Tercera carta a Cruz Pérez Cuéllar o “Cruz, no seas gallina”.

SENADOR CRUZ PÉREZ CUÉLLAR.

PRESENTE.

Cruz:

Tres y van cero. Ni una palabra de tu parte.

Vayamos al grano: tratas de atacar, con una bola de estupideces, a quienes sí trabajan; a quien, de cara a la comunidad, sí están haciendo algo por el bien común; y, sin embargo, con extrema desfachatez, eludes lo que, DIRECTAMENTE, Cruz, te corresponde, te atañe, te incumbe.

En función del máiz que tragas, o de la función que supuestamente ejerces, Cruz, tendrías que estar ocupándote de los temas que (con esta van tres veces… y tú mutis) te enuncio: los acuerdos suscritos por el Presidente de la República en relación con los efectivos de la Guardia Nacional, fuerza creada para combatir el hampa nacional y no para servir de guardia fronteriza;1 el ofrecimiento de “empleos, atención médica y educación” a los migrantes retornados; la línea de crédito que se pidió al Banco Interamericano de Desarrollo;3 el Plan de Desarrollo Integral con El Salvador;4 etc.

Ya te dije que la supremacía de la Constitución deriva de su propia naturaleza; ya te dije que se está violando la Constitución; ciertamente, el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación había sido que las leyes y los tratados ocupaban la misma jerarquía; no obstante, a partir de la tesis de rubro: “TRATADOS INTERNACIONALES. SE UBICAN JERÁRQUICAMENTE POR ENCIMA DE LAS LEYES FEDERALES Y EN UN SEGUNDO PLANO RESPECTO DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL”,5 en los últimos años, este criterio sufrió una profunda transformación. Al día de hoy, en resumen, la Corte sostiene que los tratados están por encima de las leyes y en un segundo plano respecto a la Constitución; empero, de los distintos argumentos empleados por la Corte para fundar su determinación, destaca el siguiente: “Los tratados son compromisos internacionales asumidos por el Estado mexicano en su conjunto y comprometen a todas sus autoridades frente a la comunidad internacional”.6

Ésta es, a no dudarlo Cruz, una interpretación que afecta la autonomía de los estados y vulnera el federalismo establecido en la Carta Magna. ¿Y tú que éstas haciendo? De güevón (digámoslo como es). Ocupándote, supuestamente, de temas que te rebasan porque en los hechos existen un montón de asuntos, nacionales, con injerencia en el ámbito estatal, que deberían de preocuparte.

No sé si tú y yo hagamos cuerpo Cruz; somos feítos, admitámoslo; no sé si entre esa masa informe que te conforma y esta otra masa que intenta cobrar forma para formarme podamos hacer cuerpo, pero intentémoslo; te invito, te convoco, te suplico, te reto, a que empezamos a trabajar, en forma, en serio, de tiempo completo, para ponerle un  alto a ese loco que pretende gobernarnos, de nombre “Andrés Manuel” y que es tu “compa” circunstancial (son los únicos que tienes).

Por primera vez, Cruz, desde que asumiste tu encargo, deja de actuar como las palomas (que dan dos pasos y la cagan), como gallina, como avestruz, y asume tu responsabilidad como hombre: a cabalidad y de tiempo completo. Yo te ayudo, te repito, sin cobrarte.

Vamos a ver si esta vez sí, te alcanza los… los… los… ta…lentos, para responder por lo menos una de estas líneas. Sin más por el momento, quedo a tus órdenes, saludos

Luis Villegas Montes.

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