El triunfo de Haití sobre Canadá, en los cuartos de final de la Copa Oro 2019, no sólo se celebró en la isla del Caribe; la victoria también tuvo eco en los cuarteles de la FIFA en Zúrich, Suiza, y en la sede de la Concacaf en Miami, Estados Unidos. El éxito del equipo que dirige Marc Collat es el resultado del apoyo que dan los dos órganos reguladores de futbol a las federaciones en desarrollo.

“La Concacaf y la FIFA, desde hace un tiempo, nos han dado fondos a las pequeñas naciones. Evidentemente ese dinero permite a las selecciones desarrollarse y abre la oportunidad a que vengan jugadores profesionales con mayor calidad, que en otra época no querían venir a jugar con Haití. Hoy tenemos jugadores profesionales en esta selección, algo que no había ocurrido antes”, confiesa Marc Collat, técnico de la Selección de Haití.

Haití es una Isla del Caribe que tiene una población aproximada a 10 millones de habitantes y en su selección sólo 17 de 23 futbolistas son profesionales. Es un país que recibe anualmente 12 millones de dólares por parte del programa FIFA Forward, una iniciativa que surgió en 2016 y apoya a las federaciones que generan menos de cuatro millones de dólares en ganancias al año. La condición es que desarrollen el balompié en todos los niveles: varonil, femenil y juveniles.

“Efectivamente el apoyo económico de la FIFA, para los equipo nacionales y federaciones como Haití es muy importante, no sólo para el equipo nacional, sino para todos los equipos del país. Les recuerdo que Haití se ha calificado en la Copa Mundial Femenina Sub-20, eliminando a Canadá. También equipos juveniles han clasificado a mundiales, por lo que esa ayuda nos sirve para desarrollar el futbol en el país”, complementa Marc Collat.

En Haití hubo verbena después del triunfo de su representativo sobre Canadá en la Copa Oro, pero no era la primera vez que la nación con influencia francesa tenía fiesta por el futbol. En 1973 ganaron un torneo que organizó la Concacaf, que les dio el pase al Mundial, y su selección femenil Sub 20 se clasificó para el Copa Mundo de Francia 2018.

“Al equipo de Haití han venido futbolistas de muchas partes del mundo, pero cuando jugamos por nuestra nación, sólo hay una playera, la bicolor”, asegura Collat, tras dejar a Canadá y Costa Rica en su camino a las semifinales.

El técnico de Haití aceptó que su deseo era enfrentar a México en la antesala de la final, porque sólo así podría enseñarle al mundo cómo ha crecido ese país en el futbol.