Asesinato en primer grado o de las razones de la sinrazón

Por: Luis Villegas Montes

No, no me interesa contemporizar; cualquiera que defienda al imbécil asesino del actual Presidente de la República él es, también, si no asesino, por lo menos imbécil. Así como se lee, con todas sus letras.

Todo, absolutamente todo este asunto es producto de una omisión, negligencia, estupidez e hipocresía criminales inducida o alentada desde la Presidencia de la República.

El desatino empieza cuando se hacen afirmaciones absurdas del tipo: “Nosotros vamos a seguir convenciendo a la gente, nosotros tenemos la convicción de que el pueblo es bueno, que es honesto y que si ha llegado a estos extremos y a estas prácticas es porque se le abandonó por completo”.1 ¿En qué quedamos? ¿Cuál es la premisa? ¿El pueblo bueno y honesto está compuesto por una cáfila de ladrones necesitados? ¿Los huachicoleros son buenos y honestos? ¿O los huachicoleros no son pueblo? Si sí son, ¿Por qué se los persigue? Si no son, ¿qué diablos son? ¿Marcianos?

Segunda insensatez: “Sé que existe esta polémica. Respeto ese punto de vista de por qué el Ejército no enfrentó a la población. Yo estoy más por la postura que asumió, nosotros no podemos enfrentar estos actos con medidas coercitivas, no podemos reprimir”.2 ¿No se puede reprimir a nadie para llamar al orden o para hacer respetar la Ley? Esta afirmación es de una estupidez que aterroriza. ¿Entonces para qué va a militarizar al País? ¿Para qué se va a crear la Guardia Nacional? ¿Para que sus agentes salgan a pasear en las patrullas? ¿A qué fueron convocados el ejército y la policía en Hidalgo? ¿A ver? ¿En el balance idiota de AMLO fue mejor que murieran 91 personas3 a que soldados, entrenados para combatir con armas y sin ellas, le pusieran un par de cachetadas a los revoltosos para intentar impedirlo, por lo menos? ¿Qué sólo había poco más de 21 soldados? Se transporta en minutos, en helicópteros, los batallones necesarios para, primero, establecer un perímetro de seguridad e impedir, con las armas en la mano, una mayor afluencia de gente; y segundo, a mano limpia o con toletes, empezar a desalojar delincuentes. ¿Fue mejor atestiguar la tragedia de decenas de cadáveres carbonizados que impedirla para llamar al orden? ¿De veras? ¿Para no reprimirlos era mejor dejar que se achicharraran? ¿No habría salido más barata (en términos políticos, sociales, jurídicos, etc.) una madriza que esta tragedia horripilante?

Tercer disparate: “Entre la detección de la fuga, registrada a las 14:30 horas, y el cierre del ducto, reportado a las 18:20, transcurrieron casi cuatro horas”;4 sí, leyó Usted bien, cuatro horas; eso fue lo que tardó PEMEX en cerrar el ducto; ¿cuál es la justificación para dicha negligencia? ¿La inexperiencia brutal de su Director? Un solo dato: comparado con siete directivos de grandes empresas petroleras, el promedio de la experiencia acumulada de cada Director General suma 21 años; el Director de la paraestatal más importante del país, de una industria estratégica para su crecimiento y desarrollo, no tiene ni un solo día.5

Cuarto despropósito: expresamente, AMLO dijo: “lo que ha sucedido desde el Porfiriato, de que la Constitución se respetaba en la forma y se violaba en el fondo y que el poder de los poderes era el Ejecutivo, el Presidente”;6 la omisión de imponer el orden, para intentar proteger a las víctimas de la explosión, ¿de qué modo sí respeta la Constitución? La decisión de no reprimir a los delincuentes, que sí lo son pero se justifica porque son buenos, honestos y están necesitados, ¿de qué forma sí respeta su letra y espíritu? ¿De qué manera AMLO no es, hoy por hoy, el poder de los poderes?

¿Qué tiene AMLO en la cabeza? ¿Canas? ¿Guano?

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Luis Villegas Montes.

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