¿Cuán lejos pueden ir las protestas de Extinction Rebellion?

Bloquear el tráfico o volar drones en un aeropuerto: Extinction Rebellion lucha de forma poco convencional por la protección climática y gana popularidad rápidamente. En octubre quiere paralizar ciudades de todo el orbe.

El río Limago, en la ciudad suiza de Zúrich, de repente se tornó verde. La confusión fue grande. La policía comenzó una investigación y tomó muestras del agua.

Luego, aparecieron algunas personas flotando sobre el Limago. Eran activistas del movimiento Extinction Rebellion. Habían arrojado uranio inofensivo en el río en una de sus “Die-ins”, una forma de protesta que difiere de las “Sit-ins” (sentadas) porque los participantes no se sientan para protestar, sino que pretenden estar muertos.

La organización tiene solo un año y ya ha llamado la atención con numerosas acciones inusuales, en las que apunta a las que, desde su punto de vista, son las consecuencias mortales del cambio climático. Fundado en Reino Unido en 2018, Extinction Rebellion se ha convertido rápidamente en un movimiento internacional y ahora está representado en unos 70 países. También en Alemania miles participan en más de 70 grupos locales. Al considerar el rápido crecimiento del grupo, surge la pregunta: ¿hasta qué punto deberían permitirse y hasta qué punto deben ir las protestas para llevar a cabo una protección climática efectiva?

Limmat-Aktion der Züricher Ortsgruppe von Extinction Rebellion

Las “Die-ins” son una forma de protesta que difiere de las “Sit-ins” (sentadas) en que los participantes no se sientan para protestar, sino que pretenden estar muertos

Excediendo los límites deliberadamente

“Vemos que décadas de protestas y firmar peticiones han hecho muy poco”, dice Annemarie Botzki, de Extinction Rebellion Alemania. “Es por esto que muchos de nosotros estamos listos para ir un paso más allá, entrar en la desobediencia civil y bloquear ciudades para alertar sobre esta catástrofe climática”. Por ejemplo, los activistas interrumpen el tráfico citadino al permanecer en grupos grandes en los cruces peatonales de las carreteras principales después de que la luz del semáforo ya no está en verde. Las acciones no siempre son completamente inofensivas, pero sobre todo, muchas no son legales. Extinction Rebellion se propuso a veces transgredir deliberadamente los límites de la ley.

Para los activistas, hay incluso un folleto de asistencia legal de 50 páginas con explicaciones sobre términos como coacción, intrusión, resistencia a la autoridad e interferencia peligrosa del tráfico. Solo la violencia es rechazada categóricamente por Extinction Rebellion. “Utilizamos estrategias y métodos no violentos como el medio más eficaz para lograr el cambio”, es uno de los diez principios de la organización.

Extinction Rebellion, Annemarie Botzki

Annemarie Botzki, de Extinction Rebellion Alemania

¡Sin violencia!

“La protesta no violenta, por así decirlo, muestra una forma de inocencia, a pesar de que viola la ley, porque expone al Estado o la policía si actúan con fuerza”, dice Tobias Eule, profesor de Sociología del Derecho en Berna y en el Instituto de Investigación Social de Hamburgo. “Esta es una herramienta estratégica muy clásica para desencadenar cierta discusión”, sostiene. La narrativa del Estado violento que hace daño a sus ciudadanos encaja con las tres exigencias de Extinction Rebellion: invitar a los respectivos gobiernos nacionales a dar importancia a la amenaza del cambio climático, iniciar acciones para lograr cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2025, y convocar una reunión de ciudadanos para decidir medidas para la justicia climática. No hay demandas políticas más concretas.

Históricamente, Extinction Rebellion se basa deliberadamente en grandes modelos a seguir, desde Mahatma Gandhi hasta Rosa Parks. “El movimiento de derechos civiles estadounidense comenzó de la misma manera”, asegura Eule en entrevista con DW. “Provocaron deliberadamente arrestos preestablecidos y obligaron a los tribunales a hablar sobre el régimen excluyente de las leyes de Jim Crow”. En la lucha contra las leyes racistas, incluso se fundaron organizaciones que financiaron los costos de los procesos de los arrestados. En Reino Unido, un tribunal absolvió al cofundador de Extinction Rebellion, Roger Hallam, a pesar de que admitió haber marcado una pared del King’s College de Londres con el mensaje “Retiren sus inversiones en combustibles fósiles”.

Protest vor der Botschaft Brasiliens in London UK

La embajada de Brasil en Londres fue blanco de Extinction Rebellion en agosto

Lineas rojas

¿Qué acciones están bien para Extinction Rebellion y dónde se cruza una línea roja? Eso a menudo no es fácil de responder, dice Botzki.

Recientemente, una declaración de Extinction Rebellion Reino Unido llamó la atención al expresar que “no queremos tolerar o condenar” la campaña “Heathrow Pause”, que tiene como objetivo volar drones ilegalmente en la zona restringida del aeropuerto de Londres.

“Heathrow Pause” no es explícitamente una acción de Extinction Rebellion, pero el iniciador de la claramente anunciada acción, que comenzó este viernes, es Roger Hallam, cofundador de Extinction Rebellion. Aunque el grupo aseguró que volaría los drones lejos de las pistas de aterrizaje y de ninguna manera pondría en peligro vidas humanas, la acción parece ser demasiado sensible para la organización. Extinction Rebellion Reino Unido no está dispuesta a proporcionar ayuda legal o financiera a los pilotos de drones que enfrenten largas condenas de prisión en caso de arresto. Una solicitud de DW sobre los motivos de la decisión no fue contestada.

Großbritannien London - Roger Hallam - Gründer der Extinction Rebellion Bewegung

Roger Hallam, cofundador de Extinction Rebellion

En Alemania, se planea una acción al margen del Salón Internacional del Automóvil. El 7 de octubre, comenzará una semana mundial de protestas, en la que Berlín, Ámsterdam, Nueva York y muchas otras ciudades quedarán paralizadas. En Londres, una acción similar, pese -o debido- a cientos de arrestos, ha llevado al Parlamento a proclamar simbólicamente la emergencia climática en mayo.

Y decenas de organizaciones de protección climáticas, desde la establecida Greenpeace hasta la emergente Extinction Rebellion, convocan a una huelga climática global el 20 de septiembre.

DW actualidad

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