El más grande de la historia

Tom Brady gana su sexto Súper Tazón y se convierte en el jugador con más títulos en la NFL; tiene 41 años de edad y anuncia que se retirará a los 45; Patriotas alcanza en la cima a Pittsburgh, con seis Vince Lombardi.

Rey, uno sólo. Los Patriotas hicieron válidos los pronósticos y anoche conquistaron su sexto anillo de Superbowl, ese que los coloca a la altura de los Acereros de Pittsburghcomo los equipos más ganadores en la historia de la NFL, luego de que vencieron 13-3 a los Carneros de Los Ángeles, en un duelo falto de espectacularidad, pero con la misma efectividad de siempre en esta clase de partidos.

De esta manera, Tom Brady ya es el jugador con más anillos de Superbowl en la historia, con seis. Supera a Charles Haley, quien ganó cinco, dos con Dallas y tres con San Francisco. Por su parte, Bill Belichick alargó su legado como coach y también conquistó su sexto trofeo Vince Lombardi como entrenador en jefe. Ya le lleva dos de ventaja a Chuck Noll, quien consiguió cuatro, todos al frente de Pittsburgh.

La expectativa en el Estadio Mercedes-Benz era muy grande. Patriotas y Carneros tenían una importante cita con la historia y la ilusión de los aficionados por ver un gran encuentro estaba justificada, debido a la experiencia y ADN ganador, en el caso de los de Nueva Inglaterra, y al excelente desempeño de Jared Goff y Sean Mcvay (quarterback y coach del conjunto angelino, respectivamente) durante la fase regular del campeonato.

Los primeros dos cuartos del partido entre Pats y Rams quedaron a deber. La escuadra dirigida por McVay se preocupó más por evitar que los de Foxboro les hicieran daño, y se vio muy timorata a la ofensiva; aunque los dirigidos por el experimentado Bill Belichicktampoco tuvieron un desempeño sobresaliente y se fueron al medio tiempo apenas con ventaja de 3-0, luego de un gol de campo de 42 yardas anotado por su pateador, Stephen Gostkowski, al minuto 4 del segundo cuarto. Fue el segundo Superbowl en la historia que se fue al descanso con menos de seis puntos; sólo superó al de 1975 protagonizado entre Minnesota y Pittsburgh, cuando los Acereros ganaban 2-0 después de dos cuartos disputados.

La tónica en el tercer cuarto no cambió mucho. Lo más destacado fue la lamentable lesión en el brazo derecho sufrida por Patrick Chung, esquinero de los Pats (tras chocar con un rival y un compañero), misma que le impidió continuar en el terreno de juego; el jamaiquino abandonó el emparrillado envuelto en un mar de lágrimas. A dos minutos de que culminara el tercer episodio, los Carneros emparejaron la pizarra mediante un gol de campo de 53 yardas, conseguido por su pateador Greg Zuerlein.

Restaban 15 minutos y un cuarto por jugarse. El trofeo Vince Lombardi esperaba ansioso por conocer a su nuevo dueño. Ambas franquicias llegaban con deseos de revancha, pues los Pats sucumbieron el año pasado a manos de las Águilas de Filadelfia, mientras que los Rams querían recuperar esa segunda estrella que en 2002 se les negó tras caer precisamente contra Tom Brady y compañía.

Por primera vez en la historia del Super Tazón, que se disputa desde 1967, el juego llegó al último cuarto sin un solo touchdown. Al margen del equipo que saliera airoso, las estadísticas ya habían hecho lo suyo para que el choque entre Nueva Inglaterra y Los Ángeles tuviera un lugar reservado en la historia.

El esperado touchdown cayó hasta el último cuarto, por cortesía del corredor Sony Michel, quien le dio siete puntos a la escuadra de Foxboro para así poner el marcador 10-3, a falta de siete minutos para que la edición LIII del Superbowl llegara a su fin.

Los Rams aún tenían vida y el tiempo suficiente para reaccionar y volver a igualar la contienda. No tuvieron la efectividad necesaria y recibieron un segundo gol de campo de Gostkowski, que puso cifras definitivas (13-3).

El 13-3 de los Pats sobre los Rams se convierte en el Super Tazón con menos anotaciones en la historia. Supera a las ediciones VI (Dallas 24-3 Miami, de 1972), III (Jets 16-7 Baltimore, de 1969), IX (Pittsburgh 16-6 Minnesota, de 1975) y VII (Miami 14-7 Washington, de 1973).

Ahora, los Pats ya ven por arriba a los Vaqueros de Dallas y a los 49ers de San Francisco, con quienes estuvieron igualados en estrellas en los últimos dos años.

Hace dos décadas, los de Nueva Inglaterra eran demeritados por los fans de los otros conjuntos de la NFL, pues ni siquiera figuraban en las finales de Conferencia.

En 2002, cuando llegaron al Superbowl (justamente ante Carneros), partían como víctimas. Ganaron y desde ahí la única franquicia que les ha puesto un alto fueron los Gigantes de Nueva York, en 2008 y 2012, sin dejar de lado a las Águilas de Filadelfia, el año pasado.

La era de los Pats no ha llegado a su fin y con Brady en sus filas pueden pensar en ganar por lo menos una estrella más; la que los coloque en solitario como el máximo campeón. ¡Qué viva el rey!

Julian Edelman, primera vez que gana MVP

Julian Edelman fue el Jugador Más Valioso del Superbowl LIII. Si bien Tom Brady fue fundamental, una vez más, para otra conquista de los Patriotas, el receptor se convirtió en el jugador más destacado del encuentro ante los Carneros de Los Ángeles.

Ayer, el originario de California registró 10 recepciones y 141 yardas durante el cotejo celebrado en el Estadio Mercedes-Benz, en Atlanta. El juego no fue lo que esperaban los aficionados al deporte de las tackleadas, pero Edelman cumplió con su labor y ayudó a que los Pats alcanzaran la gloria, por enésima ocasión.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

De los seis trofeos que el equipo dirigido por el veterano Bill Belichick ha obtenido, el receptor ha estado en los últimos tres. El primero de ellos, en 2015, cuando su víctima fueron los Halcones Marinos de Seattle. El segundo llegó en 2017, tras vencer a los Halcones de Atlanta; y el tercero llegó anoche, curiosamente también en Atlanta.

A lo largo de la fase regular de la campaña, Edelman tuvo actividad en 12 partidos, en los cuales registró 74 recepciones, seis touchdowns, 108 pases dirigidos a los receptores y 850 yardas.

En sus 10 campañas con Patriotas, las únicas en las que jugó completa la fase regular fueron las de 2013 y 2016.

 
La Razón

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