Baja California, el bastión panista está en riesgo

En la elección del 2018 Morena se llevó el carro completo; aún está por definirse si la gubernatura de Baja California será por dos o cinco años.

 

 

 

 

 

 

 

 

La elección del pasado 1 de julio, el Movimiento de Regeneración Nacional se llevó el carro completo en Baja California, pues no sólo obtuvo un triunfo holgado su candidato a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, también el partido se quedó con las senadurías y los ocho distritos electorales que estuvieron en juego. Estos triunfos podrían ser sólo un vaticinio de los resultados del próximo 2 de junio, en el que el Acción Nacional estaría en riesgo de perder la entidad que ha gobernado desde hace 30 años.

De acuerdo con fuentes consultadas, haber gobernado la entidad por 30 años le ha generado facturas al PAN y así lo demuestra el desgaste de la imagen del partido a nivel estatal y también municipal, así como el hartazgo ciudadano por problemas de inseguridad pública y corrupción. Por lo que la jornada electoral del primer domingo de junio podría ser entre dos modelos: uno agotado representado por el PAN y uno alternativo vinculado a Morena.

La administración de Francisco Vega de la Madrid ha enfrentado problemas de inseguridad pública, manifestaciones del magisterio, acusaciones de favorecer al sector empresarial, e incluso de posibles actos de corrupción.

En sus primeros dos años afirman que no tomó medidas que tuvieran un costo político, sin embargo, a la mitad de su sexenio la ciudadanía se molestó porque aprobó la instalación de la cervecera Constellation Brands, así como la construcción de un acueducto que, se mencionó, arrasaría con el agua del Valle de Mexicali, afectando a más de 15,000 familias.

Además, el gobernador tuvo que dar revés a su Ley de Agua de Baja California, la cual permitía la privatización del servicio de agua potable, el aumento y la liberación de las tarifas, así como el corte al suministro luego de 90 días de no pagar.

Otro de los problemas que ha tenido que enfrentar la administración de Kiko Vega es la percepción de inseguridad pública. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2017, 78% de la población mayor de 18 años considera que el problema más importante en su estado es la inseguridad y delincuencia, seguido por la corrupción con 57.9 por ciento.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el año 2012, la cifra de homicidios dolosos se ubicaba en 590, para el 2017, éstos se dispararon a 2,092; y para el 2018, el acumulado de delitos fue de 95,247.

Quizá ésa es una de las razones por la que los ciudadanos optaron en julio pasado por otro partido: Morena.

En ese proceso electoral, el abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, obtuvo 671,599 votos, seguido por el candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, quien alcanzó 205,747 sufragios.

Morena es considerado como un partido político que surgió prácticamente de la noche de la mañana y que logró en poco tiempo convertirse en una tercera fuerza competitiva.

El factor Andrés Manuel López Obrador también abonó a que su partido se quedará con el carro completo, por lo que afirman, más que nunca este 2019, el bastión político de Acción Nacional estará en riesgo.

Gubernatura de dos años

Aún está por definirse si la gubernatura de Baja California será por dos o por cinco años, y es que de acuerdo con la reforma electoral aprobada por el Congreso del estado en el 2014, quien gane las elecciones del 2019 de gobernador, presidentes municipales y diputados locales, permanecerán en sus cargos hasta el 2021, ello con el fin de empatar el proceso local con el intermedio a nivel federal.

Morena ha pugnado porque se modifique el periodo a cinco años 10 meses y que de esa manera pueda empatar con las elecciones del 2024; sin embargo, en el Congreso hay una mayoría de panistas, por lo que se prevé que la duración de la próxima administración permanezca en dos años.

Dependerá de la duración de la gubernatura, los nombres de quienes aspirarán a contender por la gubernatura, pues se dice que de lograr que ésta sea por cinco años, por Morena, buscaría ser el abanderado el senador con licencia y delegado especial de programas del gobierno de la República, Jaime Bonilla Valdez; en caso contrario se mencionan los nombres del excomisionado para el diálogo entre los pueblos indígenas, Jaime Martínez Veloz y al empresario Arturo González Cruz.

En tanto, por Acción Nacional podrían contender por la candidatura el expresidente municipal de Tijuana, Jorge Ramos, al también exalcalde Héctor Osuna Jaime, Juan Manuel Gastélum Buenrostro, alcalde de Tijuana y al de Mexicali, Gustavo Sánchez; y por el PRI, el empresario Carlos Bustamante Anchondo y el exalcalde Jorge Enrique Astiazarán Orcí.

De acuerdo con algunas mediciones, Morena es el partido que encabeza las preferencias de los ciudadanos, seguido por el PAN y PRI.

Además, hay tres ciudadanos interesados en conseguir una candidatura independiente a la gubernatura, se trata de Témoc Ávila, Sergio Fernández y Felipe Ruonava, quienes tienen hasta el 14 de febrero para reunir alrededor de 70,000 apoyos.

 

El Economista

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