La extinción de la clase media

Por: Ing. Agustín Hernández Rojo

El Senador de Vermont Bernie Sanders, también precandidato a la presidencia de EE.UU. ha hecho algunos planteamientos interesantes para fortalecer a la clase media, entre ellos destacan:

1. Que los empresarios multimillonarios incrementen los sueldos de sus trabajadores.
2. El impuesto a los billonarios
3. Que trabajadores con cierto tiempo en una empresa puedan aspirar a hacerse de acciones.

Bernie parte de la premisa que es injusto que a un trabajador promedio no le alcance la vida para obtener el ingreso que tiene un billonario por día.

Como ejemplo Jeff Bezos, dueño de Amazon, ganó el año pasado 107 millones de dólares por día, cuando el salario mínimo en Estados Unidos ronda los 8 dólares la hora.

Las propuestas son arriesgadas inclusive han sido tachadas por la oposición como socialistas, sin embargo el principio del socialismo es darle beneficios a todos por igual, inclusive a los improductivos, mientras que en la propuesta de Sanders se busca elevar el ingreso de los productivos, quienes verdaderamente sostienen el sistema capitalista: la clase media.

El adelgazamiento de la clase media es una problemática no solo presente en EE.UU. sino en diversos países donde México no es la excepción. Los ricos cada vez se hacen más ricos y muchas veces a costa de la asfixia de los trabajadores de clase media que sostienen operativamente sus empresas y que cada vez gozan de menos beneficios laborales. Además la clase media no solo sostiene las empresas o instituciones en las que sus miembros trabajan, sino también sostiene a los gobiernos, pues los pobres y ricos no pagan impuestos, unos porque no tienen para pagar y los otros porque son beneficiarios de múltiples exenciones fiscales.

La medida puede sonar descabellada de entrada, sin embargo al analizarla detenidamente podemos observar que las jugosas ganancias de la clase alta no se verían lastimadas si destinan de un 3% a un 7% de sus ganancias con la finalidad de ser distribuida en los sueldos de sus empleados. Los ricos seguirían siendo tremendamente ricos pero con una fuerza laboral contenta, con mayor poder adquisitivo y calidad de vida.

Medidas como estas ayudarían a acortar la brecha económica y social que cada vez se agranda más, pero sobre todo revertir la posible extinción de la clase media.

La otra propuesta del senador, el impuesto a los billonarios, sería destinado a vivienda, un tema en el cual EE.UU. tiene un gran rezago y serios problemas, los jóvenes hoy por hoy se encuentran imposibilitados de hacerse de una vivienda, es por ello que han surgido nuevas formas como el co-living o el tiny house movement.

La tercer propuesta, que permitiría a los trabajadores hacerse de acciones de la empresa, es algo justo si se establece un marco normativo que precie la meritocracia, el tiempo, la vida y el esfuerzo que un trabajador le ha dedicado a una institución.

Nuestra generación tiene un reto muy grande, revertir esta terrible decaimiento de la clase media, que es uno de los factores de estancamiento económico y que cada vez queda más estrangulada entre las cargas impositivas del gobierno y los altos costos de vida.

Es precisamente desde la clase media donde debe surgir esta iniciativa, los ricos tienen el sector empresarial, el gobierno tiene el primer sector y los ciudadanos tenemos el tercer sector: la sociedad civil organizada.

Ya lo vimos hace unos días en Chile, como los ciudadanos organizados lograron doblegar al gobierno de Sebastián Piñera y revertir el incremento del costo del metro, por cierto uno de los más caros de Latinoamérica.

Usemos el quinto poder y hagamos los cambios desde el tercer sector.

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