 veces por partido’. Hubo años que estaba lanzando 600 casi todos los años, y es lo que necesitábamos para ganar. Este año, lo hemos hecho de manera diferente”.

ESPN

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