Presión social también dobla a Piñera en Chile; pide perdón

En el quinto día de protestas, que han dejado 15 muertos, el presidente reconoce falta de visión; anuncia amplias reformas, entre ellas, ingreso mínimo, aumento a pensión básica…

En medio de una ola de protestas que no cesan y 15 muertos por los disturbios que exigen mejoras sociales, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, reconoció su responsabilidad en los errores que llevaron a la grave crisis que atraviesa el país.

En el acto de contrición, después de un encuentro con partidos oficialistas que marcó una ruptura con la izquierda, el mandatario anunció un conjunto de medidas para responder al descontento.

“Es verdad que los problemas se acumulaban desde hace muchas décadas y que los distintos gobiernos no fueron ni fuimos capaces de reconocer esta situación en toda su magnitud. Reconozco y pido perdón por esta falta de visión”, señaló anoche, en un mensaje televisado.

Entre los mecanismos propuestos se incluye el establecimiento de un “ingreso mínimo garantizado” para todos los trabajadores a jornada completa de 480 dólares. De esta forma, aquellos cuyo salario no alcance recibirían un pago extra.

Además, un aumento inmediato de 20 por ciento de la Pensión Básica Solidaria y del Aporte Previsional Solidario, que se complementarían con otros incrementos por aplicar en 2021 y 2022, para las personas mayores de 75 años.

En el área de la salud, Piñera pidió al Congreso la discusión urgente del proyecto para crear un Seguro de Enfermedades Catastróficas, gracias al cual se establecería un techo al gasto para todas las familias en este sector.

También planteó crear un seguro que ayude a cubrir el gasto en medicamentos y ampliar la cobertura de un programa existente de reducción de precios.

También se refirió a la creación de un mecanismo de estabilización del precio de la electricidad que, explicó, significará en la práctica la anulación del aumento reciente de 9.2 por ciento de las tarifas.

La policía chilena reprimió por quinta jornada consecutiva a manifestantes que demandan un cese al alto costo de vida, cuando el presidente trataba de rescatar una solución.

El Partido Socialista, el Comunista y el izquierdista Frente Amplio se negaron a dialogar con el mandatario, con el argumento de que primero debe levantar el Estado de emergencia, que rige en más de la mitad de las 16 regiones, e invitar a las organizaciones sociales a la redacción del plan ejecutivo.

Ayer se registraron largas filas frente a los pocos supermercados abiertos para obtener productos básicos que empiezan a escasear. En un barrio de clase media, decenas de personas fueron dispersadas con gases lacrimógenos, luego de que una turba intentó saquearlo, mientras mujeres gritaban que necesitaban leche.

En otros lugares las filas se extendían custodiadas por militares. Los mercados permanecieron cerrados debido a los saqueos e incendios, mientras los ataques a comercios y tiendas continuaban. También había largas filas ante gasolineras, aunque con menor intensidad que al inicio de las movilizaciones.

Los políticos reunidos con Piñera le plantearon la necesidad de hacer mejoras en las pensiones y rebajas en los precios de medicamentos y los servicios públicos. “El presidente tiene ahora la palabra”, dijo el titular del opositor Partido Demócrata Cristiano, Fuad Chaín.

La Razón

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