Tiroteos masivos pegan a imagen de Trump: 62% lo desaprueba

Un sondeo realizado tras los incidentes mortales en Texas y Ohio refleja una reacción negativa de votantes potenciales; el magnate, frustrado por no lograr apoyo de judíos.

El desempeño económico de Estados Unidos en los últimos años ha servido al presidente Donald Trump para mantener estable su popularidad. Gracias a esto, su aprobación no ha salido del margen 32-42 por ciento; sin embargo, para alguien que busca ganar de nuevo el voto, que seis de cada 10 lo rechacen tendría que empezar a preocuparle.

Un sondeo de la agencia AP, realizado justo después de los tiroteos masivos mortales en Texas y Ohio, y publicado ayer, apunta que 62 por ciento de estadounidenses no está conforme con su gestión en general; un crecimiento de casi 20 puntos respecto a mediciones previas.

Las primeras interpretaciones, por la cercanía que esta encuesta tuvo con la coyuntura de la violencia armada en el país dan cuenta que la población reaccionó a la manera de actuar del magnate respecto a esta situación.

El presidente prometió acción inmediata tras los tiroteos, incluso se vio forzado a condenar el racismo y a los supremacistas que, en buena medida forman parte de su base electoral; sin embargo, desde entonces le ha temblado la mano al momento de impulsar leyes más duras en materia de regulación de armas.

La falta de firmeza de Trump obedece principalmente a la presión del lobby de políticos conservadores que defienden el derecho de estadounidenses a portarlas, muchos de ellos apoyaron con recursos su campaña de 2016 y podrían retirarle su brazo económico en 2020 si opta por una ley que perjudique sus intereses.

De acuerdo con la encuesta de AP, si bien la aprobación de Trump es muy baja, en comparación con la que tenía el expresidente Barack Obama, la aprobación del manejo de la economía por parte de  Donald Trump es más fuerte entre su base republicana, con 84 por ciento, pero incluso 16 por ciento de demócratas lo apoya en este rubro.

El sondeo también encontró que la aprobación del mandatario en otras áreas específicas es mucho menor: 36 por ciento de estadounidenses aprueba su política exterior y la de armas, 37 por ciento avala su política de atención médica y sólo 38 por ciento está de acuerdo con su política de inmigración.

Otro punto relevante que, de acuerdo con fuentes del propio gobierno, genera frustración en el presidente es el fracaso con la comunidad judía, pese a todos sus esfuerzos por consolidarse como “el presidente más proisraelí de la historia”.

En las elecciones de 2016, 71 por ciento de votantes judíos se inclinó por Hillary Clinton y apenas 23 por ciento lo hizo por Trump.

Ahora, según datos de la encuesta de seguimiento de la firma Gallup, en 2018, mostraron que sólo 26 por ciento de judíos estadounidenses aprobó el desempeño de Donald Trump como presidente, mientras que 71 por ciento lo desaprobó, lo que hace que los judíos sean los menos probables que cualquiera de los grupos religiosos estudiados en el país para apoyar su campaña por la reelección, el próximo año.

Un funcionario de la Casa Blanca reveló bajo condición de anonimato al Washington Post, ayer, que Trump está enojado porque no ha recibido los aplausos de los judíos estadounidenses que merece, después de que ha hecho mucho a favor de esa comunidad, como reconocer a Jerusalén como capital de Israel o la soberanía israelí de los Altos del Golán, territorio que el primer ministro Benjamin Netanyahu se anexó de Siria.

 

La Razón

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