Oiga presidente, no derroche el presupuesto.

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: mnarvaez2008@hotmail.com

Los adultos mayores deberán recibir a partir del primer día de enero una pensión de $2,550.00 (dos mil quinientos cincuenta pesos) bimestrales.

La cantidad aumenta en $1,390.00 (un mil trescientos noventa pesos) bimestrales con relación a la que se entregaba en el gobierno de Peña Nieto.

El programa de apoyo para adultos mayores del gobierno de López Obrador pretende que la iniciativa sea constitucional y de carácter universal, es decir, que la reciban todas las personas mayores de 68 años de edad, sin distinción de su nivel socioeconómico.

Para tales propósitos, esta pensión ya la reciben desde esta semana 2.5 millones de adultos mayores con esa edad. La meta es entregar 8.5 millones de tarjetas en todo el territorio nacional.

El monto destinado en el presupuesto de egresos para este programa es de más de 100 mil millones de pesos, que sumados a los otros programas sociales de jóvenes y personas con capacidades diferentes, suman entre 300 mil y 500 mil millones de pesos, lo que representa un 8.62% del total aprobado por los diputados federales, el cual asciende a 5.8 billones de pesos.

Según la Ley de derechos de las personas adultas mayores, señala en su Artículo 3o. Para los efectos de esta Ley, se entenderá por: I. Personas adultas mayores aquellas que cuenten con sesenta años o más de edad y que se encuentren domiciliadas o en tránsito en el territorio nacional.

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) indica que en 2016 había 9.6 millones de personas de al menos 65 años en México. De ellas, sólo 2.9 millones (31 por ciento) tuvieron ingresos por pensión o jubilación, principalmente de los institutos de seguridad social como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), entre otros. (tomado de sinEmbargo).

Como se puede apreciar, el beneficio, muy merecido, justo es reconocerlo, requisita sólo a personas mayores de 68 años, 65 años en el caso de los indígenas; por qué?, cabe señalar que la expectativa de vida en México pasó de 66 años en 1992 a 76 años en 2017.

Si tomamos como base la edad para ser adulto mayor según la Ley, varios millones de mexicanos van a quedar fuera del beneficio de la pensión universal. En contraste, alrededor de un millón de personas que ya cuentan con una pensión del IMSS, ISSSTE, PEMEX o CFE, independientemente del monto que reciban, podrán acceder a los $2,550.00 bimestrales que el gobierno de Andrés Manuel va a entregarles.

Vale la pena aclarar que un porcentaje de la población mayor de 60 años se encuentra en buenas condiciones para trabajar, desafortunadamente,  no existen puestos de trabajo para ellos y no hay empresas que los contraten, por lo que se ven obligados a envolver mercancías en los supermercados

Quién no conoce a alguien o tiene familiares cuya edad fluctúa entre los 60 y 67 años de edad que quieren, porque pueden, acomodarse para seguir trabajando?. Estas personas, millones, seguramente, no tendrán trabajo ni oportunidad de acceder a la pensión universal de AMLO.

No obstante que la medida es buena, no necesariamente es eficaz. Se van a escurrir como huachicol miles de millones de pesos al duplicarse pensiones. Esto confirma la contradicción toda vez que se ha dispuesto de un ejército de empleados para censar casa por casa, aunada a la información oficial recopilada por años y diagnósticos confiables de organismos públicos y privados sobre el particular, pero inconcebiblemente no se aprovechen para depurar los que ya reciben una pensión o no la necesitan.

Más allá de los alardes que el mismo presidente y legisladores de MORENA hacen de los montos destinados a los programas sociales, deberíamos preocuparnos por el desequilibrio que se va a generar en el corto plazo, ya que muchos millones de mexicanos no tendrán trabajo digno y bien pagado, hablo de los tienen entre 40 y 67 años de edad, porque el 82% del recurso con el que se puede generar desarrollo económico, van a parar a dichos programas.

No olvidemos que alrededor del 90% del presupuesto está comprometido, y sólo el 10% restante es para generar inversión pública y destinar a programas sociales. Si más del 80% de ese dinero lo envías directamente a los bolsillos, no habrá recursos para generar obra pública, construir hospitales y escuelas, vaya, ni para dar mantenimiento a la infraestructura carretera, por donde transita la mayor parte del desarrollo del país.

Las personas mayores de 68 años, los jóvenes y las personas con capacidades diferentes podrán gozar de 6 años de bonanza, como justicia reivindicativa está perfecto, ojalá que el destino de ese dinero no vaya a enriquecer, todavía más, a los corporativos de tecnología y entretenimiento, porque eso no le abona al PIB.

P.D. Al parecer otro cientos de millones de pesos del presupuesto serán para disuadir con 8 mil pesos mensuales a familias  dedicadas al robo de combustible. Esto sí que es pensar en la siguiente……elección.

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