Cambridge Analytica influyó en elección mexicana

Un año antes de las elecciones presidenciales mexicanas de 2018, Cambridge Analytica, la empresa creada por Alexander Nix y hoy desaparecida luego del escándalo del mal uso de los datos obtenidos de Facebook para ayudar en la elección de 2016 en Estados Unidos que llevó a Donald Trump a ser el presidente, así como el caso Brexit en Reino Unido, se decidió que México sería la próxima nación donde mostrar el poder de cambiar decisiones con el uso de datos.

Brittany Kaiser, en ese entonces directora de Desarrollo de Negocios de Cambridge Analytica (CA), veía en nuestro país el lugar para consolidarse e impulsar su modelo de negocio, y se vino a abrir la oficina local. No tardó en recibir peticiones de todos los partidos grandes del país, para comprarles información que les ayudara a ganar la presidencia de México a mediados de 2018.

Sí, sí hubo trabajo de Cambridge Analytica en México para las elecciones de 2018. Todos los grandes partidos se acercaron a CA. De hecho, lo hablo en mi libro, el tipo de trabajo que estábamos haciendo para preparar a los partidos. Empezamos la investigación política, ver qué era lo que le importaba a la gente en los diferentes estados del país, que los motivaba para votar y pensé que era un buen trabajo, positivo, pues podríamos ir con los candidatos y decirles: si quieres ser exitoso, tienes que tener una política sobre esto, tienes que tratar con estos problemas, si no, a la gente no le va a interesar lo que digas.

Entonces, de cierta forma, utilizar así los datos permitiría que los políticos fueran mejores en su trabajo y dieran un buen impacto a la gente. Pensé que era un buen uso positivo, y estaba emocionada por esto”, es lo primero que aclara Kaiser en entrevista exclusiva con Excélsior.

Kaiser hoy es una de las mujeres testigo en el caso de abuso y mal uso de datos por parte de la empresa que la contrató unos años atrás, y que inclusive llegó a ser la mano derecha del fundador de Cambridge Analytica. Está en México para presentar su nuevo libro, La Dictadura de los datos, editado por HarperCollins, y ya no es esa chica temerosa que vimos en el documental de Netflix, Nada es privado, pues está decidida a contar todo lo que sabe sobre la ilegalidad en la toma de datos de redes sociales y su aplicación en diversas naciones, entre ellas nuestro país.

Yo estuve ayudando a construir Cambridge Analytica México. Estuve casi un año en el país tratando de crear la oficina local, pero es muy difícil comprar datos acerca de la gente mexicana. Hay muchas áreas en el país donde casi no hay datos de las personas, no hay archivos nacionales, además del padrón electoral que tuvimos, pero no están todos. Una compañía pública no puede comprar para una campaña política de manera sencilla.

Me di cuenta que la gente mexicana está más protegida pues no puedes comprar y comercializar los datos de la misma manera que sucede en Estados Unidos. Sin embargo, también es un problema, pues me uní a Cambridge Analytica pensando que podríamos hacer cosas maravillosas con los datos en el país, y aquí en México eso se dificulta.

Creo que en este país hay peores políticos a los que podría apoyar, pues después de Trump dije no voy a trabajar con un político por el cual no votaría. Voy a tratar con gente en la que crea que puedo hacer cosas buenas, y había quien tenía intenciones sociales buenas en México, y con lo que se iba a hacer era positivo. Me emocionaba el trabajo que intentábamos empezar aquí, pero fue mucho más difícil sólo por el panorama de adquisición de datos. Eso es algo que se debe tomar en cuenta, y por eso no se logró abrir bien la oficina local”, explicó.

ZUCKERBERG LO SABÍA TODO
Brittany Kaiser se toma el tiempo necesario para contestar toda pregunta. Respecto al papel que jugó Facebook en la toma de datos, y si en realidad su fundador y CEO, Mark Zuckerberg, sabía de lo ilegal que era tomar los datos sin consentimiento del usuario, asegura que es culpable y que sólo se hace el sorprendido.

Mark Zuckerberg y todos los de Facebook sabían lo que hacían cuando le dieron acceso a toda la gente que usan aplicaciones, como la de Amigos, en la plataforma para recopilar datos. Ellos invitaron alrededor de 40 mil compañías para tener acceso a los datos personales de cualquiera que fuera usuario de la red social, incluso sin su consentimiento.

El gran problema es que ellos hicieron una herramienta en la que, si yo decido compartir mis datos con alguna aplicación, también tomaba los datos de todos los demás en mi red, de mis amigos, y estas personas no dieron su consentimiento para ello. Esa ha sido la falla más grande y fundamental que Zuckerberg busca esconder”, aclara Kaiser.

Asegura que su continua negativa a esta problemática, la manera en que ellos hicieron parecer que estaban sorprendidos por una herramienta que ellos construyeron para los desarrolladores, para que tuvieran ganancias mayores, es algo engañoso.

No es difícil entender que hay un problema y admitirlo, y decir: ‘oigan, necesitamos ayuda’. Facebook se hizo más grande de lo esperado, rápidamente, pero hay muchos problemas que no esperaban y ahora no están pensando mucho en invertir en herramientas que terminen con ello para proteger la data de sus usuarios.

Creo que el hecho de que Facebook ha dicho que cualquier cosa que venga de boca de un político es digno de llevarse como noticia, y que se puede monetizar, es una de las fallas más grandes de la democracia. Con ello se puede mentir a la audiencia y correr cientos o miles de campañas a favor de algo o alguien, pero lo que vemos nosotros es diferente.

No sabemos cómo le están metiendo la información a la gente, si hay tácticas de supresión activadas, si hay uso de los datos como un arma contra los mismos usuarios de la red social, entonces debemos hacer cambios para protegerlos”, agrega Kaiser.

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