Van a becas millones; no frenan deserción

Por Sergio Ramírez

La Auditoría Superior de la Federación indica que la dependencia no acredita eficiencia y transparencia en el uso de recursos; ejerció 32% menos del presupuesto asignado.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) gastó en 2018 siete mil 629 millones de pesos en el Programa Nacional de Becas (Pronabe) sin que acreditara que los recursos se erogaron con eficiencia, economía, transparencia y honradez, de acuerdo con los resultados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Además, la dependencia que en ese año correspondía a la administración de Enrique Peña Nieto, presentó un subejercicio de 32 por ciento, pues el presupuesto original fue de 11 mil 214 millones 544 mil 600 pesos, pero sólo gastó siete mil 629 millones de pesos.

Respecto a la eficiencia, los recursos “no se aplicaron en la forma en la que se debía, ya que se efectuaron 564 adecuaciones presupuestarias, sin justificar que dichos movimientos permitirían un mejor desempeño en la gestión del plan”, lo que también repercutió en que hubiera una diferencia 32 por ciento menor resoecti al recurso presupuestado.

Lo anterior, determinó la ASF, no cumplió con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018 para proporcionar una educación de calidad y abatir el incremento en la deserción de los estudios y falta de oportunidades de los jóvenes para cursar la educación superior.

“Se detectaron diferencias entre la Cuenta Pública, los registros internos y el soporte documental correspondiente, y no proporcionaron las causas de variación del ejercicio de los recursos, y no demostró cómo contribuyó en la atención del problema público determinado para el plan.

“La SEP careció de los informes trimestrales del cumplimiento de las metas y de los apoyos otorgados, por lo que no fue posible comprobar los porcentajes de cumplimiento reportados en su Matriz de Indicadores para Resultados (MIR). La información no fue suficiente para determinar el avance en la solución del problema referente a la ejecución del gasto público ineficaz e ineficiente”.

El órgano de fiscalización advirtió que la inadecuada programación, así como el ejercicio y control del Programa Nacional de Becas implicaron un riesgo en su instrumentación al no llegar los recursos a la población objetivo.

La dependencia tampoco constató que los beneficiarios de los apoyos aplicaron los recursos que el Gobierno federal entregó para los fines que les fueron otorgados o que los destinaron a otros rubros distintos a los autorizados.

El Dato: En la Cuenta Pública 2017, la ASF encontró que tras la Reforma Educativa de 2013, no hubo mejora generalizada y homogénea en el nivel de aprendizaje de alumnos de educación básica.
Al cierre del ejercicio 2018, la SEP reportó que erogó siete mil 192 millones 435 mil 700 pesos, cantidad inferior en 437 mil 068.2 millones de pesos a lo reportado en la Cuenta Pública, sin que haya indicado las causas de esa diferencia, lo que implica falta de calidad en la información para el logro de los objetivos del programa.

La Auditoría Superior de la Federación recomendó a la Secretaría de Educación reorganizar la operación del Programa Nacional de Becas, e incluso suspenderlo, con el propósito de garantizar el ejercicio de los recursos con eficacia y eficiencia para atender el problema de deserción escolar en la educación básica y media superior.

La Razón

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