La quinta generación de redes móviles debería permitir estar conectado en todas partes y todo el tiempo, haciendo posible el funcionamiento de los coches autónomos, servicios médicos a distancia o de la llamada ciudad inteligente.

La tecnología 5G es uno de los terrenos de la guerra de influencia entre China y Estados Unidos. Washington intenta convencer a sus aliados de no confiar el despliegue de la 5G a la compañía china Huawei, a la que acusa de espiar a los países occidentales a cuenta del gobierno de Pekín.

Corea del Sur, un país hiperconectado, es el primero en dar acceso a la 5G a todos sus habitantes a través de tres operadores: KT, SK Telecom y LG UPlus.

KT y SK Telecom indicaron a la AFP que no utilizaron tecnología Huawei. Pero el grupo chino es un proveedor de infraestructuras para la red de LG UPlus, indicó a la AFP la compañía.

El gobierno de Seúl convirtió la 5G en un prioridad para estimular su economía.

Esta nueva tecnología proporciona una velocidad de conexión a internet 20 veces superior a la 4G, lo que permitirá por ejemplo descargar una película en menos de un segundo.

Según el operador KT, la 5G “podrá conectar un millón de aparatos simultáneamente en un kilómetro cuadrado”.

China en primera línea

Tras la 3G y la 4G, la 5G marca un nuevo hito en el nivel de conectividad, en particular para los objetos. Una de las innovaciones más esperadas son los coches sin conductor.

Según la organización Global System for Mobile Communications, la 5G podría generar 565,000 millones de dólares de beneficios para la economía mundial en 2034.

La extensión de las aplicaciones prácticas de esta nueva tecnología también explica que ya se haya convertido en fuente de contenciosos y rivalidad entre Estados Unidos y China.

Washington lanzó una gran ofensiva para exhortar a sus aliados, sobre todo europeos, a excluir el despliegue de la tecnología 5G de Huawei, que consideran una amenaza a causa de su fundador, Ren Zhengfei, de 74 años, que fue ingeniero del ejército chino.

Huawei está considerado más eficaz que sus competidores. Según la consultora IPlytics, registró 1,529 patentes.

Pero su equipamiento está acusado de permitir al gobierno chino espiar sus comunicaciones a los países que lo utilicen. Las leyes chinas obligan a los grupos cuya sede está en China a ayudar técnicamente a los servicios de inteligencia.

Sumando los de Huawei y de otras entidades chinas, el país reivindica un total de 3,400 patentes 5G, más de un tercio del total mundial.

Corea del Sur llega segundo en número de patentes, con un total de 2.051. Las empresas estadounidenses van detrás, con 1.368.

El viernes Samsung Electronics pondrá a la venta su teléfono Galaxy S10 5G, el primero en el mundo que funciona con esta tecnología. Su competidor LG lanzará por su parte el V50s dos semanas más tarde.

El vicepresidente de KT, Lee Pil-jae, prevé que más de tres millones de surcoreanos utilizarán la 5G al final del año.

Ninguna red en el mundo ofrece actualmente un acceso nacional con 5G.

En algunas ciudades estadounidense existen puntos de acceso que permiten experimentar la vitalidad de esta nueva tecnología pero solo en wifi.

La compañía de Catar Ooredoo ofrece por su parte 5G en Doha y sus alrededores pero no tiene los teléfonos para utilizarla.

El estadounidense Verizon pondrá en marcha la 5G para su móviles en Chicago y Minneapolis la próxima semana y luego le seguirán otras treinta ciudades.

Japón prevé el despliegue limitado este año antes de un servicio total previsto para los Juegos Olímpicos de 2020.

El Economista