Importar gasolina no es negocio, por inseguridad: IP

Impuestos e infraestructura restan atractivo.

 

La reducida participación de los privados para importar gasolina y comercializarla en México derivada del robo de la gasolina durante su traslado, el precio internacional y la aplicación de altos impuestos hacen poco “atractivo” y “rentable” el negocio, sostuvo el presidente de la Concanaco Servytur, José Manuel López Campos.

A raíz de la apertura energética, legalmente es posible hacerlo, pero “no es atractivo”, porque primero tendría que dejar de ser un canal recaudatorio para las arcas gubernamentales, y a la par controlar la ordeña y robos en los ductos o camiones durante su transportación, así como invertir en infraestructura.

De acuerdo con la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, que aglutina a 150 empresas del giro de traslado de combustible por pipas, el robo de camiones cisterna va al alza. Durante el 2017 fueron hurtadas 168 pipas de doble remolque con capacidad de transporte de 62,000 litros, cantidad que subió a 178 en el 2018.

El pasado lunes, el presidente de México Andrés Manuel Obrador, debatió la participación de los empresarios para importar gasolina y poder comercializarla en el país, pues acusó que sólo Petróleos Mexicanos lo realiza, cuando ya se han otorgado concesiones para que los privados importen; sin embargo, el jefe del Ejecutivo mencionó que investigará para saber cuál es la problemática.

Al cuestionarle al dirigente de la Concanaco, organismo que aglutina a algunas gasolineras, sobre los permisos de importación para la comercialización de gasolina y hacer competencia con Petróleos Mexicanos, respondió que las pocas garantías y falta de certeza jurídica para operar no hacen rentable el negocio. Además, agregó, en México se carece de infraestructura para almacenar el combustible y luego sumando la inseguridad, se vuelve un tema inaccesible.

“Los permisos de importación para la gasolina no se están concretando en México, casi 50% del precio que paga el consumidor es entre el Impuesto sobre el Valor Agregado y el Impuesto Especial de Productos y Servicios, que son los que afectan al combustible”, reviró.

Mencionó que el precio al que se puede adquirir el combustible en el extranjero, más la transportación, almacenamiento y los impuestos “no han hecho atractiva, como negocio, la importación, es un tema de viabilidad financiera. Legalmente es posible, hacerlo no es atractivo”.

Por otra parte, agregó que “no hay las instalaciones de almacenamiento suficiente en México para la transportación, y la red de ductos no solamente es muy pobre, escasa, sino que habiendo la percepción de lo que hoy está sucediendo (…) el riesgo de transportar por ductos, que es la manera más económica de llevar combustible de una refinería a sus puntos de distribución, ante el temor de la ordeña en el trayecto, tampoco es atractivo”. (Con información de Alejandro de la Rosa)

lgonzalez@eleconomista.com.mx

 

El Economista

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